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Saborea El Exito Un Negocio Muy Pegador De Chicles y Números Contacto

Un Negocio Muy Pegador

De los sistemas computacionales a los chicles: la historia detrás delnegocio de Jorge Salgado

Por Oscar González

Egresado de la carrera de Ingeniería en Sistemas, Jorge SalgadoDomínguez, de 29 años de edad, ha concretado algunos de susobjetivos empresariales como abrir un propio negocio y mejorar susingresos . . . aunque no ha sido precisamente con susconocimientos sobre computación, sino con máquinas expendedorasde chicles.

La historia empresarial de Salgado empezó a principios de 1999, cuandoal hacer antesala para ver al médico, leyó en la RevistaEntrepreneur un anuncio de máquinas expendedoras. Le pareció unaoportunidad interesante y en cuanto llegó a su casa se contactóinmediatamente con el proveedor.

Junto con el vendedor de las máquinas, este ingeniero en sistemasanalizó varios aspectos, pero lo que más llamó suatención fue que el negocio no requería de muchainversión; además, podía crecer paulatina yconstantemente.

&flashquotComencé tratos formales al mes siguiente, en febrero, hasta convencermede que el negocio implicaba más seguridad que riesgo. En marzocompré mis primeras tres máquinas expendedoras de goma demascar&flashquot, comenta Salgado. La inversión inicial fue de $ 21,000 pesos(unos US$ 2,000).

&flashquotAcudí a varios locales comerciales para ofrecer mis máquinas. Miargumento era que ninguna de éstas representaba un costo adicional paraquien prestaba el espacio para colocarla y, en cambio, sí significabauna atracción extra de clientela y cerca del 30 por ciento deganancias&flashquot, detalla Salgado.

A apenas un mes de su operación, sus máquinas empezaron a darresultados.

&flashquotRecuerdo que durante ese primer mes gané $ 3,400 pesos (es decir, unavez que había pagado por el surtido de chicles y a los propietarios delos locales y otros gastos). Me dije: esto sí deja. Eché mano demis ahorros y encargué otras dos unidades&flashquot, cuenta.

Tuvo que enfrentarse a la disyuntiva de colocar sus máquinas en cadenascomerciales o en locales individuales. &flashquotEn las cadenas comerciales tengo laventaja de tener un público numeroso y puedo colocar una o máscon un solo contrato de arrendamiento de espacio, aunque, al momento determinarse el plazo estipulado, si no se renueva debo sacar mis máquinasy encontrarles una ubicación.&flashquot

&flashquotPor otro lado, si las ubico en en locales individuales, mis máquinastienen una vigilancia más estrecha, lo que implica hacer convenio localpor local. En este negocio es necesario tocar muchas puertas para conseguirlugares de exhibición. Es muy importante no tener equipo detenido porfalta de espacios&flashquot, comenta.

Al estar expuestas en lugares públicos, las expendedoras pueden sufriractos de vandalismo. &flashquotA veces mis máquinas están rayadas o losmecanismos están estropeados. Estas situaciones las provocan gente quequiere llevarse mercancía sin pagar o simplemente hacen la maldad. Enotras ocasiones llega a ocurrir que otros vendedores de máquinas lasechan a perder, es una forma de competencia desleal&flashquot, afirma.

El joven empresario no se ha desanimado y piensa seguir adelante. &flashquotViajo mucho,sobre todo a Estados Unidos, y veo que allá el uso de estasmáquinas es cotidiano y más difundido que en México, dondeaún hay mucho por hacer. La cuestión es ser constante y no perderde vista tu negocio.&flashquot

Desde abril de 1999 a la fecha, el negocio de Salgado ha crecido a un ritmo de2.5 máquinas promedio por mes. Actualmente cuenta con más de 20máquinas a las cuales da mantenimiento cada ocho días.

Salgado gana alrededor de $50,000 pesos mensuales (unos US$ 5,000). Cadamáquina vende cerca de dos mil chicles al mes y cada chicle le deja unaganancia más o menos del 50 por ciento.

&flashquotAcabo de encargar otras tres máquinas y pienso seguir creciendo hastaque el negocio lo permita&flashquot, concluye.

De Chicles y Números

* Precio de la máquina: $7,000 pesos (US$ 700)

* Surtido de chicle por máquina: $1,250 pesos mensuales (US$ 125)

* Costo por mantenimiento: $200 pesos mensuales (US$ 20)

* Precio al público de un chicle: $1 peso (US$ 0.10)

* Porcentaje de utilidad sobre cada chicle: 50 por ciento

Contacto

Jorge Salgado, Ojo de agua 319 Col Potrero Anáhuac 66456, SanNícolas de los Garza, Nuevo León, Tel. MEX (52-8) 318-2708,(52-8) 362-8556, fax (52-8) 318-2504.