Qué es una Sociedad por Acciones Simplificada (y por qué cada vez más emprendedores la eligen)

Detalles de un modelo que es recomendado por la Organización de las Naciones Unidas y la Organización de los Estados Americanos y continúa avanzando a pasos agigantados en la región.
Qué es una Sociedad por Acciones Simplificada (y por qué cada vez más emprendedores la eligen)
Crédito: Depositphotos.com

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¿Qué es lo más importante a la hora de emprender? Sin duda, concentrar los esfuerzos en ofrecer una propuesta de valor sólida, validada y que satisfaga una necesidad concreta es fundamental. Sin embargo, aunque puedan resultar un tanto tediosas, las cuestiones contables, administrativas y legales también representan un eslabón crucial si se busca el éxito del emprendimiento.

Aquí encontramos uno de los mayores dilemas al que se enfrentan los emprendedores: elegir qué figura jurídica conferir al negocio. Para tomar esa decisión, el primer paso es determinar cuestiones como:

  • El capital inicial de la empresa
  • Su objeto social, es decir, a qué se dedicará
  • La cantidad de socios y cuánto capital invertirá cada uno

Con todas estas respuestas, el siguiente paso para encontrar la figura que mejor se adapte a tus necesidades es conocer qué tipos de sociedades existen en tu país y sus características particulares.

Sociedades posibles 

En la Argentina puedes elegir entre cinco tipos de sociedades a la hora de constituir tu negocio:

Sociedad de Responsabilidad Limitada (SRL)

Fue, hasta 2017, la más elegida por los emprendedores de todo el país. Sin embargo, se trata de un instrumento creado en 1932 y que, por lo tanto, no logra cubrir todas las necesidades de aquellos que quieren iniciar un negocio en el siglo XXI. Una desventaja, por ejemplo, es que el capital social del emprendimiento se encuentra dividido en cuotas del mismo valor, lo que no permite diferenciar entre los socios inversores. 

Sociedad Anónima (SA)

Fue creada con orientación a las grandes empresas. Esto significa que tendrás que cumplir requisitos excesivos y que enlentecerán tu operativa diaria. ¿Algunos ejemplos? Las SA deben renovar todos sus directorios y reinscribirse cada tres años. Además, para tomar cualquier decisión es necesario convocar a los socios por medio del Boletín Oficial y contratar seguros para garantizar el cumplimiento de los administradores, entre otras cosas.

Sociedad Simple

Este nuevo tipo societario reemplazó a la Sociedad de Hecho con la reforma del Código Civil y Comercial, en 2015. Si bien no exige la inscripción, tampoco limita la responsabilidad de los socios: ante cualquier eventualidad deberás responder con tu patrimonio personal. Además, al ser un tipo societario más informal, te resultará trabajoso abrir una cuenta bancaria.

Sociedad Anónima Unipersonal (SAU)

También se incorpora con la reforma de 2015. El problema principal es que no podrás constituirla tú solo, ya que impone la existencia de tres directores y tres síndicos, es decir, siete personas en total.

Sociedad por Acciones Simplificada (SAS)

La más reciente y novedosa de todas las sociedades. En la Argentina, esta figura societaria fue aprobada en 2017 con la sanción de la Ley de Emprendedores (N° 27.349), que fue redactada por la Asociación de Emprendedores de Argentina (ASEA). En menos de tres años se han constituido más de 27.000 SAS en todo el país y, desde 2019, es el tipo societario más elegido por los emprendedores.

¿Cuáles son sus principales ventajas?

  • Agiliza el proceso de constitución -es posible hacerlo en 24 horas hábiles- y reduce el capital inicial exigido frente a los otros tipos de sociedades.
  • Puedes constituirla tú solo o con varios socios.
  • No debes limitar tu objeto social, pudiendo establecer uno amplio y plural. Esto te ofrece flexibilidad para iterar tu modelo de negocios de acuerdo con la necesidad.
  • Puedes fijar diferentes clases de acciones de acuerdo con el socio inversor.
  • Te ayudará a conseguir inversiones de manera más sencilla, pues puedes prohibir la transferencia de acciones por hasta 10 años. De esta manera, tus inversores pueden confiar en que los socios fundadores permanecerán en el emprendimiento el tiempo suficiente para desarrollarlo.
  • Puedes decidir la estructura interna de tu SAS y fijar las normas de acuerdo con tus necesidades particulares.

La SAS y su avance en la región

Este tipo de sociedad surge a partir de la necesidad de actualizar los vehículos jurídicos para crear una estructura acorde al contexto en el que vivimos: la economía del conocimiento. 

¿De qué se trata? El patrón económico industrial está migrando hacia uno en el que las ideas son las que aportan verdadero valor. De esta manera, las empresas y especialmente los emprendimientos que se sustenten en las ideas serán más proclives a experimentar un crecimiento exponencial y generar riqueza en menor cantidad de tiempo.

La SAS, en este sentido, se posiciona como un instrumento con numerosas ventajas para los emprendedores ya que ofrece soluciones a sus tres dificultades sustanciales: falta de tiempo, capital limitado y burocracia para iniciar un negocio. 

En la Argentina, particularmente, se han tomado de referencia otras legislaciones internacionales como la de Francia, país pionero en incorporar una figura como la SAS en 1996. En términos regionales, esta figura fue adoptada de manera sistemática por países como:

  • Chile, en 2007. Aquí se llama Sociedad por Acciones (SpA)
  • Colombia, en 2008
  • República Dominicana, en 2011. En este país se configuró bajo el nombre de Sociedad Anónima Simplificada
  • México, en 2016
  • Perú, hace solo dos años, en 2018. Se llama Sociedad por Acción Cerrada Simplificada (SACS)
  • Guatemala, en 2018. Adoptó el nombre de Sociedad de Emprendimiento (SE)
  • Ecuador, en 2020
  • Uruguay, en 2020

Elegir el tipo societario adecuado a tus necesidades como emprendedor es sumamente importante, pues será lo que finalmente impulse o limite las posibilidades de escalamiento de tu empresa. Ahora ya sabes, la SAS te ofrece una herramienta ágil, flexible, a bajo costo y, por lo tanto, perfecta para emprender.

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