Entorno emprendedor

Alza en impuestos a refrescos golpeará a tienditas

En caso de aprobarse un aumento a dos pesos en el impuesto a los refrescos, la existencia de una red integrada por 900,000 comercios en México podría verse amenazada por una caída de hasta 15% en sus ventas.
Alza en impuestos a refrescos golpeará a tienditas
Crédito: Depositphotos.com

María del Carmen sobrevive al día gracias a las ventas que le deja su tiendita de abarrotes. Desde las 10 de la mañana hasta las 11 de la noche, la comerciante recibe a los clientes en un local que adaptó a un lado de su casa y en donde llegan a comprar jamón, pan, huevos y el producto estrella: refresco.  

Sin embargo, la tiendita de la ex maestra de primaria podría estar en riesgo en caso de aprobarse un nuevo aumento de uno a dos pesos en el impuesto a los refrescos promovido por organizaciones civiles y legisladores en México. 

"Seamos realistas. Hace dos años cuando fue el primer aumento nos pegó en las ventas muchísimo y si se hace uno más no sé cómo lo vamos a lograr. No tengo las condiciones para sostener esto yo sola y tampoco puedo despedir a la chica que trabaja conmigo porque tiene una familia que depende de ella", comparte la docente que se jubiló hace ocho años mientras empaca kilos de azúcar.

El refresco se ha convertido en parte de la canasta  básica en México. De 10 productos que venden los negocios tradicionales de abarrotes, siete son bebidas gasificadas, de acuerdo con estimaciones de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec).

En promedio, una tienda de abarrotes vende 40,000 pesos mensuales, con una utilidad neta de hasta 9,000 pesos.

Al respecto, Cuauhtémoc Rivera Rodríguez, presidente de la Anpec, advierte que esta medida promovida por la Alianza por la Salud Alimentaria y respaldada por legisladores del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y Movimiento Ciudadano provocaría una disminución entre 10 y 15% en las ventas generales de una red conformada por 900,000 pequeños comercios establecidos en el país.

“El impacto se da en el ticket final ya que lo que baja es el volumen del flujo del dinero que se maneja de manera mensual en el punto de venta, pues las personas no tienen dinero para sostener su consumo", expresa en entrevista Rivera Rodríguez.


El valor de un mercado 

El valor de las ventas de la industria refresquera en México equivale a 0.5% del Producto Interno Bruto (PIB) y 9.3% del PIB de la División Alimentos, Bebidas y Tabaco, según datos de la Asociación Nacional de Productores de Refrescos y Aguas Carbonatadas (Anprac). 

El organismo expende a 1.3 millones de puntos de venta, de los cuales más de un millón son pequeños negocios familiares.

En 2014, con motivo de la reforma fiscal, se dio un aumento especial de un peso sobre litro a las bebidas azucaradas, adicional a 16% de IVA que ya se establecía sobre el consumo de estas bebidas. Este fue el primer impacto a la economía de las tienditas de abarrotes. 

Aunque la medida tenía como finalidad reducir el consumo de una población que se ubica en el segundo lugar a nivel mundial en obesidad, el Centro de Investigaciones Económicas de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) reveló en febrero de este año que la ingesta disminuyó unicamente 3% desde que entró en vigor hace dos años el alza.

El estudio muestra que en la actualidad cada mexicano consume hasta 550 mililitros diarios en temporadas altas. 

El titular de la Anpec explica que el aumento en el costo del refresco impacta a la economía de los consumidores, por lo que muchas veces salen del canal tradicional para conseguir los productos a menor costo incurriendo en la informalidad. 

"Es una realidad que los mexicanos no van a dejar de consumir refresco. El pequeño comercio resiente este tipo de medidas fiscales ya que el consumidor está bajando el flujo de su compra porque está orientando mucho de su compra al mercado informal para poder sostener el consumo de aquellas marcas y productos a los que están acostumbrados."

El comercio informal afecta a 8 de cada 10 tienditas de abarrotes en México, revela una encuesta realizada por la Anpec. 

En este sentido, cinco de cada 10 tenderos asegura que la informalidad y el exceso de impuestos ha golpeado hasta en 10% sus ganancias. 

María del Carmen no tiene certidumbre de lo que pasará en los próximos meses y aunque trata de mantenerse optimista es consciente de que un aumento a dos pesos sacudirá de nueva cuenta la frágil estabilidad de su negocio. 

"No nos queda de otra más que salir adelante. Es lamentable decir que a nosotros no nos mata la competencia, sino esta clase de medidas. No estamos defendiendo el refresco, estamos defendiendo y pidiendo que también se piense en el impacto que esto tiene a nuestros bolsillos."