Consultoría

5 lecciones que aprendí al hacer mi MBA

Tal vez creas que esta inversión te va a quitar tiempo y dinero, pero a la larga te beneficiará en tu vida personal y profesional.
5 lecciones que aprendí al hacer mi MBA
Crédito: Depositphotos.com
  • ---Shares

La mejor decisión profesional que he hecho fue regresar a la escuela y obtener mi título de MBA. En ese momento, mi jefe pagó toda mi educación pero, aunque no lo hubiera hecho, tenía toda la intención de pagarla yo. Esta es la razón:

Me titulé en periodismo y trabajé en eso durante 10 años. Cuando me cambié a comunicación corporativa me di cuenta que todavía tenía mucho que aprender de los negocios. Obtener ese MBA ha sido una inversión invaluable como un profesionista corporativo.

La educación que recibí me dio las bases en varios cursos cuantitativos como estadísticas, finanzas, contaduría y gestión de operaciones. También proporcionó una amplia exposición a los cursos cualitativos, como el comportamiento organizacional, éticas laborales y gestión de proyectos.

Aunque muchos detalles de esas clases se han escapado de mi memoria, hay cinco lecciones que aprendí de la escuela de negocios y que sigo usando diariamente desde que terminé:

1. Los equipos toman mejores decisiones. Casi todos los cursos de MBA a los que fui tenían como requisito los trabajos en equipo y la responsabilidad de grupo. Esto fue a principios del año 2000, cuando el concepto de los equipos dentro del lugar de trabajo ya era una norma. Viniendo de reportar las noticias, el “concepto de equipo” era una nueva experiencia para mí. Sin embargo, cada interacción grupal desde ese tiempo ha reforzado esta lección que los equipos toman mejores decisiones que la gente sola.

2. La correlación no es causalidad. Cuando estudiaba para obtener mi licenciatura y tomaba los cursos en estadística, pensaba que la correlación (una relación mutua) era lo mismo que la causalidad (la causa de una cosa, evento o efecto). Estaba equivocado, ya que, por ejemplo, sabía que las casas de mayor tamaño tendían a tener un precio más elevado. La fuerte correlación entre esas dos variables parecían describir una relación causal.

3. “Bueno, bonito y barato”- sólo puedes tener dos de esos tres. En la licenciatura, algunos profesores decían una y otra vez que la mitad de lo que aprenderíamos en la vida sería de nuestros compañeros. Durante nuestro curso de finanzas, la clase fue dividida en equipos para comenzar una empresa y lanzar un producto bajo condiciones de un mercado cambiante que el profesor le daría a nuestro modelo de negocio cada semana. Cada equipo discutía y acordaba la mejor estrategia para actuar.

Uno de mis compañeros de equipo recitó la cita antes mencionada durante una discusión de grupo climatizada. Estábamos debatiendo sobre tres aspectos de nuestros negocios ficticios, principalmente la rapidez, calidad y costo. Si piensas sobre la frase de arriba, es realmente una visión que sigue resonando en la vida y en las juntas laborales.

4. Reducir la ambigüedad requiere de información valiosa y abundante. Todos en los negocios saben que la ambigüedad y la incertidumbre son acompañantes comunes del mercado. La comunicación es una de las mejores formas de minimizar el impacto de ese dúo, pero es importante reconocer que no todas las interacciones son iguales.

Fui un escritor toda mi carrera antes de la escuela de negocios, pero tuve que tomar un curso de escritura de negocios para conocer el concepto de “información rica”. En pocas palabras, la comunicación cara a cara transmite la forma más rica y significativa de información. La riqueza de la información recae en correspondencia con cada método usado como: conferencia de video, una llamada telefónica, un email y un mensaje de texto.

Los líderes deben entender que sus empleados necesitan la comunicación cara cara, porque así tendrán un mayor impacto y disminuirá la ambigüedad. Además, la información rica necesita ser emparejada con una red abundante de información para evitar la incertidumbre. Sin esa comunicación constante, el vacío de información estará lleno de rumores y especulaciones.

5. Casi cualquier actividad empresarial puede convertirse en un proyecto. Este pensamiento lo tomé de un curso electivo sobre gestión de proyectos. Entender los conceptos detrás del Diagrama de Gantt así como los diagramas de Evaluación y de la Técnica de Revisión ha sido extremadamente útil para desenredar una amplia gama de complejos problemas de negocio, procesos, relaciones y prácticas. No puedo pensar en una sola función empresarial que no se beneficiaría de un entendimiento básico de la gestión empresarial.

Honestamente puedo decir que he usado al menos una de estas lecciones todos los días desde que tengo ese título. Creo firmemente que estas lecciones han contribuido a mi éxito profesional así como con cualquier otra cosa de mi carrera. Valió cada centavo.