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Convierte a tus seguidores en clientes

¿Muchos followers y pocas ventas? La clave está en comunicar tu oferta, identificar a los usuarios que te siguen y llamarlos a la acción.
Convierte a tus seguidores en clientes
Crédito: Depositphotos.com
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Hace poco, mi amigo Pete –propietario de una tienda de productos del mar– me dijo: “probamos un blog; al final, no funcionó”. Se refería al blog de WordPress que él y sus socios abrieron para difundir información sobre promociones especiales. El problema es que, de acuerdo con Pete, nadie visita su blog ni comenta sus posts. Tampoco genera ningún dato medible con respecto a marca, tráfico o ventas.

¿Te suena familiar? ¿Tienes cero tráfico? O tal vez enfrentas retos de mercado distintos, por ejemplo, sí tienes tráfico, pero no traduces esas visitas en clientes. Y cuando se trata de redes sociales, quizá sientas que no tienen sentido, que es como si estuvieras transmitiendo hacia un agujero negro.

Respira hondo, no estás solo. Aquí te presentamos las soluciones a los tres errores más comunes en que incurren los mercadólogos o dueños de negocio a cargo de las entrategias de marketing y ventas.

1 . Comunica el valor de tu oferta. No esperes que un blog genere tráfico y construya marca sin ningún esfuerzo. Es cierto, los blogs pueden y deben sumarte seguidores, así como ayudar a posicionarte en los buscadores. Sin embargo, nada de eso sucede por arte de magia; se requiere más que una plantilla, algo de texto de relleno y una pizca de polvos mágicos. Para tener un blog relevante y sostenible, tus posts deben reflejar quién eres y quién es tu público, además de transmitir efectivamente esos elementos de forma específica.

Primero: ¿de qué se trata tu negocio? ¿Qué te hace especial? ¿Cuál es el valor real de lo que ofreces? Tu valor como empresa no recae en lo que vendes (productos o servicios) sino, en un sentido más amplio, en aquello que eres capaz de ofrecer a tu público objetivo. Aquí un ejemplo: un artesano puede elaborar libros a mano, pero lo que vende a sus clientes es el placer de tocar la página, el disfrute de leer y descubrir nuevas sensaciones.

Segundo: ¿a quién quieres llegar? ¿Has creado un ideal de cliente y compartido esa visión con toda tu organización? Los mercadólogos lo llaman “desarrollo de personalidad del cliente”. ¿Comprendes las necesidades y deseos de tus consumidores? ¿Creas contenido relevante, interesante y útil para ellos? ¿Les enseñas cosas o resuelves sus problemas en vez de hablar sólo de ti? Ten en cuenta que tener un blog no es un ejercicio de una sola vez; es un compromiso continuo.

Tercero: piensa cómo transmites tu mensaje. ¿Tu blog está lleno de grandes bloques de texto difíciles de digerir? ¿O escribes textos concisos, con imágenes y cuentas historias con personalidad, empatía y utilidad? ¿Ves tu blog sólo como una engorrosa tarea más, o como lo que es: una inmejorable oportunidad para comunicarte con tus clientes de maneras emocionantes y sin precedentes? (Pista: debe ser lo segundo).

Por ejemplo, en vez de ofrecer especiales y promociones, mi amigo Pete podría usar su blog para compartir recetas de la temporada, reseñas de libros de cocina o imágenes exclusivas del muelle donde compra su pescado. Podría compartir sus ideas sobre los beneficios de comprar localmente o su visión sobre la pesca sustentable. También podría organizar una firma de libros y una degustación e invitar a su autor de libros de cocina favorito y publicar en línea fotos del evento.

2. Identifica qué tipo de personas te siguen. Twitter, Facebook, Instagram, Pinterest y LinkedIn pueden absorber mucho tiempo y dar poco a cambio. Los esfuerzos de muchos pequeños negocios se disuelven, se pierden en la nada y resulta difícil medirlos. El empeño que pongas en tus redes sociales debe ser inteligente y estratégico, no aleatorio. Primero: identifica tus metas. ¿Quieres darle un impulso al reconocimiento de tu marca? ¿Dirigir tráfico a tu sitio y generar ventas? ¿Qué tal hacer crecer tu base de datos de correos electrónicos?

¿Qué sigue? Enfócate en establecer una conexión con determinados grupos de personas de acuerdo con los intereses que han manifestado y su actividad social. Identifica a los líderes de opinión de tu industria y comunícate con ellos. Utiliza los canales sociales para escuchar y atraer, en vez de sólo emitir mensajes. No olvides que “escuchar” es una de las prácticas más subestimadas en las redes sociales para reunir datos de tus clientes potenciales. No obstante, ten siempre presente que estos espacios son excelentes para conseguir información sobre lo que a la gente le interesa o le emociona, y acerca de lo que habla.

Mide tus esfuerzos de acuerdo con tus metas establecidas. ¿Cómo saber que están funcionando tus estrategias? Empieza por monitorear el tráfico en tu sitio con Google Analytics. Además, puedes usar herramientas automáticas para saber qué tan fuerte es el vínculo que logras a través de varios canales y dar seguimiento a su comportamiento, lo cual te permitirá averiguar la probabilidad de compra.

Para Pete, el uso de ciertos canales sociales tiene más sentido cuando piensa en su negocio. Quizá podría grabar un video en el muelle temprano por la mañana y publicarlo en Facebook en vez de hablar de dónde viene la comida que vende. Incluso, puede convocar a un concurso de #elpescadomásfeo en Instagram y Pinterest; en tanto que con sus herramientas de análisis podría descubrir que su tablero de Pinterest “Pescados feos pero deliciosos” genera un alto nivel de tráfico a sus sitios.

3. Llama a la acción a los usuarios. ¿Tienes mucho tráfico en la Web, y ningún cliente? ¿Las personas se conectan con tu mensaje pero no te compran? La respuesta está en crear una ruta para enganchar a toda esa gente que ya visita tu sitio. Asegúrate de que cada página se encuentra optimizada para recibir visitantes muy involucrados con tu negocio al incorporar contenido relevante (y enfocado) para conseguir que te respondan. No dejes a tus visitantes a la deriva al final de un post, artículo o página; siempre sé claro sobre qué quieres que hagan a continuación.

En el caso de Pete, si realmente quiere construir una base de datos de sus clientes, cada página de su blog debe incluir un llamado a la acción, como un formato de suscripción al newsletter o la oportunidad de descargar un e-book de recetas de cocina. Además, debe insertar esos llamados en tres ubicaciones distintas: justo después del encabezado, al finalizar cada post y en la barra lateral de opciones y herramientas.