Emprendedores

Del fracaso a un negocio millonario

Muchos empresarios alcanzan el éxito luego de la derrota. Conoce qué aprendió Marty Metro, fundador de UsedCardBoxes.
Del fracaso a un negocio millonario
Crédito: Depositphotos.com
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A Marty Metro, entonces asesor de Tecnologías de Información para Fortune 500 companies, le encantaba la idea de comprar algo usado y venderlo a un precio mínimo. Había visto tiendas de segunda mano hacerlo con éxito durante años con toda clase de cosas. “EBay se convirtió en una compañía de US$10,000 millones vendiendo usado más barato que nuevo”, dice Metro.

En un viaje a través del país, Metro observó cómo cargaban cajas a un camión de mudanzas.  Recuerda haberle comentado a su esposa cuán difícil resultaba deshacerse de ellas después de haberse mudado. “Las aplastan, las rompen y aun así no caben en el contenedor de reciclado”, cuenta. A la larga, este comentario casual lo inspiró para dejar su lucrativa carrera tecnológica en los corporativos de Estados Unidos y lanzarse como independiente.

Su idea consistía en poner en contacto a las personas que tenían cajas usadas con aquellas que las necesitaban; cumpliendo también el propósito de mantenerlas lejos de los vertederos y ayudar al medio ambiente.

Aunque el empresario creía apasionadamente en el concepto, no sabía que primero fallaría como minorista y se hundiría en deudas. Antes de cambiar las cosas, tendría que replantear su concepto ecoamigable y crear nueva tecnología para desarrollar a la larga un negocio multimillonario. Pero primero tuvo que aprender duras lecciones. La travesía de Metro es un ejemplo de inspiración, innovación y perseverancia, del cual todos los emprendedores pueden aprender.

Un camino difícil

En 2002 Marty Metro fundó Boomerang Boxes en Los Ángeles. La tienda vendía cajas de cartón usadas al menudeo, principalmente a personas que se iban a mudar. Su padre, contador público, se mostró escéptico y le dijo: “Vas a tener que vender un demonial de cajas para pagar la renta”.

Desafortunadamente tenía razón. La venta de cajas a US$1 desde los locales fijos no alcanzó para pagar las cuentas. En 2005, Metro se vio obligado a cerrar los cuatro locales de Boomerang Boxes. Aparentemente a los consumidores les había encantado la idea, pero la compañía estaba perdiendo entre US$15,000 y $US20,000 al mes y había acumulado deudas por más de US$300,000, que hoy en día el empresario sigue saldando.

A pesar de todo, Metro se negó a darse por vencido. Comenzó a trabajar en un plan inédito para vender cajas usadas en Internet. “Nadie en la historia había realmente vendido cajas en línea, ya no digamos cajas usadas –recuerda Metro, quien ahora tiene 40 años de edad–. Resultaba demasiado caro enviarlas, así que la mayoría de la gente sólo acudía a una tienda (y pedía las cajas que ésta desechaba)”.

Panorama alentador

En 2006, el empresario obtuvo US$300,000 de capital de riesgo para crear una tienda en línea llamada Usedcardboardboxes.com. Los centros de distribución de Metro –pertenecientes a equipos de logística de terceros admi-nistrados por ellos– lograron que el envío fuera más eficiente y económico. Éstos están repartidos estratégicamente a lo largo de Estados Unidos, cerca de grandes ciudades como Los Ángeles, Salt Lake City, Phoenix, Dallas, Atlanta, Chicago y junto a Syracuse, Nueva York.

Para 2008, Usedcardboardboxes.com había crecido hasta alcanzar US$1 millón en ventas anuales, y la demanda comenzaba a superar el abasto. La compañía necesitaba suministros, así que comenzó a comprar y vender las cajas usadas de compañías nacionales, y expandió su base de datos más allá de los consumidores. Para Metro, el gran desafío fue entonces adaptar su oferta de cajas usadas a necesidades específicas. Por ejemplo, cuando una compañía solicitaba una caja de 30 x 30 x 20 cm, debía tomar exactamente esas especificaciones. Ahí es donde su experiencia en tecnologías de la información fue útil: desarrolló un software que empata automáticamente lo que las compañías necesitan con aquello a lo que tenía acceso.

Es decir, si una empresa necesita 100,000 cajas, esa información se introduce en una base de datos que revisa cuáles están disponibles, el costo del envío y el precio que la empresa debe cobrar para obtener una ganancia. Hoy, el equipo de tecnologías de la información actualiza el software y lo mejora casi diariamente. “En buena medida es la clave de nuestro éxito y un importante factor en nuestro futuro”, explica.

El software y el sistema de monitoreo incluyen un portal “negocio a negocio” que le ofrece a las grandes compañías la opción de consultar el inventario en tiempo real y ordenar directamente desde los centros de distribución. De tal manera que Metro puede acceder a la información de cada centro de distribución desde su computadora –o incluso su teléfono–, lo que le permite identificar y resolver cualquier asunto o problema en cuanto se presenta.

Un ejemplo a seguir

Basta uno de los casos de éxito de Usedcardboardboxes.com para ilustrar los logros: Electronic Recyclers International, que recicla componentes de computadoras y otros desechos electrónicos, ha sido cliente de la empresa durante tres años.

El director ejecutivo, John S. Shegerian, dice que comprar cajas usadas no solamente les ahorra dinero, sino que también se ajusta muy bien a las metas “verdes” de su compañía. “Lo convertimos en un asunto de cultura. Incluso nuestros montacargas son híbridos –afirma John–. Ellos tienen un gran modelo de negocio que nos provee las cajas que necesitamos cuando las requerimos, y son recicladas”.

El resultado: las ventas anuales de la compañía se ubican justo por debajo de los US$10 millones y crecen rápidamente, de acuerdo con el emprendedor. La compañía cuenta con centenares de clientes, incluyendo una docena de grandes corporaciones. Y el promedio de las órdenes de la compañía ha pasado de un kit para mudanza de US$100 en 2006, a un embarque por US$8,000 en la actualidad.

Claves para un negocio verde exitoso

Después del aprendizaje acumulado, Marty Metro comparte tres consejos clave.

1. Tus esfuerzos en favor de la ecología deben favorecer –no lesionar– tus utilidades netas. Ser amigable con el medio ambiente no garantiza un modelo de negocio exitoso. “Tú haces dinero tanto ayudando a las compañías a ahorrar dinero como ayudándolas a hacer dinero –explica–. Ser ecoamigable es la cereza del pastel”.

2. Todo empleado debe tener un enfoque ecoamigable. La sustentabilidad no debe funcionar como un departamento separado de la compañía, sino constituir un valor central de la misma y estar incorporada en la descripción del trabajo de todos.

3. Considera alternativas para reciclar. Reutilizar es mejor que reciclar. Al reciclar, estás “destruyendo un material para crear otro”, explica Metro. Esto por lo general requiere maquinaria costosa, energía, combustibles y químicos. En contraste, la reutilización a menudo no requiere destruir nada y, en cambio, consume menos energía y genera menos emisiones.

Para las Pymes mexicanas

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) cuenta con el programa Liderazgo Ambiental para la Competitividad donde participan más de 1,160 organizaciones. Su objetivo es capacitar a las empresas, en su mayoría Pymes, para desarrollar proyectos amigables con el medio ambiente. Los ahorros totales planteados por estos negocios han sido de $1,356 millones al año, con un promedio de recuperación de la inversión de siete meses; lo que demuestra el nicho de oportunidad que representa.