Recursos Humanos

¡Mídete la cintura!

Pueden pasar años sin saber que padeces diabetes, pero el mayor factor de riesgo es la obesidad, pues entre 80 y 90 por ciento de los obesos desarrollan la enfermedad
¡Mídete la cintura!
Crédito: Depositphotos.com
  • ---Shares

¿Sabías que en la carrera de las enfermedades, la diabetes mellitus tiene el primer lugar de mortalidad en nuestro país? Según cifras oficiales existen 6.3 millones de mexicanos que la padecen y se diagnostican cada año 300 mil nuevos casos. En el mundo hay 72 millones de diabéticos.

La diabetes es una enfermedad crónica que se presenta cuando el páncreas no fabrica la insulina que el cuerpo humano necesita, o lo hace de manera deficiente. La insulina es una hormona que transforma en energía el azúcar (glucosa) de los alimentos y cuando falta, hace que se concentre una gran cantidad de ésta en la sangre, lo que daña al organismo.

EXISTEN VARIOS TIPOS DE DIABETES, LOS MÁS COMUNES SON: Tipo 1 o insulino dependiente, Tipo 2 y la gestacional; ésta la desarrollan las mujeres embarazadas, se presenta entre dos a cinco por ciento de los casos y desaparece al término de la gestación.

EN LA TIPO 1, el páncreas no produce insulina y es necesario que el enfermo se la inyecte periódicamente. Con frecuencia aparece en jóvenes menores de 20 años, por eso antes la llamaban diabetes juvenil.

Los científicos creen que una infección viral adquirida en la infancia o en la adolescencia, o un factor ambiental o nutricional, son los causantes de que el sistema inmunológico destruya las células que producen la insulina en el páncreas. Asimismo es posible que haya cierta predisposición genética y sólo el 10 por ciento de todos los diabéticos la padecen.

EN LA TIPO 2, las células beta que elaboran la hormona funcionan de manera deficiente. Se puede desarrollar en la infancia, pero por lo general comienza a partir de los 30 años.

TRAICIONERA Y SILENCIOSA

El mayor peligro de esta enfermedad es que es traicionera y silenciosa. Como no te duele, pueden pasar años sin saber que la padeces, pues hasta que la deficiencia de insulina se acentúa, aparecen los síntomas: una prueba fácil para saber si estás en riesgo es medirte la cintura. En las mujeres no debe exceder los 80 centímetros, en los hombres, 90. Otros factores son los antecedentes genéticos, el sedentarismo y los alimentos ricos en grasa.

Además de medirte la cintura, si rebasas los 30 años, si estás excedido de peso o si existen antecedentes familiares (padres, abuelos, hermanos), debes hacerte una sencilla prueba sanguínea. Los niveles normales de glucosa en la sangre son entre 70 y 110 miligramos por decilitro (mg/dl) en ayunas. Las concentraciones de azúcar en la sangre aumentan después de los alimentos y se normalizan al término de dos horas.

Esta prueba debe hacerse cuando menos una vez al año y el examen por lo general no cuesta pues constantemente hay campañas de detección y te lo pueden hacer en el IMSS, el ISSSTE o en cualquier centro de salud. También se instalan puestos exprofeso en los mercados y en las grandes tiendas departamentales y de autoservicio.

CONTROL ADECUADO

Los valores de glucosa en la sangre tienden a aumentar paulatinamente después de los 50 años, sobre todo en quienes llevan una vida sedentaria y alrededor del 15 por ciento de las personas mayores de 70 años desarrollan la enfermedad.

Cuando el nivel de glucosa en sangre aumenta por arriba de 160 a 180 mg/dl, o incluso más alto, los riñones secretan grandes cantidades de orina para diluir la glucosa, lo que provoca mucha sed. Al perder demasiadas calorías el paciente baja anormalmente de peso y como medida compensatoria siente hambre exagerada.

Si la concentración de azúcar es muy elevada, superior a los mil mg/dl, se produce deshidratación grave, confusión mental, somnolencia, convulsiones y una afección llamada coma hiperglucémico. Hay que llevar de inmediato al paciente al hospital.

Lo peor de esta enfermedad es que un alto porcentaje de los diabéticos no llevan un control adecuado, y con el tiempo, a medida que el trastorno se desarrolla, las concentraciones elevadas de azúcar en la sangre lesionan los vasos sanguíneos, los nervios y otras estructuras internas, provocando entre otros padecimientos: ceguera, amputación de las extremidades inferiores, insuficiencia renal y enfermedades cardiovasculares que llevan a la muerte.

Sin embargo, las complicaciones de la diabetes pueden evitarse, demorar o retrasarse mediante el control de azúcar en la sangre. ¿Cómo? Haciendo ejercicio con regularidad y llevando una alimentación adecuada. Los niveles de colesterol de los diabéticos tienden a subir, por lo que además de evitar las cosas dulces se deben abstener de las harinas, grasas saturadas y el alcohol. Con estas medidas, a veces ni siquiera son necesarios los medicamentos.

OJO CON OTROS PADECIMIENTOS

Padecer gripe y neumonía puede ser peligroso para cualquier persona, pero es mucho más riesgoso para quienes tienen diabetes y otros problemas de salud crónicos.

De acuerdo con la American Diabetes Association, los diabéticos tienen una posibilidad tres veces mayor de morir como consecuencia de la gripe o la neumonía, que las demás personas.

Por ello todos los diabéticos deben aplicarse la vacuna contra la influenza o gripe una vez al año (entre septiembre y octubre) para evitar contraer la enfermedad en los seis meses posteriores a su aplicación.

La vacuna contra la neumonía se recomienda aplicarla a pacientes diabéticos para estar protegidos contra este padecimiento respiratorio y otras infecciones causadas por la misma bacteria, como la meningitis. Esta vacuna se aplica en cualquier época del año y una aplicación es suficiente protección para toda la vida.