Plan de Negocios

Abre una lavandería industrial

Plan de negocios para emprender con el lavado, secado y planchado de blancos para el sector hospitalario.
Abre una lavandería industrial
Crédito: Depositphotos.com

Modelo. Negocio independiente de lavado, secado y planchado de blancos para la industria de la hospitalidad y sector hospitalario, con capacidad para lavar cinco toneladas diarias.
Público objetivo. Hoteles, moteles, hostales, restaurantes y hospitales. También clubes deportivos, spas y comedores industriales.
Infraestructura. Local de 500 a 600m2; con estacionamiento y zona de carga y descarga, instalación eléctrica trifásica, cisterna de 180,000 litros y sistema de reciclaje de agua.
Equipo. Tres máquinas lavadoras con capacidad para 110 kilos, cuatro secadoras para 80 kilos y tres mangles para 100 kilos cada uno; tres mesas de trabajo, 15 anaqueles, seis carros para ropa y una camioneta para transporte. También se requiere un hidroneumático y un calentador de agua.
Personal operativo. 22 personas: 11 en cada uno de los turnos. Hay clasificadores, lavadores, secadores y planchadores; chofer y ayudante.
Inversión inicial: $10,815,500
Margen de utilidad: 44 a 52 por ciento.

Las lavanderías industriales son un giro que presenta atractivas oportunidades de desarrollo alineadas a la expansión de la industria de la hospitalidad y de los sectores hospitalario, deportivo e industrial. Si bien en este tipo de negocio necesitarás de una fuerte inversión, también podrás obtener utilidades superiores al 50 por ciento.

Los principales clientes son hoteles, moteles, restaurantes, clubes deportivos y spas. Asimismo, plantas industriales que requieren que los uniformes de sus empleados cumplan con ciertos estándares de limpieza. En conjunto, es un mercado que requiere de ropa limpia y planchada todo el año.

Un mercado inmenso

De acuerdo con la Cámara Nacional de la Industria de Lavanderías (Canalava), en México existen 114 establecimientos dedicados a la lavandería industrial, que generan 9,270 empleos directos y 27,000 indirectos.

A decir de Javier Gijón, presidente de este organismo, su potencial de crecimiento se halla en zonas turísticas; aunque las áreas metropolitanas también presentan atractivas oportunidades de expansión a partir del servicio que solicitan restaurantes, moteles, hoteles y hospitales.

El arranque

Para comenzar tu negocio, debes tener claro el tipo de lavandería que quieres montar y responder a preguntas básicas como público objetivo, capacidad instalada y estimaciones de crecimiento. Esto te servirá para buscar el local ideal.

Los empresarios del ramo aconsejan locales amplios, de entre 500 y 600 m2, ubicados cerca del mercado meta. Éste puede estar constituido por restaurantes, hoteles, clubes deportivos o spas. Lo ideal es partir de un terreno propio, en el que pueda llevarse a cabo la obra civil y arquitectónica propia de una lavandería.

En caso de que no tengas acceso a un predio propio, es recomendable negociar con el dueño o inmobiliaria del local para hacer contratos de arrendamiento de por lo menos cinco o 10 años. El objetivo es asegurar tu permanencia en el local y evitar posibles pérdidas derivadas de tener que hacer nuevas adecuaciones a otro establecimiento y de trasladar maquinaria.

A la par, es importante que te hagas asesorar por personal experto a fin de que establezcan infraestructura, adecuación y distribución del lugar. Puedes recurrir a empresas distribuidoras de equipo de lavandería industrial y/o a la Canalava.

¿Cuáles son los pasos básicos? De inicio tendrás que hacer obra civil, ya sea que tengas un local propio o rentado. Lo principal es el sistema hidrosanitario, el cual incluye dos cisternas: una para agua corriente, con capacidad para 180,000 litros, y la otra para agua reciclada, con espacio para almacenar un promedio de 12,000 litros.

Es fundamental planificar un sistema de alcantarillado y desagüe interno, que conduzca las aguas residuales al canal adecuado. Asimismo, prever la instalación de gas, dice Petra Neumayer, directora operativa de HHR, una lavandería industrial con gran demanda entre clientes del sector de hospitales, hoteles y restaurantes.

¿Qué hay con la electricidad? La instalación debe ser trifásica, debido al consumo de energía de las máquinas. Por lo que deberás comprar un transformador de energía cuyo precio ronda en $400,000, así como una planta generadora de luz que puede costar entre $300,000 y $350,000.

La emprendedora, quien gestó su sueño de montar una lavandería industrial luego de trabajar en un hotel en Estados Unidos y en un hospital privado en la Ciudad de México, añade lo esencial que es planificar desde el inicio los espacios.

Para ello, aconseja crear un flujo de trabajo delimitado por arquitectura, de modo que la ropa siga una ruta alineada a los procesos. En el caso de HHR, este ciclo contempla una zona de recepción, área de clasificación y preparación de cargas, zona de máquinas (lavadoras, secadoras y mangles), planchado y doblado, estantería y salida.

También es clave reservar un área para oficinas, una zona para comedor, baños, vestidores para hombres y mujeres, y un pequeño hall o sala de espera.

El equipamiento

Una vez que el “cascarón” de la lavandería está listo, el siguiente paso es el equipamiento, para lo cual deberás investigar la vasta oferta del mercado. Neumayer recomienda empezar de a poco, con un plan de equipamiento escalable, de acuerdo al crecimiento del negocio.

“Creo que gran parte de nuestro éxito radica en que, a diferencia de otros empresarios, nosotros arrancamos con contratos cerrados, lo que nos permitió procesar ropa desde el principio y no tener las máquinas paradas”, comenta.

Una buena fórmula es arrancar con tres máquinas lavadoras con capacidad para 110 kilos, cuatro secadoras para 80 kilos y tres mangles para 100 kilos cada uno. Esta base instalada permite una producción de hasta 330 kilos de ropa por hora, lo que faculta alcanzar un promedio de 5.2 toneladas por día operando dos turnos.

“Hay equipos de casi todo el mundo; en el caso de HHR, nuestro principal proveedor en lavadoras y planchadoras es español, y en secadoras es americano. No obstante, nuestra gama incluye equipos italianos, alemanes, daneses, suecos, belgas, coreanos y chinos”, señala Víctor Aguirre, directivo de Centrax, firma especializada en importación y comercialización de maquinaria para lavandería industrial.

Los precios de las máquinas varían de acuerdo con la marca, características y capacidad. Por ejemplo, una lavadora con capacidad para procesar 110 kilos por hora cuesta alrededor de US$62,500; una secadora para 80 kilos, US$12,500; y tres mangles para 100 kilos cada uno, US$99,000.

A esto debes agregar equipo complementario, como un calentador (caldera) de agua con capacidad mínima para 1,500 litros (US$12,000), y un hidroneumático, para el buen funcionamiento de las máquinas (US$3,500). Y recuerda guardar un presupuesto equivalente al 10% o 15% de tu inversión total, para pagar el costo de instalación.

¿No tienes el capital suficiente, pero quieres arrancar? ¡No te preocupes! Hay una opción más económica. Se trata de equipos reconstruidos que, a decir de su distribuidor y de algunos empresarios, ofrecen un buen rendimiento a un precio razonable.

“Estos equipos reconstruidos funcionan igual que uno nuevo, con la diferencia de que son más baratos. Generalmente cuestan entre un 50% y un 70% del costo de una máquina nueva”, explica Alfonso Ramírez, director de Distribuidora del Norte, empresa especializada en la venta y servicio de equipo reconstruido para lavandería industrial.

El empresario señala que un equipo reconstruido puede brindar la misma productividad que uno nuevo, toda vez que cada una de las piezas gastadas o dañadas han sido reemplazadas. A esto se suma un programa de mantenimiento preventivo regular.

 “Aquí es muy importante tomar en cuenta los datos del principio: garantía y servicio”, agrega. Por ello, asegúrate de obtener una garantía por escrito que especifique el tiempo de la misma y los aspectos que ampara. También se recomienda apegarse de manera estricta a las indicaciones de uso y al calendario de servicios, cuya periodicidad depende del uso y modelo del equipo.

Lo que sí puede variar entre una máquina reconstruida y una usada es el consumo de agua y energía, insumos que en las máquinas más modernas suelen ser ligeramente menores. Por último –y sin importar si el equipo es nuevo o reconstruido–, cerciórate que tu proveedor tenga total disponibilidad para servicio y reparaciones urgentes.

Los insumos

Otro aspecto clave en este negocio es contar con un buen proveedor de insumos para la parte de lavandería. Éstos dependen del tipo de ropa que laves (hospital, restaurante u hotel), del grado de suciedad y del tipo de manchas.

El stock básico incluye: producto alcalino, desengrasante, un anticloro, un equilibrante, un bactericida y un neutrosuavizante.

“Se recomienda surtir cada 15 días o cada mes, dependiendo de la rotación del producto. Nosotros orientamos al cliente sobre cuánto producto necesita a partir de lo que lava al mes y del tipo de ropa”, detalla Rodrigo Loyola, director de H.S. Chemical, empresa de venta de químicos para lavandería.

La cantidad de producto se programa directamente en cada máquina, dependiendo del tipo y tamaño de carga. Por ejemplo, un proceso de ropa de hotel toma entre tres y cinco ciclos, mientras que uno básico de hospital lleva de siete a nueve pasos en caso de ropa de cama, y hasta 17 si se trata de ropa quirúrgica.

Imelda Barrera, jefe operativo de HHR, destaca la importancia de guiarse por los conocimientos del técnico, pues una dosificación adecuada de producto se traduce en un lavado de calidad. Por el contrario, una dosificación deficiente puede dejar manchas o daños que redunden en devolución de la producción o hasta pérdida del contrato.

Por tanto, hay que tener empleados capacitados y responsables que conozcan a fondo todos los procesos. La cantidad de trabajadores dependerá de la producción; para una entrega diaria de cinco toneladas, se requieren dos turnos; cada uno con nueve empleados, además de un chofer y un ayudante. La Canalava y proveedores de equipo e insumos ofrecen cursos de capacitación.

Consejos de los expertos

Petra Neumayer, de HHR, prefiere brindar sus servicios a empresas privadas en vez del gobierno. Asegura que los hospitales constituyen uno de los mercados más rentables, ya que mientras estos hacen dos o tres cambios de sábanas por día, los hoteles sólo hacen uno.

Ahora bien, ¿a cuánto asciende la utilidad promedio en el ramo? Eso depende de los costos directos e indirectos pero, en general, es cercano al 50% a raíz de precios finales de entre $3 y $3.50 por pieza del sector restaurantero, y de entre $5 y $7 por prenda de hospitales.

Alejandro Pacheco, dueño de Lavanderías Industriales Vescar, con base en Puebla, dice que aunque los hoteles son muy exigentes con la calidad, vale la pena ser un proveedor cumplido, pues en general se trata de un sector que paga bien y a tiempo. Además, aconseja acercarse a las amas de llaves, quienes en gran medida inciden en la decisión de compra de servicios de lavandería en los hoteles.

En todos los casos, la sugerencia es buscar clientes dentro de una misma zona geográfica, a fin de que reciban su ropa limpia y a tiempo. Si quieres ampliar tu negocio, la solución está en rentar ropa como sábanas, fundas para almohada, toallas, manteles, servilletas o batas de baño.

Si quieres dar un toque diferenciador y fidelizar a tus clientes, personaliza las prendas con un bordado o detalle especial, tal como hace HHR. Y no te olvides de las promociones. Puedes hacerlo a través de Internet, en directorios especializados y ferias de la industria hospitalaria y de la hospitalidad.

Otro tip es adoptar un software de gestión para optimizar procesos y reducir mermas. Adminístrate es una opción especialmente creada para esta industria. Su precio base ronda en $7,000.

La logística de reparto es otro tema clave, ya que los clientes dependen de ropa limpia y planchada para poder operar. Así que para evitar sorpresas, los emprendedores del ramo recomiendan tener una camioneta principal de reparto y, si es posible, un vehículo secundario. En un principio éste puede rentarse por día, aunque lo ideal es comprarlo o adquirirlo en leasing, una opción que además es deducible de impuestos.