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¿Quién Manda

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¿Quién Manda ¿Quién Manda Aquí? Los Sabios Aconsejan Ser un Buen Jefe Contactos

¿Quién Manda Aquí?

De repente te das cuenta de que eres jefe de varias personas; no te agobies,aprende a dirigir tu negocio como los profesionales.

Por Aliza Sherman

En mi primer día en Nueva York, al contemplar los enormes rascacielos,me pellizqué para convencerme de que había llegado a la gran urbede hierro. Esa experiencia se repetía una y otra vez cuando meencontraba en mi oficina, rodeada de un personal cada vez más numeroso,sólo que ahora lo que resultaba difícil de creer era que yo erala jefa.

El gran salto de tener el negocio en mi departamento a dirigir una oficina conempleados no fue fácil; y es que, al iniciar mi compañía,jamás pensé que estaría &flashquota cargo&flashquot de otras personas.Incluso, pese a que sabía cuáles eran las característicasque me molestaban en mis jefes anteriores, ignoraba cómo actuar en micarácter de jefa.

Aunque ofrecí a todos mis empleados un porcentaje por cada cliente queconsiguieran, nadie aprovechó la oportunidad. Por lo tanto, creíque yo no sabía motivar al personal. Más tarde descubríque no todos se interesaban en las ventas ni en las oportunidades de negocios.Además, en aquellos primeros tiempos, yo esperaba que todo el personalse &flashquotenganchara&flashquot en los proyectos apasionantes, lo cual sucediósólo en raras ocasiones. Pronto descubrí que muchas personas noson líderes ni desean serlo; muchas prefieren recibir indicaciones yseguir un plan de trabajo. Lo anterior me llevó a comprender otroaspecto importante: yo no lograba transmitir con claridad todos mis planes. Yquienes dependían de indicaciones precisas para su mejor funcionamientono estaban recibiendo la orientación adecuada.

Mike Townshend, asesor en recursos humanos de Career and Life Learning SystemsLLC, aconseja: &flashquotNo conviene formar un equipo que sólo sirva de apoyo.Cada empleado en la compañía necesita saber cuál es sunivel de aportación, de manera que se le reconozca su capacidadpersonal. Y esta táctica rinde beneficios importantes a lacompañía&flashquot.

Townshend recuerda a un cliente que contrataba personas cuyos conocimientos ycapacidades eran menores que los suyos. Durante varios años, élhacía todo en su compañía y pensaba que el crecimiento delnegocio implicaba contratar a media docena de personas. Pero se limitó acontratar a jóvenes inexpertos para responsabilizarlos sólo delas funciones de apoyo. No sorprende que, al no delegar responsabilidades,terminara asumiendo las tareas de venta, diseño y contabilidad. Elresultado fue un alto nivel de deserción y pocos ingresos enproporción al costo que representó la continuacontratación de personal.

Los Sabios Aconsejan

La historia de Townshend es sin duda alarmante. Aunque al principio meresultó difícil admitirlo, yo también propicié unasituación similar en mi compañía. Por ignorancia o porego, contraté a personal sin la experiencia necesaria, y me hice cargode todo, aún de las responsabilidades de aquellos que ya sehabían desempeñado durante algún tiempo en su cargo. Sihubiera sabido que ser jefa exigía un análisis personal profundo,habría hecho un alto para examinar mi conducta, en vez de afectar atantas personas en el camino. Con el tiempo comprendí que necesitaba losservicios de alguien especializado en el manejo de personal y que debíasoltar las riendas que había mantenido sobre todos los aspectoscreativos de la empresa.

Merrill Pierce, fundadora de MP2 (Mentoring Professionals) Enterprises Inc.,una empresa dedicada al liderazgo empresarial, ofrece varios consejos a todosaquellos empresarios con problemas de administración y crecimiento en suempresa:

Sé claro. Establece una comunicación fluida. Define yorienta las expectativas, tanto las propias como las de tu personal. Nosupongas que los demás comparten tácitamente todos tus objetivos.

Mantén informado al personal. Incluirlo en el proceso de toma dedecisiones y animarlo a aportar ideas alimenta el sentido de pertenencia.Premia los esfuerzos encaminados al crecimiento de la empresa.

Recuerda que a todos nos gusta sentirnos necesarios. Estareflexión me resultó particularmente útil. Durante losaños en que me conflictuaba ser jefa, me despertaba a mitad de la nocheangustiada porque creía haberme convertido, de un día para otro,en madre de 15 adultos. Hasta cierto punto, mi inconsciente sintetizaba lo queyo creía que era ser jefa. Ahora era responsable de la vida de otros, nosólo de la mía. Me sentía abrumada por laresponsabilidad.

Con el tiempo aprendí a transmitir mis ideas y a delegarresponsabilidades. Aprendí a confiar en las decisiones de losdemás, pero jamás dejé de considerar que el personal erami mayor responsabilidad, y esta actitud resultó ser de gran ayuda.

Ser un Buen Jefe

Aprender a asumir tu cargo de jefe en tu propia empresa no significa actuar conmano dura ni convertirse en un dictador de la noche a la mañana. Muy porel contrario, para ser un buen jefe debes conocer a fondo las necesidades de tuempresa y aprender a delegar tareas a las personas apropiadas. Si te cuestatrabajo asumir tu nuevo cargo considera estos puntos que pueden ayudarte a serun buen jefe y dirigir con éxito tu nueva empresa.

Contrata al personal apropiado para las tareas que deberándesempeñar en tu empresa.

Sé preciso. Ejercita todo el tiempo tus habilidades para comunicarte contus empleados y asegúrate de que comprendan tus directivas.

Contactos

Career and Life Learning Systems LLC, Internet:http://www.change-management.com

MP Squared Enterprises Inc., Tel. 001 (416) 690-4336, e-mail:merrill@portofinostudios.com