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Un mundo nos vigila

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Crédito: Depositphotos.com

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Un Mundo Nos Vigila

¡Mucho cuidado con lo que escribes en Internet!

Por Linda Formichelli

Si un cliente potencial buscara mi nombre con un buscador en línea parahacerse una idea de mi verdadero yo, encontraría lo siguiente: preguntasy asesoría dirigida a foros de discusión de escritoresindependientes, artículos elaborados para revistas en línea, mipropio sitio Web y -no es broma- un chiste realmente obsceno que envié auna lista de correspondencia de humor en 1995.

Lo bueno del Internet es que nos permite ponernos en contacto con clientes yprospectos con rapidez, economía y facilidad; lo malo, según JohnLevine, coautor de The Internet for Dummies y otros libros sobre la Red,es que todo lo que se haya registrado, enviado o creado en líneaprobablemente sigue ahí, en algún lado de la Red, esperando laoportunidad de dejarnos mal en el momento más inoportuno.

¿Qué encontrarían tus clientes y prospectos si buscaran tunombre o el de tu negocio en Internet? Si temes averiguarlo, sigue leyendo ydescubre cómo formarte una imagen intachable en línea.

Lo hecho, hecho está. Si colocaste un mensaje electrónicohostil y luego te arrepentiste, es posible eliminar el correo de los archivos.Dado que una vez hecho el daño es imposible remediarlo, convieneconcentrarse en la prevención (primero que nada, cuidarse de dar un malpaso) y el encubrimiento (contar con material en línea suficiente comopara enviar nuestros &flashquottrapitos sucios&flashquot al final de la lista de resultados delbuscador).

Sé profesional. Recuerda a tus empleados que enviar un correoelectrónico utilizando la cuenta de la empresa, &flashquotes más o menoslo mismo que mandar una carta en papel membretado&flashquot, sugiere Levine. Por estemotivo, es recomendable que tú y tus empleados tengan cuentas personalesy de trabajo independientes. De esa manera, los clientes potenciales norelacionarán las diatribas de sus empleados en la lista dediscusión de Britney Spears, con tu negocio.

No atices el fuego. Si un tal Juan Pérez fue un clienteinsatisfecho, tal vez un día el nombre tuyo aparezca en un sitio llamado&flashquotla lista negra de empresas de Juan&flashquot. ¿Qué puedes hacer parasuavizar este duro golpe a tu imagen en Internet? Tal y como sucede con elbuscapleitos de la primaria, si lo ignoras, se cansará. Si obligas alautor del sitio a bajarlo de la Red, y el mundo se entera, súbitamentete encontrarás con 47 copias al carbón del mismo sitio.

Participa en foros de tu gremio. Además de mantenerte actualizadoen el acontecer de tu sector, registrarte en foros y grupos de noticias y leerla información en ellos te ayudará a impresionar a clientespotenciales y creará una trayectoria virtual de tus buenas obras en elramo. Haz esto suficientes veces, y el error gigantesco que colocaste enlínea el año pasado no será detectado por el radar de losbuscadores.

Da en el blanco. Te sorprendería la cantidad de informesexistentes de personas que oprimieron el botón equivocado y enviaron uncorreo electrónico confidencial a todo un directorio de empleados yclientes. No te rías; sí sucede. &flashquotA veces hay un alias llamado`todos' que sirve para enviar información a cada una de las personasregistradas en la libreta de direcciones&flashquot, explica Levine. &flashquotSi alguien escribeel tema en el campo `Para': y el tema casualmente contiene la palabracorrespondiente al alias de `todos', el email se enviará a cualquieraregistrado en la lista.&flashquot

No hagas corajes. Si alguien dice algo en línea que te haceenojar, escribe una larga y tronante nota llena de insultos e injurias. Luegodéjala reposar algunos días y date la oportunidad de calmarte yreconsiderar el asunto. Después de todo, aun si todavía tienesganas de pelear, ¿en verdad deseas que tus clientes y prospectos conozcantu lado oscuro?

No bajes la guardia. Presta atención a este consejo inclusocuando participes en grupos en línea privados o envíes correoelectrónico personal. Como ya lo han descubierto muchos, nunca sabe adónde va a parar lo que uno escribe.