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Dos pasos para pasar de emprendedor a empresario este año

En el camino, el emprendedor se vuelve más estratégico que operativo y se preocupa por agregar valor a su compañía más que por solucionar los problemas del día a día.
Dos pasos para pasar de emprendedor a empresario este año
Crédito: Depositphotos.com
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No hay un tiempo promedio establecido para dar el salto de emprendedor a empresario una vez que un negocio ha logrado sostenerse en el mercado y desafiado las cifras que indican que, en México, el 75% de los emprendimientos fracasa al cabo de dos años, según el Instituto del Fracaso, el área de investigación de la startup Fuckup Nights, que intenta promover el éxito emprendedor a partir de historias de fracaso.

En el país “hay un porcentaje bajo en el éxito de las empresas, quizá podría ser uno de cada cien”, asegura Gabriel Meizner, gestor de inversiones en Adobe Capital, fondo de inversión y aceleradora de negocios. Sostenerse depende en gran medida de la perseverancia del emprendedor y de que el producto o servicio que se ofrece sea único y diferenciado, aclara.

En este camino, “el fracaso es un buen aliciente para evolucionar y cambiar la visión. El emprendedor va madurando y encontrando un equipo de trabajo” con el que pueda hacer crecer su negocio, asevera Juan Manuel Alvarado, socio director del fondo de capital emprendedor Founder into Funders.

La ruta para que un emprendedor llegue a ser un empresario es a veces más larga para algunos que para otros. “Hay empresas que tienen siete años de experiencia y siguen siendo pequeñas, pero hay otras que en menos de dos años crecen para ser empresas más grandes”, afirma Meizner.

De acuerdo con los expertos, para llevar un emprendimiento a otro nivel, al menos se debe pasar por los siguientes pasos.

Primer paso: Aprender a trabajar en equipo y a delegar

Para Alvarado convertirse en empresario requiere adquirir nuevas habilidades tanto profesionales como personales. El experto, que fue reconocido en 2008 como emprendedor Endeavor, considera que una vez que la empresa está funcionando, el emprendedor debe convertirse en el director de su compañía y hacerse experto en esta tarea, lo cual conlleva el hecho de aprender a delegar.

Formar el equipo adecuado es fundamental. Cuando se contrate a un colaborador, se debe elegir a la persona más capacitada para el puesto, cuyas habilidades harán crecer el emprendimiento y tomarlo como una inversión y no como un gasto. Pues, mientras que “el emprendedor se rodea de gente que conoce mucho sobre el negocio; el empresario se reúne con gente que puede complementarlo”, afirma Alvarado.

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Asimismo, en esta etapa, “los inversionistas, los mentores y las aceleradoras son diferentes jugadores que ayudan al emprendedor en su camino. Esa red de asesoría permite aterrizar todas las ideas para ejecutarlas con base en la experiencia que cada uno tiene”, añade Meizner.

Segundo paso: Ampliar la visión del negocio

Una vez superado el paso anterior, el emprendedor ya no tiene que preocuparse por pensar en la contratación del internet, en el equipamiento de la oficina o en la selección del personal, pues son actividades que ya no lleva a cabo él sino sus colaboradores, afirma Alvarado. Ahora, el futuro empresario – que ya sabe delegar-- debe preocuparse por tener más control de los resultados de su equipo.

Meizner, confía en que “la condición para crecer es que el emprendedor conozca muy bien su negocio y sepa comunicarlo de manera clara para venderlo a alguien más”. En este paso debe entender a qué metas quiere llegar y de esta manera planear las acciones concretas que llevarán a alcanzarlas.

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En este punto, el emprendedor se vuelve más estratégico que operativo y se preocupa por agregar valor a su compañía más que por solucionar los problemas del día a día y, así, anticiparse a los que pudieran surgir.

En suma, “el emprendedor tiene una visión más a corto plazo, mientras que un empresario puede hacer proyecciones de cinco a diez años”, recalca Meizner. En otras palabras, “el emprendedor ve un árbol frente a él y el empresario es capaz de ver todo el bosque”, coincide Alvarado.

No obstante, dice el experto de Founder into Funders, hay que considerar que no todo aquel que emprende un negocio sueña con ser empresario. “Hay emprendedores que nunca dan el salto porque ellos así lo deciden. No todos van a tener empresas de miles de millones de pesos colocadas en Bolsa porque están satisfechos con su nivel de facturación”. Todo depende del objetivo que se persiga.