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5 elementos básicos de una tarjeta de presentación

Este documento es el primer acercamiento que tu negocio tendrá con proveedores, clientes, socios e inversionistas. ¡No le restes importancia!
5 elementos básicos de una tarjeta de presentación
Crédito: Depositphotos.com

Muchas personas no prestan atención a la importancia de tener tarjetas de presentación que se vean profesionales y que realmente reflejen el espíritu verdadero de su negocio.  Hay que  recordar que muchas veces esta herramienta es el primer acercamiento que una empresa puede tener con posibles clientes, proveedores y hasta inversionistas.

Hay muchas plantillas en la red para hacer tarjetas de presentación, pero lo cierto es que no es difícil notar cuando no se le ha puesto demasiado esfuerzo a este importante pedazo de papel.

¿Qué mensaje crees que da tu tarjeta sobre tu negocio?

Hay algunos elementos que considerar para tener tarjetas de presentación que dejen una buena primera impresión.

1. Qué debe de llevar
Antes de elegir un diseño o papel, es importante saber cuáles son los elementos clave que deben tener estos documentos.

-Nombre: debe ser grande y destacado para que sea lo primero que se note.

-Cargo: puede parecer presuntuoso poner “Director” en este apartado, sobre todo si tu empresa aun es pequeña, pero te ayudará a posicionarte en la mente de quien reciba tu tarjeta.  

-Logo: es importante que hagas presente a tu empresa a través de este recurso gráfico.

-Contacto: generalmente es tu número de teléfono y tu dirección de correo electrónico. Si el espacio te lo permite, puedes agregar tu dirección física, la página web de tu compañía y tu número celular, pero recuerda que la simplicidad y la limpieza siempre son mejores.

Otros datos con los que puedes jugar son tu página de Facebook, tu usuario en Twitter, tu perfil en LinkedIn, etcétera.  Por supuesto, ten mucho cuidado con la ortografía.

2. Diseño
Lo mejor es contratar a un profesional para que te dé un diseño único. Idealmente, debería ser la misma persona que desarrolle tu papelería (membretes, folletos, página web) para darle a toda tu empresa la misma identidad gráfica.  Es indispensable que el diseño no se “coma” la información que quieres transmitir.

3. Tamaño y papel
Las tarjetas de presentación suelen medir solo 9 cm de largo por 5 cm de ancho, así que no tendrás que llenar mucho espacio. Recuerda que el logotipo de tu empresa no debe ser demasiado grande y la puntuación de las letras debe ser suficiente para leer cómodamente.

Algunos de los papeles más usados son:

-Estucado o couché: utilizado por su gran suavidad y blancura. Soporta bien la humedad y tiene gramajes desde 80 hasta 450 gramos.

-Offset: es más poroso y tiene gramajes que van de los 60 hasta los 350 gramos.

También puedes jugar con los acabados, brillo o mate, e incluso usar brillo UVI (una especie de barniz) o plastificarlas.

Estas son las medidas normales, pero no temas jugar con los formatos para diferenciarte del resto de las tarjetas. Puedes probar con diferentes formas e incluso tener tarjetas que se armen o sean interactivas. Pero cuidado, una tarjeta de presentación redonda será muy memorable, pero no cabrá en la mayoría de las carteras.

4. Parte trasera
Es importante que dejes la parte de atrás de la tarjeta en blanco o que solo la utilices para información que no es esencial. Muchas personas hacen anotaciones en esta área para recordar con quién hablaron y por qué.  Por ese motivo también es importante que el papel que utilices y el acabado que le des a las tarjetas permita la escritura con una pluma.

5. Inspírate
Piensa en cómo usas las tarjetas de presentación que te llegan y cuáles son las que se han estacado más. ¿Te molesta no poder encontrar rápidamente la información que necesitas? ¿La letra es muy pequeña o difícil de leer? ¿Te gustan los diseños extravagantes o prefieres una tarjeta menos producida? ¿Te toma tiempo recordar por qué tienes esa tarjeta de presentación?

No cometas los mismos errores y asegúrate que tu tarjeta refleje positivamente el alma de tu negocio.