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¡Por favor no lo hagas

¡Por favor no lo hagas
Crédito: Depositphotos.com

¡Por favor no lo hagas ¡Por favor no lo hagas! La competencia al acecho El buen ejemplo

¡Por favor no lo hagas!

Si tu producto ya goza de éxito en el mercado, seguramentehabrá peces grandes que desean devorarlo... ¿está bienprotegido?

Mildred Ramo

Cuando un emprendedor inicia una empresa debe estar preparado para todo: elfracaso, reintentarlo y, especialmente, para tener éxito. En muchasocasiones hemos atestiguado lo bien que funciona un negocio reciénabierto... mientras que su dueño se angustia para abastecer sudemanda.

Precisamente por eso siempre se recomienda elaborar un plan de negocios en elque se contemplen distintos escenarios (bueno, malo, regular) y acciones quepodrían emprenderse para afrontar cada uno.

Esta reflexión viene al caso después de recibir una llamadatelefónica de un lector. Se trata de un pequeño comerciante en elsector automotriz. Para respetar el proceso legal que posiblemente enfrente enestos meses, nos abstendremos de proporcionar su nombre. Además, lo queresulta interesante a los lectores es comentar su situación general.

La competencia al acecho

El emprendedor nos comentó que hace algunos años abrió sunegocio y comenzó a irle muy bien. Su empresa prosperó poco apoco e incluso al inicio de 2005 realizó una inversiónsignificativa en la imagen del producto y su logotipo.

Hasta aquí vamos en orden. Pero cometió una gran omisión:no registró su marca. Hasta que a principios de julio 2005 tratóde iniciar el trámite y se topó con un desagradabledescubrimiento: su competencia directa registró la marca como suya.

El competidor, hasta el momento, no ha desplazado el producto con esa marca,pero si él quisiera, podría hacerlo. Fue un claro movimientoabusivo de la otra empresa. Pero la compañía del emprendedor quenos ocupa se descuidó al no cumplir con este requisito indispensable.

Actualmente, un abogado especialista en propiedad intelectual asesora a laempresa. Pero mientras analizan si procede una demanda, lo que deberáhacer el emprendedor es desarrollar otra marca, introducirla paulatinamente enel mercado, hasta desplazar su propia marca (registrada por el competidor) paracontinuar su trayectoria.

Lamentablemente, este tipo de casos resulta bastante común en elámbito empresarial. Considera, además, que cuando registras unnombre comercial debes tener varias opciones, ya que puede ocurrir que el quetú desees, pertenece a otra empresa. Recuérdalo: junto con losotros trámites y permisos empresariales, debes registrar tu marca.

Por favor, experimenta en cabeza ajena. Si no has registrado tu marca, pon tusbarbas a remojar. ¿Empezar un negocio sin hacer el registro de propiedadindustrial e intelectual que corresponde? ¡Por favor no lo haga!

El buen ejemplo

Para que subrayes la importancia de registrar una marca: incluso lacompañía religiosa formada por la Madre Teresa de Calcuta tieneel nombre de la superiora registrado para evitar la especulación delnombre en productos comerciales. ¡Toma nota!