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Emprende con paso firme

Sólo el 20% de las empresas sobrevive después de dos años. Si quieres arrancar o mejorar tu negocio sin morir en el intento, la capacitación es siempre la mejor alternativa. Descubre los beneficios que ProEmpleo te ofrece para desarrollar tu proyecto.
Emprende con paso firme
Crédito: Depositphotos.com
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Después de trabajar por más de cinco años en el giro de la organización de fiestas, Jorge Cárdenas decidió que había llegado el momento de independizarse e iniciar su propia empresa como un proyecto de vida.

Así abrió Divertifiesta, un pequeño negocio que como mínimo realiza un evento a la semana, genera utilidades anuales por más de $80,000 y emplea de tres a cuatro personas por fiesta.

Como todo emprendedor, Cárdenas se preguntó: "¿Cómo garantizo que mi idea tendrá éxito?". Él había escuchado sobre los cursos para iniciar un negocio y planes de incubación para empresas pequeñas. En ese entonces, tenía ahorrado unos $3,000 para vestuario y equipo de sonido, "que aunque suene un presupuesto menor no quería malgastarlos".

Con este propósito llegó a Fundación ProEmpleo Productivo, una asociación civil sin fines de lucro que ofrece capacitación y asesorías empresariales. "Tenía la idea de lo que quería, pero era como un rompecabezas; no sabía por dónde empezar", explica. Aquí descubrió sus fortalezas personales y las del proyecto, y poco a poco encontró la orientación que necesitaba.

Aprendió, por ejemplo, a separar las finanzas familiares de las de su empresa. "Pensaba que el dinero que entraba era para el bolsillo general y tomaba de ahí para pagos personales", cuenta. Gracias a la asesoría de ProEmpleo, comprendió que era fundamental hacer un presupuesto para su negocio y fijar un salario para él como dueño y director general. "El sueldo, por ejemplo, llegó hasta que empecé a recuperar la inversión", precisa Cárdenas.

En ProEmpleo, el fin es orientar al emprendedor en todos los frentes: desde la definición estratégica hasta los aspectos motivacionales. En el caso de Jorge, siempre buscó insertarse en el mercado de los niños, segmento que suma en México 15 millones de consumidores según datos del Inegi. Y así lo hizo. Pero primero se cuestionó si eso era lo que realmente quería. La respuesta fue un contundente sí, tras tomar el módulo Desarrollo Humano, que es el punto de partida del curso ?Inicie su Empresa? de ProEmpleo, que consta de 80 horas de capacitación.

El programa se divide en cuatro etapas: Desarrollo Humano, Administración, Finanzas y Ventas. En el primer módulo los temas se centran en construir confianza y motivación en el emprendedor. Deyanira López, coordinadora de la Red ProEmpleo, explica que el objetivo es que la persona identifique su papel en lo laboral y el proyecto de vida que quiere. "Gran parte de quienes asisten no encuentran trabajo o la forma de ganar más dinero, así que revalorarse y alinear sus metas personales y laborales les ayuda a comenzar un negocio en forma más clara", dice.

De informal a formal

Jaime Flores es un fiel ejemplo de los beneficios de buscar la ayuda de un "asesor" para iniciar o hacer crecer una empresa. Incursionó en el campo del autoempleo hace 15 años con la venta de churros rellenos, pero la competencia lo condujo a profesionalizarse. "Mi esposa escuchó en un programa de radio sobre el curso de la Fundación", recuerda. "Entonces yo no sabía ni cómo sacar costos, pero sí tenía claro qué quería crecer".

Con el curso, apunta, aprendió a trazar y ejecutar un plan de negocios efectivo, pero sobre todo se sintió motivado. "Aunque creía en mi trabajo, me faltaba apoyo para entender de qué forma mejorar", sostiene. Antes de entrar a la organización, el microempresario recibió una llamada de Pedro Domecq requiriendo sus servicios. Como no tenía facturas, perdió al cliente.

Con el curso pasó del comercio informal a ofrecer sus servicios a hogares y empresas bajo la marca "La Flor de Sevilla". Cincos años después, su negocio atiende, en promedio, una o dos fiestas los fines de semana con un costo de $1,600, que incluye el servicio y un mínimo de 100 piezas.

"Estos resultados son posibles cuando el emprendedor sabe cuál es la razón de ser de su proyecto, cómo lo combina con su experiencia y la trascendencia que tendrá", señala Deyanira López. ProEmpleo ayuda a crear desde la misión y visión de la empresa hasta la descripción de puestos, sin olvidar el análisis de las necesidades del mercado y a la competencia. "Todo esto forma parte del módulo de Administración", indica.

El negocio en números

Un buen indicador del estado en que se encuentra una empresa son sus finanzas. Por eso, para Loana Zafra la capacitación para traducir un plan de negocio en cifras es vital. Junto con su esposo, ganó algunos clientes para su negocio de implementación de software, el cual atendían de manera informal. "Una amiga me platicó del curso de ProEmpleo y aunque todas sus etapas nos parecían enriquecedoras, me quedó todo más claro cuando entendí los temas relacionados con costos", comenta.

Deyanira López explica que a partir de la tercera área (Finanzas), el emprendedor transforma su propuesta en números. Por ejemplo, contabiliza el precio de la materia prima, la maquinaria y las ventas necesarias para recuperar su inversión. A su vez, se analiza el aspecto legal de la empresa, es decir, el régimen en que es posible darse de alta y sus respectivas obligaciones.

El último módulo (Ventas) es, en su opinión, el más importante. "Ayuda a entender la diferencia entre costos fijos y variables, cómo hacer una proyección de ventas, los tipos de clientes y la forma de manejar objeciones da una expectativa diferente del negocio", dice. La empresaria, quien tenía experiencia profesional en empresas como Gamesa, empezó su negocio con $30,000. Gracias a su decisión de buscar capacitación, Blum Itech es una firma profesional dedicada a desarrollar un software para llevar los inventarios, descuentos y otros indicadores financieros en tiendas de diversos giros.

La capacitación es la clave

Loana Zafra recuperó su inversión con una cartera que hasta ahora se compone por 20 clientes. En su opinión, la fórmula para alcanzar el crecimiento proyectado consiste en "seguir la capacitación". Entre sus metas están incrementar el número de clientes de su negocio. Con este fin, la empresaria solicitará financiamiento en instancias como Nacional Financiera (Nafinsa) y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

"Tras finalizar el curso pasé a las asesorías individuales. Ahí afiné otros detalles importantes como el diseño de la imagen de mi empresa y ahora voy por el capital de trabajo. Necesito más técnicos para responder a la demanda", afirma.

La clave para que una nueva idea permanezca consiste en prepararse continuamente. En ProEmpleo, la asesoría no se limita al curso de 80 horas. Al concluirlo, la persona entrega su plan de negocios a un comité de evaluación de proyectos. Si es aprobado, pasa a una incubadora donde recibirá capacitación por varios meses en áreas fiscales, registro de marca e incluso contabilidad.

Una vez que el negocio comienza su actividad comercial, el emprendedor acude al Centro de Desarrollo Empresarial, para enterarse sobre las áreas de oportunidad que existen en ese momento o para resolver los puntos donde presente dificultades.

Cuando un negocio se capacita desde el inicio tiene altas posibilidades de no morir en el intento. "De las empresas incubadas en la Fundación, entre 2004 y 2006, un 84% sigue adelante, mientras que la tendencia nacional es que 80% de los negocios mueran antes de los dos años", puntualiza la coordinadora de la Red.

En total, alrededor de 3,500 personas en todo el país toman anualmente el curso de la Fundación, que tiene un costo de $400 más $3,000 por la incubación. Deyanira López comenta que este proceso le cuesta a ProEmpleo entre $50,000 y $60,000 por empresa. "El 63% de los asistentes al curso inicia su negocio con menos de $10,000 y el 70% mejora su situación económica", finaliza.

Dos consejos infalibles

De acuerdo con Loana Zafra, propietaria de la desarrolladora de software Blum Itech, hay dos aspectos que debes aprovechar en un curso para iniciar tu negocio:

1. Generalmente se dejan tareas que sirven para armar el plan de negocio. ¡Sé constante en su entrega! Y aprovecha la ex-periencia de los asesores para plantear, sobre todo, dudas respecto a números.

2. La empresaria reconoce que llegó con un poco de "soberbia" al curso. Es un pensamiento común entre muchos emprendedores, sobre todo en quienes tienen estudios profesionales y maestrías. Olvida esa actitud y saca provecho de lo multidisci-plinario que es el grupo: tu compañero puede ser tu primer cliente o quien te recomiende.

FUNDACIÓN PROEMPLEO PRODUCTIVO

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(55) 5545 0844 al 46