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Sé un emprendedor ambicioso

Establecer objetivos grandes pero también claros y precisos desde el inicio te permitirá mantener siempre tu espíritu innovador.
Sé un emprendedor ambicioso
Crédito: Depositphotos.com

Establecer metas es una parte integral de elegir el negocio adecuado para ti. Al fin y al cabo, si tu negocio no satisface tus metas personales probablemente no te sentirás feliz de despertar cada mañana para tratar de hacer que tu negocio tenga éxito, y tarde o temprano vas a dejar de esforzarte para lograr que el concepto funcione. Así que cuando establezcas las metas, fíjate que tengan las siguientes cualidades:

Especificidad. Tienes mejores oportunidades de alcanzar una meta si ésta es específica. “Conseguir capital” no es una meta específica; “conseguir $100,000 para el 1 de julio”, sí lo es.

Optimismo. Sé optimista cuando fijes metas. “Ser capaz de pagar las cuentas” no es precisamente una meta inspiradora. “Lograr seguridad financiera” enuncia tu objetivo de una manera más positiva, y por consiguiente orienta tu energía a lograrlo.

Realismo. Si estableces la meta de ganar $1 millón en un mes cuando tú jamás has ganado eso en un año, se trata de un objetivo nada realista. Comienza con pequeños pasos, como incrementar un 25% tu ingreso mensual. Una vez que hayas alcanzado tu primera meta, puedes fijar unas más grandes.

Corto y largo plazos. Las metas a corto plazo son las que resultan asequibles en alguna semanas y hasta en un año. Las metas de largo plazo pueden abarcar cinco, 10 e incluso 20 años. Deben ser sustancialmente mayores que las de corto plazo, pero aun así deben ser realistas.

A la hora de fijarse metas, hay que considerar algunos factores:

Ingresos. Muchos emprendedores se adentran en los negocios para obtener seguridad financiera. Calcula cuánto dinero quieres generar durante tu primer año de operaciones y cuánto cada año a partir de entonces, hasta sumar cinco años.

Estilo de vida. Esto incluye aspectos como viajar, horas de trabajo, inversión de recursos personales y ubicación geográfica. ¿Estás dispuesto a viajar o a mudarte? ¿Cuántas horas estás dispuesto a trabajar? ¿Qué recursos estás dispuesto a poner en riesgo?

Tipo de trabajo. Para establecer metas de acuerdo con el tipo de trabajo, necesitas determinar si te visualizas trabajando al aire libre, en una oficina, con computadoras, por teléfono, con montones de personas, con niños, etcétera.

Satisfacción personal. Seamos sinceros: mucha gente incursiona en los negocios para satisfacer su ego. Poseer una empresa puede ser, en efecto, muy gratificante para el ego, especialmente si estás en un rubro que se considere glamoroso y emocionante. Necesitas determinar cuán importante es para ti la gratificación personal y qué negocios cubren perfectamente esa necesidad.

La regla más importante para someterte a una autoevaluación y fijar tus metas es actuar con honestidad.

Lánzate a los negocios con los ojos bien abiertos con respecto a tus fortalezas y debilidades, lo que te agrada y lo que te disgusta, así como con objetivos claros te permitirá confrontar las decisiones que deberás encarar con más seguridad y muchas más posibilidades de éxito.