Finanzas

Consejos para blindar tu economía

Si la crisis económica te está quitando el sueño, es hora de actuar. Convierte estos 10 consejos en la guía financiera para no sólo pasar la tormenta, sino hasta sacarle provecho.
Consejos para blindar tu economía
Crédito: Depositphotos.com
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"Más vale prevenir que lamentar”, dice el famoso refrán. Y cuando noticias como el aumento del costo de vida o el desempleo son motivo de preocupación, manejar el dinero de manera responsable se vuelve imperativo.

Sigue estas 10 recomendaciones, mantén la disciplina y la cautela. Así no sólo estarás mejor preparado, sino que la crisis te servirá para ordenar tus finanzas, ahorrar o hasta iniciar un negocio.

1. Cuida tu trabajo. Suena obvio, pero no está de más recordar que la mejor estrategia ante un escenario de crisis es tener una entrada fija de dinero, que te permita cumplir con tus compromisos y planificar a corto, mediano y largo plazo. Más allá que en tu empresa estén pensando o no en recortes de personal, tienes que trabajar más para convertirte en el “empleado del año”.

Eso no significa que necesariamente trabajes horas extra, pero sí que te comprometas más, aproveches mejor tu tiempo y te ubiques entre las personas más productivas de la compañía. Piensa que tanto tus jefes como tus clientes tendrán más asuntos por los que preocuparse, así que lo más inteligente es que te transformes en un proveedor de solucio-nes creativas y no de problemas.

2. Elimina deudas. “No hay mejor inversión que liquidar deudas”, dicen los expertos en finanzas personales. Endeudarse significa comprometer ingresos futuros y, posiblemente, no sea el momento para cambiar el modelo de tu auto si eso significa un crédito a cinco años. En este momento es clave que fortalezcas tu situación financiera, para protegerla de las alzas en las tasas de interés.

Evita las tentaciones y aprovecha tu aguinaldo o bono para eliminar pasivos. Si ya estás muy endeudado y terminaste pagando sólo los intereses de tu deuda, pide ayuda. Ponte en contacto con tus acreedores y háblales con honestidad de tu situación y de tu interés en solucionar el problema. Sé realista al fijar la suma que pagarás mensualmente, para no hacer promesas imposibles.

3. Elabora un presupuesto. En cuestión de finanzas personales, la planificación es clave. Sobre todo si eres de los que siempre terminan la quincena en rojo debido al llamado “gasto hormiga”, esos gastos pequeños que generalmente pasan desapercibidos pero causan grandes pérdidas de dinero. Para ordenarte, nada mejor que un presupuesto mensual. “Es fundamental porque te muestra en papel en qué estás gastando realmente tu dinero”, dice Cecilia Meade, Directora de Educación Continua en la Escuela de Administración de Instituciones (ESDAI) de la Universidad Panamericana (UP).

El primer paso es que registres durante un mes todos tus gastos, incluso los dulces para los niños. Luego suma los gastos fijos (como renta y teléfono) con los gastos periódicos (como el seguro del coche que pagas por trimestre) y los gastos variables. Una vez consolidados, analízalos y elimina aquellos que consideres superfluos. Finalmente, establece cuáles son tus prioridades y haz una distribución de tu sueldo del próximo mes. No olvides, en la medida de tus posibilidades, destinar al ahorro no menos del 10% de tus ingresos.

4. Recorta gastos. Son tiempos de ajustarse el cinturón y pocos podrán evadir esa reali-dad. “Hay que volver a una cultura de austeridad, lo que no significa no gastar”, explica Meade. “Esto es algo que nos hace mucha falta a los mexicanos, que hemos entrado en una etapa de consumismo exagerado”.

Se trata, en otras palabras, de recuperar la cultura del trabajo y del ahorro de nuestros abuelos. Si eres de esas personas que cambia el celular todos los años o que tiene comprometido el 50% de su sueldo para pagar la renta de un departamento de lujo, es hora de que cambies tu estilo de vida. Recuerda que no sólo estás trabajando para pagar los gastos actuales, sino también los de tu futuro.

5. Controla tus tarjetas de crédito. No te dejes seducir. Toma en cuenta que un plástico puede ayudarte a dos cosas: postergar pagos (ya que pueden financiarte sin costo hasta 45 días) y aprovechar oportunidades, como compras a seis meses sin intereses. Por eso, la manera más inteligente de usarlas es pagar el total de la deuda. Maneja, como máximo, dos tarjetas. Usa principalmente una, para pagar gastos fijos como el súper, domiciliar el pago de servicios y aprovechar los beneficios de programas de membresía. Conserva otro plástico para salir de imprevistos, como la pérdida, robo o clonación de tu plástico principal.

Lo que debes evitar a toda costa es usar la tarjeta para las tentaciones, como ropa o CDs. La recomendación es que si vas a un centro comercial en temporada de ofertas dejes la tarjeta en casa o, de plano, cambies de plan. Pero el peligro principal está en los pagos mínimos, que provocan que mucha gente termine gastando más allá de sus posibilidades reales. Con intereses anuales superiores al 60%, una tarjeta puede terminar comprome-tiendo meses enteros de tu salario.

6. Ahorra más. Ante un panorama de incertidumbre económica y laboral, es clave que fortalezcas tus finanzas ante cualquier imprevisto, como la pérdida de un cliente o un problema de salud. A la hora de ahorrar, y para no desanimarte en el camino, lo importante es que te fijes metas.

El dinero debe ser un medio para ayudarte a alcanzar un objetivo y no un fin en sí mismo. Considera que tus metas deben ser a corto plazo y alcanzables, porque como dicen los especialistas: “nada enseña mejor que el éxito”.

Una vez establecidas esas metas, y con base en tu presupuesto, debes diseñar un plan financiero para cumplirlas, que incluya estos puntos:

• Objetivo de la inversión (¿Para qué quiero el dinero?)
• Plazo (¿En cuánto tiempo quiero reunirlo?)
• Capital inicial (¿Con cuánto dinero puedo empezar?)
• Instrumentos de inversión (¿Cómo voy a maximizar el rendimiento de mis ahorros?)

7. Asegúrate. Un seguro es una inversión, no un gasto. “Nos ayuda a mantener cierto nivel de estabilidad ante una emergencia o situación catastrófica”, explica Sofía Belmar, Directora de Proyectos de Grupo Nacional Provincial (GNP). “Por eso, en una crisis económica debe ser lo último que pensemos en eliminar”. En principio, contrata un seguro de salud y otro para tu automóvil. Pero lo ideal es que también cuentes con un seguro de vida, sobre todo si eres el sostén de tu familia.

Para adaptar un seguro a tu presupuesto, “juega” con factores como la prima asegurada, el deducible y el coaseguro. No es lo mismo una prima asegurada sin límites que una de $1.5 millones. O un deducible de $3,000 que de 25,000 pesos. Analiza tu capacidad de pago y con qué respaldo cuentas en caso de un imprevisto. Y algo sumamente importante: contrata con compañías legalmente establecidas. Para verificarlo, consulta el sitio Web de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (www.cnsf.gob.mx) y la de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (www.amis.com.mx).

8. Sé más cauteloso en tus inversiones. A pesar de la desconfianza actual, trata que tus ahorros generen un rendimiento, aunque sea mínimo. Se cauteloso y elige instrumentos de inversión de bajo riesgo, como títulos de deuda o simplemente una cuenta de ahorro. Y trata de diversificarte, para minimizar riesgos. No obtendrás grandes ganancias, pero tampoco perderás dinero. Además es una opción más segura que poner el dinero debajo del colchón.

Si ya cuentas con un portafolio de inversión y has perdido capital, evita las decisiones de pánico. Evalúa tus decisiones con la ayuda de un especialista, elimina los instrumentos basura y reacomoda tu cartera de acuerdo a tu capacidad para esperar una recuperación de la inversión.

9. Busca fuentes alternativas de ingresos. Toda crisis es una oportunidad. Y quizá haya llegado el momento para que te animes a desarrollar una actividad en tus ratos libres e incluso, en caso de una liquidación, inicies el negocio con el que tanto soñaste.

“No hay que permitir que la crisis nos paralice”, dice Meade.

Existen negocios de baja inversión y que puedes realizar desde tu casa, como fabricar bisutería o dar clases particulares de idiomas.

Si te animas a una inversión más importante piensa en la alternativa de adquirir una franquicia, en las que contarás con el know-how y el respaldo de un modelo de negocios probado en el mercado. Analiza qué es lo que te gusta hacer (cocinar, organizar viajes, etc.), cuánto estás dispuesto a invertir y, sobre todo, cuánto tiempo puedes y estás dispuesto a dedicarle al negocio.

10. Invierte en ti mismo. Para adquirir un mayor control sobre tus finanzas, es importante que entiendas cómo funciona el dinero. Comienza por leer todo lo que puedas sobre el tema, ya sea en libros, revistas especializadas o Internet.  Hoy también hay una gran oferta de cursos y talleres de finanzas personales, como los de la Escuela de Administración de Instituciones (ESDAI) de la Universidad Panamericana, el Instituto de Finanzas Personales, o Banamex, con su programa de Educación Financiera.

En un clima de mayor competencia laboral, también es importante que te conviertas en un mejor  profesional o empresario. Toma cursos de capacitación, ya sea en idiomas, marketing o recursos humanos. Si tienes empleo, esto te ayudará a conservar tu trabajo o pelear un ascenso. Si has perdido tu trabajo, cuando la economía se recupere tú estarás mejor preparado para competir por los nuevos empleos que aparezcan. No hay mejor inversión que una buena educación.


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