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9 errores que cometes al implementar una estrategia de marketing

Es probable que al leer los siguientes errores te sientas identificado con varios de ellos, pero no te preocupes, son más comunes de los que piensas y todos pueden ser corregidos.
9 errores que cometes al implementar una estrategia de marketing
Crédito: Depositphotos.com
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Ya abriste el blog de tu marca y publicas todo lo que puedes, pero por alguna razón tu estrategia de marketing de contenidos parece no funcionar. ¿Qué pasa?

Al respecto, Grupo Virket explica que "el marketing de contenidos es un recurso que se ha potenciado gracias al uso de los medios digitales, pero en realidad se trata de una técnica centenaria que siempre ha servido para destacar, atraer y atrapar a un público objetivo".

Por ello, el content marketing se ha convertido en una herramienta indispensable para las marcas, e incluso para la audiencia misma, quien se ha acostumbrado a recibir mensajes, consejos, recomendaciones y datos de las marcas que sigue.

Pero entonces, ¿por qué a ti no te da resultados? Pues bien, puede haber varias razones, y algunas de ellas son tan simples y evidentes que probablemente las pasaste por alto.

Hannia García Benítez, Copywriter de Virket, las analiza: es probable que al leer los siguientes errores del marketing caigas en varios de ellos, pero no te preocupes, son más comunes de los que piensas y todos pueden ser corregidos.

  1. No planeas. Planear es la pieza más vital del rompecabezas, pues ayudará a alinear toda la estrategia hacia un mismo objetivo. Desde luego, para ello es necesario que tengas claro cuál es dicho objetivo; claro, vender, pero ¿vender qué?, ¿a quiénes?, ¿cómo?, ¿cuándo? Define correctamente quiénes estarán colaborando en la estrategia, cuál será el flujo de trabajo, los tiempos, los temas y los pasos a seguir. Y, sobre todo, sé organizado: tener todo bien estructurado te ayudará a encontrar el problema si algo se sale de control. Recuerda, planear ayuda reducir costos y esfuerzos.
  2. No estudias a tu audiencia. ¿Estás seguro de conocer a tu audiencia? Piénsalo otra vez. Si te estás basando únicamente en las métricas, lo más probable es que no sepas lo que tu audiencia realmente está esperando. Sin un estudio previo de quién y cómo es nuestro público objetivo, cualquier acción carece de sentido. Ojo, no se trata del público al que quieres dirigirte, sino del que necesita lo que ofreces; ésa es tu verdadera audiencia, y la mejor manera de saber lo que quiere es simplemente preguntarle. Acércate a tu cliente y ve más allá: ¿qué le motiva?, ¿cuáles son sus problemas?, ¿qué hace?, ¿quién es y qué desea? Puedes obtener respuestas de los comentarios y sugerencias en tus posts o landing page. Sé claro y obtendrás respuestas claras. Es la única manera de verdaderamente entender a tu audiencia.
  3. Sobreproduces. Contrario a lo que puedes pensar, el que publica más no gana más. De hecho, la sobreproducción de contenidos puede dejarte en el incómodo terreno del spam. La estrategia ideal no necesariamente implica publicar contenidos diarios, todo depende del objetivo y del proceso que acompaña a la estrategia. ¿Es un contenido hecho para ampliarse? ¿Es para llamar la atención o para resolver una duda? ¿Quieres generar tráfico o hacer branding? Todo cuenta, existen contenidos para diferentes tipos de audiencia y de objetivos, y de acuerdo a ello variará la frecuencia y la hora de publicación adecuada. En este caso, la analítica resulta conveniente para observar los flujos de la audiencia en diferentes horarios y días. No satures a tu público, mejor analiza cuál es el mejor momento para brindarle información; de lo contrario, todo el esfuerzo puede irse a la basura.
  4. No cuidas la presentación. Es básico y puede que lo estés dando por sentado, pero precisamente por eso es posible que estés descuidando este punto. Es esencial cuidar la ortografía, la gramática, la sintaxis y la redacción de cada contenido, pero también es importante que pienses en la edición y el acabado final. Procura un título llamativo y no demasiado largo, incluye imágenes o videos si es pertinente, utiliza subtítulos, bullets y enumeraciones para un aspecto más prolijo. El contenido debe ser accesible, fácil de leer y con un mensaje aprehensible. Cometer errores en la presentación puede llevar a la falta de credibilidad y el desprestigio. No publiques a la primera, siempre da una segunda lectura al contenido antes de lanzarlo a la Web.
  5. Se siente como publicidad. Otro error común es caer en la tentación de hablar demasiado de la marca. Por supuesto, uno de los motivos por las que creas contenidos es para generar leads e incrementar ventas, pero hacerlo de manera demasiado obvia alejará a los lectores. Hacer énfasis en las ventas provocará precisamente el efecto opuesto, a la gente no le gusta sentirse como si fuera un signo de pesos. Recuerda, el push marketing ya quedó muy atrás en el tiempo; el consumidor es una persona íntegra con sentimientos y capacidad de decisión. Las marcas que tendrán más éxito son aquellas capaces de generar una auténtica conexión orgánica con su consumidor.
  6. No piensas a largo plazo. Quieres resultados inmediatos y no tienes paciencia. Hay que ser perseverantes, y muchas veces esto significa intentar una y otra vez. No tengas miedo de modificar la estrategia si es necesario, pero también espera un tiempo prudente para saber si está funcionando o no. La mayoría de las veces el resultado no llegará de la noche a la mañana, pero si te aseguraste de investigar a tu audiencia y hacer una planeación adecuada, el resultado llegará eventualmente. Y cuando eso ocurra, reinvéntate; asegúrate de replantear tu estrategia constantemente, así como a tu público target, y no olvides estar actualizado.
  7. Cuentas las historias equivocadas. No se trata de generar contenidos nada más porque sí. Grábatelo bien: tus contenidos siempre deben aportar algo; si no inspira, entretiene o educa, ¿qué valor tiene? Seguramente has escuchado eso de generar contenidos “relevantes”, pero ¿qué es eso? Significa que cada contenido debe tener un valor agregado, especialmente si quieres que tu audiencia regrese a visitar tu página. Procura, además, que no sean contenidos acartonados y aburridos; a la gente le gusta tener reacciones viscerales. La idea es conectar con tu público, generar empatía, entrar en su mente. Resuelva sus dudas, háblales de algo que no sepan, cuéntales la historia de tu marca, hazlos reír o reflexionar, haz que te recuerden.
  8. No cumples con los requisitos mínimos. Quizás el problema es que no estás cumpliendo con el aspecto técnico. Probablemente no estás cumpliendo con el SEO, olvidas buscar palabras claves, no colocas tags, olvidas colocar los Call to Action, los enlaces internos y externos, o los códigos. Incluso, tal vez no siquiera es que lo olvides, sino que no quieres parecer demasiado reiterativo. Cuidado con esto, estos recursos son verdaderos aliados para ayudar a los motores de búsqueda a rastrear e indexar tu contenido; si sigues las técnicas white-hat, podrás aprovechar estas herramientas sin problema.
  9. No lo dejas en las manos adecuadas. No desprecies el hecho de que una buena estrategia de marketing de contenidos queda mejor en manos de los expertos. Es una realidad, no todos saben escribir contenidos relevantes, y aún menos saben utilizar las herramientas y las plataformas digitales para llegar al público deseado. Un equipo de Content, con manager, escritores y editores, es necesario para llegar a objetivos específicos. Si no cuentas con ellos, es recomendable que te acerques a las profesionales que pueden ayudarte.