Emprendedores

7 cosas que no sabías del Coronel Sanders

KFC trajo este personaje de regreso para una campaña de marketing… y olvidó las complejidades del ser humano real.
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La cadena de comida rápida de pollo frito KFC recientemente lanzó una campaña donde vuelve a utilizar la figura del Coronel Sanders (el hombre sureño que aparece en sus empaques) en la televisión estadounidense. La estrategia ha sido muy controversial ya que más allá de una “mascota publicitaria”, Harland David Sanders fue un emprendedor de carne y hueso.

Algunos críticos aseguran que el mayor error de KFC ha sido pretender que el “Coronel” era una persona sin errores y que el personaje que vemos hoy es una caricatura que no se conecta con las personas mayores (que recuerdan al verdadero ser humano) ni con los más jóvenes (que no entienden que no se trata de un personaje como el “Rey” de Burger King).

Aquí hay algunos hechos curiosos que hicieron del Coronel Sanders un personaje digno de conocer tanto por su historia emprendedora como por el peligro que representó para su propia marca.

1. Durante la mayor parte de su vida fue un pésimo hombre de negocios
Muchas personas no saben que el Coronel triunfó con su receta secreta luego de fracasar como abogado, vendedor de seguros, comerciante de lámparas y distribuidor de llantas. Sanders era conocido por tomar malas decisiones de negocio por su gusto por el juego, lo que lo llevaba a pelar a golpes con otras personas. Esto no sería mucho problema cuando se está empezando, pero ciertamente es una situación difícil cuando el mal hábito continúa cuando eres el portavoz de una marca.

2. Una vez le disparó a alguien por defender a su marca
Lo que a Sanders le faltaba en sabiduría de negocios, les sobraba en pasión por su trabajo. Sanders una vez pintó un gran letrero para atraer clientes potenciales de una gasolinera en la carretera (que eventualmente se convertiría en una cafetería propiedad de Sanders). No obstante, hizo enojar al dueño de una gasolinera rival, Matt Stewart. El hombre pintó sobre el letrero de Sanders quien lo amenazó con “volarle la cabeza” para luego volver a hacer el letrero.

Cuando Sanders descubrió que Stewart había vuelto a pintar sobre el letrero, lo persiguió a punta de pistola. En el altercado murió el gerente de la gasolinera y Stewart recibió un tiro en el hombro. Recientemente, KFC ha retomado la historia como una anécdota chusca.

Stewart fue a la cárcel por homicidio imprudencial.  

3. Engañaba a sus esposas MUCHO
KFC está resaltando algunas de las características del Coronel como atributos divertidos. No obstante, un detalle que ha decidido ignorar es el hecho de que su fundador era infiel con las meseras de sus restaurantes. Una de ellas, Claudia Ledington,  fue quien lo apoyó para transformar su cafetería en la marca que es hoy en día. Se casaría con ella luego de dejar a su primera esposa, pero a Claudia también le fue infiel múltiples veces.

Su biógrafo John Ed Pearce asegura que si Sander estuviera vivo hoy en día, su nombre hubiera aparecido en el escándalo del sitio para infieles Ashley Madison. Una característica que hoy en día sería demasiado problemática para un vocero que de un restaurante muy familiar.

El verdadero Harland David Sanders (Foto: Dan Lindsay)

4. Realmente no era coronel
Como muchas personas, seguramente has asumido que el Coronel sirvió en el ejército en algún punto de su vida. Sin embargo, “Coronel” es un título que suelen dar en Kentucky (el estado donde el empresario laboró) a los personajes destacados de la comunidad.  Sanders recibió el primero en 1935 y el segundo en 1949.

En los años 50, el empresario empezó a mercadearse como un caballero de campo, pintó su barba de blanco y se fabricó su icónico traje. Fue en esa época que empezó a franquiciar su concepto y a vender su “receta secreta” a restaurantes por todo Estados Unidos. Desde entonces esta imagen sureña le dio legitimidad al empresario nacido en Indiana.

5. Solo ganó dos millones de dólares de la venta de KFC
Sanders vendió su marca en 1964, después de que KFC pasara de una sola cafetería a un concepto de franquicias. ¿La razón? Para ese entonces tenía 74 años y creyó ya no tener la energía para hacer crecer su negocio. Para la época, la venta de la marca por dos millones de dólares (más un salario vitalicio por ser el portavoz de la marca) no fue un mal trato, pero cuando la compañía empezó a ganar millones con su salida al mercado de valores, Sanders se sintió estafado.

En una convención de la franquicia, el Coronel pasó 40 minutos quejándose en el escenario del mal manejo de la compañía. Nunca renunció a su marca, pero vivió el resto de sus días creyendo que lo habían engañado para vender su negocio.

6. Trató de demandar a KFC por 122 millones de dólares
Luego de ceder la mayoría de los derechos de la compañía a Heublein en 1971, Sanders quiso abrir un restaurante con temática sureña de antes de la guerra civil (es decir, previo a la liberación de los esclavos negros). Cuando la cadena le negó el permiso, el Coronel demandó a la compañía por 122 millones de dólares. La batalla legal se ajustó a un pago de un millón de dólares a cambio de la promesa de que el fundador dejaría de avergonzar a la marca.

7. La “receta secreta” de KFC no es verdadera: Sanders

Pocas personas saben realmente cuáles eran los ingredientes que Sanders usaba en su mezcla de 11 hierbas para freír pollo. Sin embargo, el Coronel aseguró varias veces en su vida que KFC dejó de usar su receta original. Es difícil probarlo ya que KFC es recelosa de su receta, aunque asegura tener una lista escrita a mano por el propio Coronel con las 11 hierbas que utilizaba. Hasta la fecha el documento está guardado en una bóveda de alta seguridad y la firma utiliza dos proveedores diferentes para las especias para que el secreto no sea develado.

Sea cierto o no que KFC utilice la receta original, el Coronel públicamente desaprobaba el menú de la cadena. Es más, en 1970 la revista The New Yorker lo citó diciendo que “no le daría el pollo de KFC ni a sus perros”.

Una actitud muy complicada para tener en el vocero de la marca.