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9 lecciones que podemos rescatar del Titanic

El hundimiento del trasatlántico no sólo captura la imaginación, también puede enseñar sobre el buen manejo de una empresa.
9 lecciones que podemos rescatar del Titanic
Crédito: Depositphotos.com
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Un día como hoy, pero de 1912, el trasatlántico más grande que haya navegado los mares, el RMS Titanic, se hundió en al fondo del norte del Océano Atlántico cobrando la vida de más de 1,500 personas. Este desastre ha capturado al imaginario popular desde hace décadas, tanto así que su historia dio la trama para una de las películas más taquilleras del cine.

La tragedia del Titanic, un barco que se creía insumergible, trae lecciones importantes que cualquier emprendedor y persona de negocios puede sacar para aplicar al día a día.

Estas son algunas de esas lecciones.

1. La importancia de las métricas: el Titanic traía a cerca de dos mil pasajeros, entre tripulantes y huéspedes, cuando chocó contra el iceberg que lo condenaría a la infamia. Una de las razones por las que la tragedia de este barco de la White Star Line fue tan grande es que no traía suficientes botes salvavidas ni para la mitad de pasajeros. Los botes salvavidas del Titanic eran los más innovadores del momento, pero en esas épocas la cantidad de estos vehículos se determinaba por el peso del barco y no por el número de pasajeros.

En el mismo sentido es importante que los proyectos que manejas en tu empresa estén respaldados por métricas confiables que realmente reflejen tus necesidades. Contrata a un servicio externo, haz un estudio de mercado, realiza encuestas, mide el avance de tu trabajo, etcétera. De esta manera evitarás realizar esfuerzos estériles.

2. Nunca asumas cosas sin tener pruebas: Calvin Sun del sitio Tech Republic apunta que unas horas antes de la colisión, el operador de radio del Titanic Jack Phillips recibió un telegrama advirtiéndole de la presencia de icebergs en el océano. Sin embargo, Phillips estaba ocupado mandando y recibiendo mensajes de los pasajeros de primera clase y descartó el telegrama.

¿Cuántas veces los proyectos se colapsan porque asumimos que tenemos todas las respuestas? Tal vez nos sentimos seguros que un vendedor recibió el correo urgente que le enviamos o que la comunicación con los empleados es la correcta cuando en realidad están molestos. A veces asumir cosas es importante, pero es crítico no hacerlo sin las pruebas necesarias.

3. Ve a dónde vas: la tripulación del Titanic falló en estar al pendiente de encontrarse con un iceberg, una mala idea teniendo en cuenta lo difícil que es cambiar el rumbo de un barco tan grande. Éste fue su error fatal debido a que los témpanos se localizaban en lugares poco comunes ese año. Nuevas investigaciones revelan la razón: un inusual acercamiento lunar provocó una marea muy alta, lo que movió los icebergs, que por lo general se mantienen cerca de las orillas y en aguas profundas, al camino del Titanic.

Esta noticia muestra lo que le ocurre a muchas industrias como a la de la música o de renta de películas que continúan recorriendo el mismo camino, ignorando todas las señales de que el mercado se ha transformado hacia el formato digital. El resultado fue que nuevos competidores les robaron a sus clientes. Por eso debes mantenerte alerta a las nuevas tendencias y cambios en el mercado para asegurarte de que tu negocio no se vaya a la quiebra.

4. No seas soberbio: el Titanic se promovió y se hizo famoso como un barco imposible de hundir. Ninguna empresa debe pensar en sí misma como invulnerable. Pocos negocios duran por siempre y todos, sin excepción, tienen debilidades. Los empresarios inteligentes saben reducir peligros al considerar y planear para hacer frente a cualquier riesgo que se pueda presentar. Incluso para los inimaginables.

5. Planea para enfrentar los problemas: el hundimiento del Titanic hubiese sido conocido como una tragedia menor si el barco contara con suficientes botes salvavidas. De acuerdo a RMS Titanic Inc., cuya misión es preservar los artefactos y la historia del Titanic, el barco cumplía con una ley que no había sido considerada para un buque de su tamaño. En lugar de hacer lo correcto, los ingenieros cortaron algunas esquinas para aumentar el tamaño de la cubierta y disminuir costos.

Pero el verdadero costo de esta irresponsable actitud con respecto a la seguridad fue la pérdida de más de 1,500 vidas. Aunque, esperemos, los errores en tu negocio no causarán muertes, realiza simulacros periódicos y evacuaciones en tus empleados. Asegúrate de que tus instalaciones estén en buen estado y que tengas un plan de emergencia, así como extinguidores y salidas especiales para evitar daños y pérdidas. Más del 50% de las Pymes mexicanas no están preparadas para estos eventos, lo que puede culminar en graves consecuencias para la empresa.     

6. No menosprecies la capacitación: la evacuación del Titanic fue retrasada porque tanto la tripulación como los pasajeros no contaban con la preparación y entrenamiento adecuados. No hubo simulacro alguno para revisar los botes salvavidas una vez que el barco zarpó y éstos resultaron ser insuficientes.
Ninguna empresa puede conducirse correctamente si sus empleados no saben qué hacer. Sea en caso de emergencia, en un problema con algún cliente, en la operación diaria o en caso de crisis, tu equipo siempre debe estar preparado para responder y salir a flote.

7. Preocúpate por lo importante: el término “cambiar las sillas de la cubierta del Titanic” se ha convertido en el símbolo del inapropiado enfoque que muchas veces se le da a las cosas pequeñas cuando en realidad hay otras mucho más importantes, dejando al margen los verdaderos problemas. Esto es algo que le ocurre a muchos empresarios. Si el barco se está hundiendo, baja al cuarto de máquinas y descubre por qué antes de que sea demasiado tarde.

8. Una tragedia es resultado de muchas cosas que salen mal: un error común es pensar que el fracaso es resultado del error de una sola persona, cuando en muchas ocasiones es resultado de la suma de varias circunstancias. Se dice que los vigilantes de la torre del Titanic no traían binoculares, Jack Phillips no prestó atención al mensaje de advertencia, Bruce Ismay – el empresario dueño del Titanic- presionó al capitán Edward Smith para que el barco viajara a toda velocidad aun cuando su tamaño lo hacía difícil de maniobrar, la compañía White Star Line obligó a Thomas Andrews, arquitecto del barco, a reducir el número de botes salvavidas para que la cubierta no se viera “fea”, etcétera.

En la vida de un negocio, los pequeños errores suelen ir apareciendo paulatinamente por lo que es indispensable poner atención a estos detalles y atenderlos con celeridad antes de que se conviertan en una bola de nieve que acabe por aplastarnos.

9. La importancia de la documentación: luego del hundimiento del barco, muchas de las víctimas quedaron sin reconocer debido a que no traían papeles con ellos. La mayoría de estas personas viajaban en tercera clase a América en busca de una nueva oportunidad y su equipaje, que traía las pocas identificaciones existentes, se quedó en el fondo del Atlántico. Algunos de ellos han logrado ser identificados gracias a las muestras de ADN que se han recolectado del cementerio del Titanic en Hallifax, Canadá, pero una gran cantidad de ellos sigue sin nombre real.

A nadie le gusta tener muchos papeles en el escritorio. Sin embargo, la correcta documentación te puede evitar dolores de cabeza futuros e incluso servir de herramienta para proyectos futuros. Trata de mantener tus archivos en orden día con día , tanto en formato digital como físico, para que en el momento en que los necesites accedas rápidamente al papel que necesitas.

(Imagen Titanicbelfast.com)