Plan de Negocios

“Cómo gané con el negocio multinivel”

¿Qué mejor forma de saber en qué consiste este modelo de negocio que con el testimonio de alguien que lo vivió en carne propia?
“Cómo gané con el negocio multinivel”
Crédito: Depositphotos.com
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Hemos escuchado un sinfín de historias sobre las empresas multinivel: que si te hacen rico de la noche a la mañana, que si son fraudulentas, que si su programa de compensación no es tan bueno como promete… Pero, ¿qué mejor forma de saber en qué consiste este modelo de negocio que mediante el testimonio de alguien que lo vivió en carne propia? Laura Filoteo, empresaria de 29 años, comparte su experiencia como integrante del equipo de Xango –una compañía norteamericana que comercializa jugos de mangostán, fruta asiática venerada por sus propiedades nutricionales–.

El primer contacto de Laura con la corporación multinivel ocurrió mientras cursaba la universidad. Un amigo de su hermano lo invitó a entrar en el negocio, y ella lo vio tan entusiasmado que le pidió que la inscribiera. No tenía idea de cómo funcionaba el esquema, sólo sabía que quería generar ingresos. “He practicado equitación desde muy pequeña, así que las barreras no me preocupaban demasiado”.

Al principio no le invertía mucho tiempo: cuatro horas por semana, a lo mucho. “Así estuve más o menos dos años, sin ganar un solo peso. Después empecé a tomar más en serio el asunto y a invertirle mayor tiempo a la capacitación. Empecé a ir a la sede diario por la noche y los domingos comencé a trabajar medio día. Los horarios de mi equipo estaban al revés: cuando la gente descansaba, nosotros trabajábamos”. 

“Aquí gana quien se queda”

¿Qué la motivó a mantenerse en el camino a pesar de no obtener ganancias? Entendió desde el principio que sólo ganaba quien se quedaba. “A pesar de que hubo subidas y bajadas, siempre estuve segura de que me iba a quedar, así tuviera que reclutar gente y enfrentar mis miedos”.

Después de dos años decidió que era momento de hacer algo diferente para disparar su crecimiento. Se propuso avanzar rápido: fue constante y se dedicó a leer libro tras libro. En tres meses ya había alcanzado un rango de 5k, es decir que su red estaba facturando más de 5 mil dólares en un mes. Estos niveles se miden por el volumen de ventas. El rango más alto es el 500K; en México únicamente existe una persona que lo posee.

Un buen mentor, la clave del crecimiento

Además de la motivación, hubo un factor clave que le permitió alcanzar sus objetivos: un mentor. “Cuando empiezas, necesitas a alguien que esté cerca de ti, que te capacite, te proporcione herramientas. Tuve la fortuna de encontrarme mucha gente así en mi camino: Iván Velez, quien me ayudó en cada paso, y Estela Salinas, líder del sector multinivel quien formó parte de Amway durante muchos años. Ella me capacitó, a mí y a mi equipo. Además, Aaron Garrity, CEO de la compañía, y Joe Morton, fundador y director, siempre estuvieron dispuestos a apoyarme en mi crecimiento".

En el modelo multinivel, recibir la guía de un mentor es tan importante como asesorar a los integrantes de tu propia red. Y es que capacitarlos permite reforzar el propio aprendizaje. “La idea es que algún día puedan seguir ellos solos, sin tu asesoría”.

¿Un arma de doble filo?

Las empresas multinivel se basan fundamentalmente en una promesa: uno puede hacerse de una gran fortuna sin tener que lidiar con jefes tiranos o normas de trabajo absurdas. Pero, ¿es esta tierra prometida únicamente una ilusión? “Todo lo que promete una empresa multinivel se puede conseguir, siempre y cuando uno tenga bases sólidas. El error está en nuestro lado, no en el modelo en sí mismo: solemos querer las cosas fáciles y rápidas”.

Ciertamente, se ha creado una fantasía alrededor de este modelo, o por el otro lado, una fuerte desilusión por parte de quienes no obtienen nada de él. “Es evidente que para obtener dinero necesitas disciplina, esfuerzo y constancia, en este negocio o en cualquier otro. Todos deberían saberlo”.

Entonces, ¿el esquema multinivel no es para cualquier persona? Lo es en el sentido de que ofrece igualdad de oportunidades, pues no distingue entre alguien que tenga un CV corto o extenso o entre alguien que sepa hablar uno o tres idiomas. Pero no lo es para quien busque fórmulas mágicas para hacer dinero rápido, ni para quien ansíe la comodidad de un empleo. “Aquí nadie te pagará por cumplir con un horario o por asistir a juntas; las ganancias se relacionan directamente con tus resultados. Es un modelo para personas que quieren tomar las riendas de su vida financiera”.

Esto es un arma de doble filo. Por un lado, los integrantes no perciben un sueldo fijo, prestaciones, vacaciones pagadas o esas “bondades” que provee una empresa. Pero, por el otro, con la adecuada asesoría y perseverancia, pueden alcanzar un nivel de libertad financiera que difícilmente puede proporcionar una compañía tradicional.

Un negocio noble

Trabajar en una empresa multinivel consolidada puede proporcionar un soporte sólido para comenzar en el mundo de los negocios. Y es que el trabajador no tiene que preocuparse por nada más que por promover un producto: el pago de impuestos, de un local y de todo lo demás está cubierto por la compañía.

Una de las grandes ventajas de este modelo es que ofrece un riesgo muy bajo comparado con el de poner un negocio tradicional. “En lugar de invertir 1 millón de pesos en un local, luz y la nómina de tus empleados, pagas una inscripción de 500 pesos y mantienes un consumo mínimo del producto. Inviertes cerca de 3 mil pesos al mes. Si algo sale mal, no pierdes todos tus ahorros: habrás gastado unos cuantos miles de pesos, y tendrás tu producto a cambio”.

Por supuesto, como en cualquier otro negocio, puede ser que éste no resulte. “Nada está garantizado. Pero, si no te salen las cuentas o decides que no te gusta, puedes dejarlo e intentar otra cosa”.

Hoy día, Laura –quien, aunque ya no se mantiene tan activa en el negocio, cuenta con una red de aproximadamente 100 personas– sigue cobrando regalías. A pesar de que hace casi dos años no visita las oficinas de Xango, afirma vivir de las ganancias residuales del negocio multinivel. “Los integrantes de mi red tienen suficiente motivación y herramientas para conformar sus propias redes y no depender de mí. Ahora he podido cosechar lo que cultivé durante seis años: una red sólida de consumidores y vendedores y un negocio propio –un consultorio de quiropraxia– que pude echar a andar gracias a los conocimientos que obtuve mientras estuve activa en la compañía. Si no hubiera aprendido cómo negociar y en dónde invertir, ¿quién sabe en dónde estaría ahora?”.