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11 mujeres que están cambiando la historia

11 mujeres que están cambiando la historia
Crédito: Alto Nivel

Si entras al buscador de Google para encontrar repuesta a la pregunta '¿Qué quieren las mujeres?' hallarás que la interrogante está relacionada con la película ‘Lo que ellas quieren', con lo que quieren las mujeres en la cama, qué quieren las mujeres según Sigmund Freud, y cuáles son las cosas que les gustan a las mujeres de los hombres.

Hace 39 años que la ONU institucionalizó el Día Internacional de la Mujer y, en este tiempo, la respuesta a lo que ellas quieren ha cambiado de la mano con la forma en la que lo han hecho sus derechos. Si quieres saber lo que realmemte desean, la respuesta está lejos de las búsquedas de Google.

La mujer ahora vive en lo que la misma ONU llama la generación de la paridad. Para entender la etapa que vive la mujer y cuáles son sus deseos,  entrevistamos a once líderes femeninas. Esto es lo que las mujeres quieren:

1. Ser mucho más que una mamá

El ‘¿cuándo vas a ser mamá?’ del siglo 20 pasó al ‘¿quieres ser mamá?’ del siglo 21. Un cambio de pregunta que exhibe una decisión cada vez más compleja para la mujer.

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Esta relación es con la que vive todos los días María Cristina Gutiérrez, subdirectora de la clínica de fertilidad Instituto Vida México.

“Hay tres cambios recientes en las mujeres. Uno, que están postergando mucho la maternidad, y eso nos lleva a que las mamás quieran serlo después de los 36 años. (La media de sus pacientes es de 38 a 40 años), y dos, las relaciones interpersonales son cada vez más difíciles para la mujer”, dice Gutiérrez.

Hace 10 años, de cada 100 pacientes que querían un hijo, 95 acudían a la clínica con pareja, mientras 5 lo hacían solas; actualmente 75 lo hacen con pareja y 25 llegan sin compañía.

El tercer cambio es que la mujer ya no ve el ser mamá como un objetivo de vida. Ahora encuentra realización en otras cosas y asume la decisión de no ser madre. Sin embargo, de acuerdo con la subdirectora, el entorno social aún tiene estigmatizada a la mujer, que no siempre toma la decisión que realmente quería.

2. Que las evalúen por resultados

Si eres hombre, debes saber que por el hecho de serlo, tus posibilidades laborales de triunfar son tres veces más altas que una mujer. Es un regalo que no pediste, y es una carga que la mujer no pidió, pero ahí está.

A pesar de que el número de graduados y las plantillas laborales están conformadas en un 50-50 entre hombres y mujeres, el derecho de alcanzar una gerencia es demasiado elitista. De un 100 por ciento, las mujeres solo alcanzarán altos puestos en un 25 por ciento, y ni hablar de llegar a ser un CEO: Solo 5 de cada 100 presidencias corporativas en México son ocupadas por mujeres.

“Queremos trabajos en donde podamos tener tiempos flexibles, que se centren más en resultados versus estar presentes físicamente en una oficina, una combinación de sueldo, calidad de vida, tiempo y puestos de liderazgo, en la que prevalezcan las competencias y el talento versus el género”, dice Martha Barroso, Directora de Business Units Support de México y Centroamérica de Manpower Group.

El escenario laboral exhibe a diario la carencia de equidad en México, y la realza cuando la mujer decide ser madre. Hoy en día, ser madre significa que una empleada pierda su historia y experiencia solo por ser madre, señala la directiva de Manpower.

 3. Crear

Imagina a una mujer que quiera multiplicar su tiempo, acelerada, que no deja de producir, que le gusta resolver temas de logística y que incluso resuelve la vida de su pareja y su familia, cuando no resuelve la suya.

Si te identificas con esta imagen, debes saber que tienes potencial emprendedor, y si hablaras con Ana Victoria García, fundadora de la aceleradora de negocios Victoria 147, seguro te diría que es tiempo de que pienses en grande.

Actualmente en México, el 19 por ciento de los emprendimientos formales son dirigidos por una mujer, y el 70 por ciento de las emprendedoras comenzaron entre los 25 y 35 años.

“Socialmente, a las mujeres nos han sumergido que somos responsables de los temas del hogar, y en muchos casos nos ponemos el pie, pensando en los por qué no, en lugar de pensar en los por qué sí”, dice Ana Victoria.

Para la emprendedora, el contexto es ideal para explotar la creatividad de las mujeres, que piensen más en grande, con más ceros, otras geografías y no quedarse de manera local, pensando que si todo está bajo su mira, entonces saldrá bien.

4. Flexibilidad

Claudia Raunich, VP de Recursos Humanos en América Latina y el Caribe de American Express, contesta en jueves la entrevista con Alto Nivel desde Londres, en donde estuvo casi una semana. Al día siguiente estará en su casa en México, con su familia, y desde ahí dirigirá su área a través de videoconferecias, chats y enlaces telefónicos.

Flexibilidad es una de sus palabras clave. Para ella, la cultura corporativa debe basarse en los objetivos cumplidos y no la presencia física, y así contagiarlo a los equipos. “Lo que importa es qué hago y cómo lo hago, no estar presente, porque puedo estar presente y a la vez estar ausente”.

Raunich vio crecer sus responsabilidades laborales a la par de ser madre. Su hijo nació hace 23 años y para alcanzarlo fue fundamental el apoyo de su esposo. “No es fácil, debes tener a tu lado a un hombre con la capacidad para tener esa conversación sobre expectativas, además de aguantar los comentarios de amigos y familia”.

En American Express, el 30 por ciento de los líderes son mujeres, y del total de la población laboral, el 50 por ciento son mujeres.

5. Que la ley las proteja

Seguro escuchaste que el Distrito Federal ahora se llama Ciudad de México, pero ese cambio es el menor de la reforma política. En los siguientes meses, un grupo de diputados diseñará la nueva Constitución de la capital del país en la que pueden suprimirse las normas actuales en materia de equidad de género o elevarse a un rango constitucional.

“Los pocos derechos que se han ganado parece que las autoridades los suprimen o los omiten; por eso es importante que la mujer sea tomada en cuenta cuando se escriba la nueva Constitución”, dice Nury Delia Ruiz Ovando, diputada presidenta de la Comisión de Equidad de la Asamblea Legislativa de la CDMX.

Ruiz Ovando se reúne cada martes y jueves en el pleno de la Asamblea para discutir la agenda legislativa junto a 65 diputados (30 mujeres y 35 hombres). Pero a pesar de esa relativa equidad, el debate no es sencillo. “Hay personas que piensan que el hombre es el que tiene la última palabra. Tenemos una cultura machista en la que pesa ser mujer porque nos siguen viendo del hombre hacia abajo, aunque estamos en el mismo nivel”, responde la diputada.

Actualmente trabaja en una iniciativa de ley para que el gobierno se haga cargo de la pensión alimentria de las mujeres que son abandonadas, y que en los casos que la pareja haga caso omiso, quien abandona se haga deudor ante el gobierno.

6. Influir

La economía no es estable y la prueba la tenemos en el contexto actual en México y el mundo. Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base, tiene el complejo encargo de analizar y encontrarle orden a esta escena llena de cambios.

Su oficina en Monterrey cuenta con cinco personas a su cargo, sin embargo, sus análisis son leídos por miles de personas cada día para tomar decisiones que afectarán sus finanzas.

“Analizar la economía es una profesión muy difícil y son pocas las mujeres que se animan. Probablemente porque requiere un nivel de estudios muy elevado y no toda las mujeres tienen la oportunidad de estudiar una maestría o un doctorado, y compaginarlo con la familia”.

Siller asegura que las mejores habilidades de las mujeres en la economía están en encontrar los detalles y acertar en los análisis de ciertos indicadores; los hombres, en cambio, tienden a hacer un mejor análisis a largo plazo. La economista cierra la entrevista con el análisis de su propio indicador: “Siempre siento que no doy el 100 en el trabajo ni el 100 en la familia, pero siento que así tengo que trabajar. Lo que sí, es que siempre intento poner a la familia primero”.

7. Transformar

En marzo de 2008, España conformó por primera vez en su historia el Ministerio de la Igualdad. Un gran logro que, irónicamente, suprimió dos años después el mismo gobierno que lo impulsó.

Desde el siglo 18, las mujeres han avanzado en su lucha por la paridad con los hombres: el reconocimiento de la ciudadanía, el voto, el derecho a la salud, al trabajo, y en algunos países a decidir sobre su cuerpo, sin embargo, estos derechos, así como ocurrió en España, viven en constante riesgo.

“A mayor cantidad de avances, las respuestas del patriarcado son más violentas y esto es evidente en el incremento de la violencia feminicida y de otros tipos de violencia de género, como la trata y el tráfico sexual”, asegura Aimée Vega, investigadora en estudios de género de la UNAM.

Vega señala que la investigación de género sirve para comprender los fenómenos sociales, construir conceptos teóricos y proponer metodologías, pero esencialmente busca transformar la vida de las mujeres. Lograr una paridad que aún no existe.

8. Darle sentido a su vida

La logoterapia es una escuela fundada por Viktor Frankl y que se centra en el significado de la existencia. De acuerdo con esta teoría, existen las estructuras paralelas y piramidales. En la piramidal, ponemos en la punta aquello a lo que le dedicamos más esfuerzo (ej: trabajo, familia o entretenimiento), mientras que en la paralela existe un mayor equilibrio.

“A veces las mujeres se enfocan tanto en un sentido que se olvidan que hay otros aspectos en su vida. Cuando la parte alta de la pirámide se pierde, ¿qué pasa con ellas? Experimentan un vacío enorme, pues se olvidaron de darle valor a la base”, asegura Marcela Hernández, coach empresarial y de vida.

La coach afirma que actualmente las mujeres buscan encontrar el camino a una estructura paralela, pero aún llevan estigmas de que deben ser las encargadas de la familia, y cuando no lo hacen entran en conflicto.

En algunos casos viven pensando distinto a lo que hablan. “Ante los demás dicen ‘yo ya no tuve hijos, porque vivo por una carrera’; pero por un lado piensan ‘estoy bien así, aunque si me hubiera gustado algo más’; y por otro lado piensan, ‘me estoy desgastando’. Es decir, están entre frustradas y resignadas”, dice Marcela Hernández.

9. Dejar un legado

Paola Longoria tenía menos de 10 años cuando supo que iba a ser la raquetbolista número uno del mundo. Para lograrlo partió de metas a corto y mediano plazos, que superó hasta llegar a la cima y obtener un sinfín de récords, premios y reconocimientos.

Es una mujer que vive en constante competencia consigo misma. Si ya consiguió una meta, entonces surge otra, así es como describe ella su visión de futuro, mientras toma esta entrevista desde Miami, unos días antes de conseguir su campeonato número 69 en Nueva Jersey.

“La ideología que tengo es la de estar preparada para lo que viene. Quise esforzarme porque ser mujer en el deporte no es nada fácil y no quiero que cuando me vaya todo se venga abajo”, dice.

A sus 26 años ya cuenta con una carrera como Ingeniera mecánica administradora y una maestría en Ciencia política, y tiene la mira clara sobre su siguiente meta a largo plazo: Dirigir la Conade. “¿Casarme y tener hijos?, Seguro, también.”

10. Amar

Sandra Notario es editora de la revista Nupcias, y asegura que una boda no es inolvidable por sus grandes gastos, sino porque los novios se ven realmente felices. “La boda es el momento más importante de la vida de la mujer que eligió casarse y es la meta de todo lo que ha planeado durante gran parte de su juventud. El principio del resto de sus vidas”, dice.

En México, un país con más de 80 por ciento de población católica, hay una tendencia contraria al matrimonio. Por cada 100 enlaces matrimoniales ocurren 18.7 divorcios, mientras que el promedio de duración social de los matrimonios es de 13.5 años, de acuerdo con el INEGI.

La unión libre, por su parte, está en crecimiento, según la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica, que señala que en 20 años aumentó al doble la proporción de las personas que se unieron consensualmente, al pasar de 8.3 a 16.4 por ciento; mientras que los matrimonios disminuyeron de 51.5 a 42.3 por ciento.

Eso no quiere decir que no haya bodas. Sandra Notario asegura que ahora existe una mayor variedad. Desde el enlace tradicional en iglesia y salón, hasta ceremonias alternativas o más íntimas, lo que las mujeres quieren es que la boda refleje su personalidad.

11. Que los hombres hagan su parte

Ana Güezmez García, representante de ONU mujeres en México, asegura que esta es la generación que tiene más talento acumulado en términos de potencial, lo que hace a la paridad un sueño alcanzable.

“ONU mujeres es un sueño colectivo, es un trabajo que representa un cambio en la vida de muchas mujeres, y me gustaría que no tuviera que existir en cinco años, porque el día que hayamos logrado la igualdad sustantiva, entonces ya no será necesario”, dice.

Sin embargo, la realidad es que ella tal vez nunca vea ese sueño alcanzado. El proceso para llegar a la igualdad tardará al menos unos 80 años, de acuerdo con la misma organización, y el elemento clave para lograrlo es que el hombre asuma su papel.

“La mujer paga un impuesto invisible, que es la sobrecarga de trabajo en casa, el cuidado de niños, de enfermos y adulto mayores. Es necesario que los hombres se involucren, y que el Estado y las empresas los hagan involucrarse”.

La ONU considera que, para lograr la paridad, la mujer debe tener plena participación en la vida política, empresarial y social, en la economía, debe ser eliminada la violencia y discriminación de género, y deben existir políticas transversales.

¿Qué quieren las mujeres mexicanas? La coach Marcela Hernández admite que la pregunta es difícil, pero asegura que, así como cada hombre, la mujer tiene un sentido único en su vida y es ese sentido lo que la hace definir sus prioridades. “Todos somos seres irrepetibles. Cada uno tenemos un para qué y por eso es tan difícil estandarizar o crear un concepto de qué es lo que queremos”.

Escrito originalmente para Alto Nivel.