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Vida Emprendedora: Chris Gardner

En entrevista, este emprendedor conocido por inspirar la película "En busca de la felicidad" nos reveló sus secretos del éxito.
Vida Emprendedora: Chris Gardner
Crédito: Depositphotos.com

Chris Gardner padeció los estragos de la pobreza y vivió en las calles de Nueva York. En 1982, cuando la tasa de desempleo en Estados Unidos era del 10.9%  fue uno de los tantos norteamericanos que perdió su trabajo.

A sus 28 años tuvo que dormir en los baños públicos y cuidar a su hijo de cinco. Hoy, 32 años después, es dueño de la casa de correduría de valores Gardner Rich & Company. Es un filántropo y conferencista exitoso que trata de inspirar a la gente a superar los obstáculos de la vida, lo que le ha valido el mote de CEO de la felicidad. También es autor del libro the Pursuit of Happyness (En busca de la felicidad. Amistad, 2009)  y Start Where you are (Comienza donde estás. Amistad, 2009).

Su historia de vida fue llevada a la pantalla grande en 2006 en la cinta The Pursuit of Happyness (En busca de la felicidad) una cinta protagonizada por Will Smith. Chris Gardner platicó con Entrepreneur y esto fue lo que nos dijo.

¿Qué es la felicidad?
Ser feliz es disfrutar la vida. No es tener dinero. Para mí, es tener salud a mis 61 años y hacer lo que me gusta. Hoy trabajo más duro que cuando tenía un empleo, pero sucede que hago lo que quiero y no tengo un jefe diciéndome qué hacer, cuándo y cómo. Ahora, después de 30 años estoy retirado de mi negocio y realizar lo que quiero con mi vida es una bendición.

¿Qué es el éxito?
Tienes que apasionarte para tener éxito. No se trata de querer hacer dinero porque cualquiera puede hacerlo, sino de tener esa luz en los ojos, la determinación y el compromiso. No te levantas un día y ya lo tienes. Es algo que implica sangre, sudor y lágrimas y tener la voluntad de comprometerte a construir algo que puede tardar años. En México y Latinoamérica veo a más y más gente creando sus propias oportunidades, que dice no sólo quiero ser bueno, sino el mejor y un emprendedor de clase mundial. Eso me emociona.

¿Hay una edad para emprender?
La edad no es un límite para emprender. En el mundo corporativo si tienes más de 50 años te dicen que ya estás acabado, pero a esa edad tienes todo lo que necesitas para ser parte integral del esfuerzo emprendedor: la reputación en los negocios, las relaciones y sabes comunicar tus ideas. Quien te conozca estará deseando ser tu cliente. Por otro lado, si eres joven ganas experiencia. Todo lo que hiciste en tu pasado, tus habilidades, talentos son transferibles. La clave es que las transmitas en algo en lo que seas apasionado.

¿Qué es innovar?
El mundo no necesita más de lo mismo. Es el ser diferente lo que te va a distinguir del resto de la gente y no cualquiera va a lograrlo. Habrá quien te diga que no puedes porque eso nunca ha funcionado o no se ha hecho, pero eso es ser disruptivo. Y tu puedes ser y hacer cualquier cosa. Eso es lo que me decía mi madre cuando era niño, que me viera a mi mismo con los ojos del alma haciendo lo que nadie más haría y nadie mas podía ver. Ese fue el mejor regalo y fue revolucionario y disruptivo para su época.

¿Cómo encontrar el balance en la vida?
En mi caso tuve que trabajar como padre soltero y también que ver por mis hijos. Algunas veces la gente me pregunta cómo elegiste entre lo que te apasionaba y lo que era práctico.  La verdad es que algunas veces tienes que hacer ambas cosas y eso es todo. Además, tienes que hacer elecciones. No puedes hacer todo. Tienes que aprender a decir “no”.

De hecho, hoy es mi palabra favorita y es algo que manejo muy bien. Aprendí que en ciertas situaciones tanto el trabajo como la familia son importantes, pero en mi caso, mi familia es primero y punto. Tal vez tengas la gran presentación o una conferencia muy importante, pero tu hijo sólo va a tener un primer partido de  f?u?tbol, tu hija sólo va a tener un primer baile de graduación y si no vas, te lo pierdes para siempre.

¿A quién admiras?
A mi madre, Miles Davis, Nelson Mandela. Todos ellos personajes disruptivos. Miles cambió la música cuatro o cinco veces y Mandela el mundo. No se me olvida la primera vez que lo conocí. Bajó y me dijo bienvenido hijo. Para un chico que nunca conoció a su padre, la primera vez que estás ante un hombre que te dice bienvenido a casa hijo es el inicio del cambio de tu mundo.