Los 5 secretos para tener una voluntad inquebrantable

¿Qué es exactamente una voluntad inquebrantable? Es cuando te comprometes plenamente con sus objetivos y te niegas a dejar que nada se interponga en su camino. 

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Todo el mundo quiere tener éxito, pero no mucha gente sabe cómo hacerlo. Puede que tengan una buena idea de lo qué quieren y cuál es su objetivo final, aunque lo que hay que aprender es el proceso para llegar a él.  Una forma de conseguirlo es crear una voluntad de hierro. O, mejor dicho, según lo aplico en mi vida: una voluntad inquebrantable.

Mohamed Nohassi vía Unsplash

¿Qué es exactamente una voluntad inquebrantable? Es cuando te comprometes plenamente con sus objetivos y te niegas a dejar que nada se interponga en su camino. 

Cuando eres alguien inquebrantable, harás lo que sea necesario para alcanzar tu objetivo. Encontrarás formas de sortear los obstáculos en lugar de dejar que te detengan. 

Cómo forjar tu voluntad más allá de los obstáculos 

El éxito no sólo consiste en tener un buen plan. También se trata de la fuerza, claridad, constancia, determinación, disciplina, preparación y compromiso interno. 

Cuando trabajas con total convicción en tu fortaleza en vez de apoyarte en tus debilidades, dejas de quejarte y asumes tu responsabilidad por todos y cada uno de los episodios de tu vida. 

Sólo así te engrandeces y forjas una capacidad de estoicismo para hacer frente a todo lo que se presente. 

Una voluntad de hierro puede empujarte en los momentos más difíciles y ayudar a conseguir lo que otros -e incluso tú- pueden pensar que es imposible. 

Hay muchas teorías diferentes cuando se trata de construir dentro tuyo este tipo de voluntad que pocos tienen. Algunas personas creen en la motivación o en la contratación de un coach profesional o mentor que haya tenido éxito en el área en la que quieres triunfar. Otros dicen que la voluntad de hierro surge del interior y no puede ser desarrollada por ninguna fuente externa. 

A pesar de estas opiniones divergentes, una cosa sigue siendo cierta: una voluntad inquebrantable puede ayudarte a alcanzar cualquier objetivo que te propongas, por muy elevado que parezca al principio.

Todo empieza con una elección 

La experiencia indica que todas las personas que logran resultados extraordinarios en sus vidas y sus carreras profesionales tienen una enorme dosis de voluntad y que son inquebrantables en tres aspectos decisivos: sus decisiones, sus convicciones y sus valores.

Las elecciones tienen que ver con ser capaz de elegir el mejor camino disponible en cada momento, y ver cada posibilidad como un espacio de creación de futuro, en el presente. 

Poder elegir es un signo de madurez. Pero tomar la decisión correcta es el verdadero signo de sabiduría. 

En lo referente a las convicciones, nadie puede tener fuerza de voluntad a toda prueba si no está profundamente consustanciado con sus objetivos.

Y los valores son los pilares de ética, de propósito y de legado sobre los que construyes tu futuro, trayéndolo al presente. Es decir que crearás esa visión mayor como guía, y a partir del presente, cualquiera sea el punto donde te encuentres, empiezas a dar cada uno de los pasos y decisiones que te llevan directo a ese camino.

5 secretos para tener una voluntad inquebrantable

Hoy quiero revelarte estos cinco secretos que practico desde hace años, con los que he desarrollado una voluntad a prueba de cualquier tipo de obstáculos; mi anhelo es que logres hacer realidad cualquier cosa que te propongas:

1 – Atención selectiva 

Partiendo de la definición sumamente clara y precisa de tus objetivos, que deben ser específicos, medibles, realistas, tangibles y puestos por escrito en un tiempo determinado, enfocarás todo tu deseo, atención, pasión y entusiasmo en la atención intencionada de los pasos y recursos necesarios para lograrlo.

Elegir una atención selectiva implica renunciar a todo (sí, a todo) lo que no te conduce hacia el objetivo.

Muchas veces implica un replanteo total de tu forma de vida, y sobre todo de tus hábitos, porque eres la consecuencia de lo que haces día a día. Sin los hábitos apropiados adecuados, no obtendrás el resultado. Si no lo haces, no lo lograrás.

2 – No te ates al pasado: no eres sólo tu historia 

Si bien el pasado ha forjado quién eres, hacer permanentemente una revisión de la persona que fuiste te llevará a compararte con “aquel ser” de hace años. Y ya no lo eres: en el infinito terreno de las posibilidades, puedes elegir ser mucho más grande, mejor, fuerte, abundante y cualquier otra cualidad que quieras agregar.

Las personas tienden a justificar su inacción porque pasan mucho más tiempo mental en el pasado que en el futuro. Se han anclado en sus decepciones, frustraciones, en las creencias limitantes que recibieron, y en los fracasos. 

Pero ¿Sabes qué? Tú eres mucho más grande que tus limitaciones si sabes despertar una voluntad inquebrantable. 

El futuro es realmente a dónde quieres llegar para alcanzar los objetivos. Para lograrlo, necesitas cambiar tu modelo mental, que es la forma en que te cuentas el cuento de tu vida en tu cabeza. Todos lo hacemos; sólo que algunos le ponemos final feliz al cuento, mientras que más del 90% de las personas abandonan a la mitad su relato, y siempre lo concluyen en forma negativa. 

Esto se relaciona con los esquemas estancados de pensamiento: al no haber flexibilidad mental, limitan el surgimiento de las nuevas oportunidades. Todo se origina en la calidad de los pensamientos. 

Entonces, en este punto, perdona, suelta, no juzgues tu pasado, valora y sigue, mira hacia adelante y enfócate con extrema precisión quirúrgica en lo que sí vas a lograr. El tiempo de cambiar es ahora, y cuentas con una voluntad inquebrantable que no sabías que puedes forjar. 

3 – Forja tus pensamientos: conviértete en esculpir tu vida

La energía sigue al pensamiento que se transforma en acción concreta en tu vida. El 90% de las personas piensan en negativo el 90% del tiempo, ¡imagínate el resultado! 

Cambiando las piezas de tu modelo mental, sin negar tu pasado, escoge dejar ir los esquemas que ya no te sirven. Así construirás una escalera de motivación y autoliderazgo hacia el futuro, que es lo que realmente importa, porque para atrás no puedes cambiar las cosas, aunque sí puedes crearlas completamente diferentes hacia adelante. 

Para alcanzar una voluntad inquebrantable necesitas visualizarte como artista de la escultura: Miguel Ángel sobrevivió a las críticas cuando le decían que no era capaz de lograr lo que se proponía, y él afirmó: “donde ustedes ven un pedazo de mármol, yo estoy viendo El David que estoy haciendo con mis manos.” 

Cada día, el célebre artista dejaba impecable su lugar de trabajo; descartaba todo lo que ya no servía para su obra: haz lo mismo. Desecha lo que es inútil para tu desarrollo. Esculpe tu vida; pule cada momento empezando por gestionar tus niveles de pensamientos que no te acercan a lo que quieres. 

4 – Persevera y no persistas 

Parece una contradicción. Déjame explicarla: perseverar significa seguir adelante con toda tu potencia y voluntad en aquello que sabes que te funciona; pero no persistas en aquellos caminos que compruebas que no agregan valor a tu objetivo. Recalcula y sigue. 

Si bien es sutil esta distinción, te ayudará a no desperdiciar tu tiempo y esfuerzo, ya que necesitas concentrar la energía más que nunca.

No persistas en lo que te daña o quita potencia. Por ejemplo, deja de lado las distracciones, vicios y cualquier otra cuestión que no va en línea con tu voluntad de hierro. En cambio, persevera sumando hábitos saludables, constructivos y que te acerquen a lo que quieres. 

5 – Agradece lo bueno y las experiencias fallidas

Una característica de las personas con voluntad inquebrantable es que cuando triunfan, lo bendicen y agradecen. Y cuando fracasan, hacen exactamente lo mismo y extraen el jugo del aprendizaje.

Por eso, una gran clave es que no te lamentes si no alcanzas rápidamente los objetivos: “Todo lo grande implica esfuerzo y es cuesta arriba”, me enseñó mi maestro John Maxwell. 

Fíjate qué curioso que las personas suelen asignar el éxito sólo a tener buena suerte, o, peor aún, los fracasos a lo que llaman mala suerte. 

Quienes tenemos voluntad inquebrantable no confiamos en la buena suerte: la alimentamos cada día, y actuamos en base a nuestras convicciones afirmadas en la total y más absoluta responsabilidad personal, que es la habilidad para responder de la mejor manera frente a lo que sucede. 

La pregunta que debes hacerte en momentos de desafío es: “¿Qué quiero que pase y que depende de mí?” y de esa forma, encontrarás soluciones creativas y saldrás del estancamiento y la mediocridad del “no sé”, “no se puede”, “no es mi momento” y tantas otras justificaciones que quizás te pongas.  

La voluntad inquebrantable es una habilidad que se puede desarrollar. No se trata de que seamos super-humanos, sino personas comunes y corrientes, con un talento extraordinario interior para hacer que lo que te propongas, suceda. Y eso depende exclusivamente de ti si crees lo suficiente en tu fuerza interior. 

Las posibilidades siempre están: ¿las tomas?

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