Emprendedores

Una bolsa llena de dinero

Adam Wiaktor convirtió una pequeña distribuidora de equipos de fotocopiado en la primera empresa mediana en acceder a financiamiento a través del mercado de valores. ¿El resultado? Su facturación creció en un 70 por ciento.
Una bolsa llena de dinero
Crédito: Depositphotos.com
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En 2005, Adam Wiaktor era el dueño de Docuformas, una compañía de distribución de equipos de fotocopiado que empleaba a un centenar de personas y facturaba anualmente unos $150 millones. Era un negocio considerable para un emprendimiento que inició en 1996 con recursos propios y ocho empleados. Pero Adam quería seguir creciendo y para hacerlo necesitaba más dinero para apoyar con crédito a sus clientes activos y seducir nuevos prospectos.

"Ya había recurrido a la banca comercial y tenía la posibilidad de seguir levantando recursos por esta vía", recuerda Adam. "Pero siempre había soñado con llevar mi empresa a otro nivel y me di cuenta que había llegado el momento de dar el salto. Sabía que podía conseguir dinero más barato si lograba vender bien la proyección del negocio y la cali-dad administrativa de la empresa".

Entonces, Adam Wiaktor tomó una decisión que lo separó de muchas compañías en crecimiento que ven en el sistema bancario tradicional la mejor y casi única vía de financiamiento. ¿Qué hizo? Convirtió Docuformas en la primera mediana empresa que cotizó en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV). Hoy, tres años después, su facturación se eleva hasta los $260 millones anuales, su cartera de clientes crece en forma continua y ya recibió una inyección de capital por US$10 millones.

El camino, sin duda, no ha sido fácil. "Pero la recompensa la seguiremos disfrutando durante muchos años", sostiene el emprendedor, quien reconoce algunos beneficios inmediatos: mejor tasa de interés (bajó del 14% al 11%), acceso a inversionistas internacionales y reconocimiento por parte del mercado. "Ya no somos cualquier empresa mediana: somos una empresa mediana que cotiza en Bolsa. Y eso vale".

Desde 2006, la compañía ha realizado cuatro emisiones de deuda, que en total suman $370 millones.

Ruta a la Bolsa

"Es un proceso en el que se requiere compromiso tanto de la dirección de la empresa como de sus empleados", dice Wiaktor. "Entrar a la Bolsa no se logra en tres o seis meses, comienza desde el momento en que una compañía decide constituirse legalmente y organizar sus actividades".

Por eso, para el emprendedor lo más importante es tener prácticas corporativas desde el primer día de operación de la empresa. Recomendaciones: llevar una contabilidad clara y que los accionistas de la empresa en todo momento estén enterados de la situación financiera del negocio.

"Estábamos conscientes de que, además de implementar prácticas de Gobierno Corporativo, necesitábamos un Consejo de Administración formal", precisa Adam. Y seleccionar a sus integrantes no fue un proceso sencillo. "No hay una fórmula mágica que diga que la decisión será la correcta, sin embargo, los elementos esenciales fueron: la experiencia dentro del sector empresarial, el conocimiento del mercado y el nivel de compromiso que estuvieran dispuestos a ofrecer a la empresa".

Así, después de muchas reuniones con candidatos, quedó integrado por dos consejeros propietarios y tres independientes. "Más del 50% debió ser externo, pues así lo establece la Nueva Ley del Mercado de Valores", agrega. Tienen agendada una sola reunión anual, pero pueden sesionar en cualquier momento si se trata de algo importante.

El paso siguiente fue el diagnóstico de las operaciones de Docuformas, que realizó una compañía externa, como exige la legislación. Después de evaluar diferentes opciones, se decidieron por Standard & Poor's. "Las calificadoras hacen un trabajo más detallado de revisión de estados financieros, pues visitan a las empresas para comprobar que los procesos se hagan de la forma correcta".

Al momento de los preparativos burocráticos para entrar a la BMV, muchos empresarios tiemblan de la preocupación con sólo escuchar el requisito de "transparencia de la información". ¿La razón? Creen que al hacerla pública estarán en cierta desventaja ante sus competidores. Para Wiaktor es todo lo contrario: "La transparencia es una fortaleza y una ventaja competitiva".

Finalmente, completó todos los trámites necesarios.

A tocar puertas

Al ver que ya cubría el abanico de peticiones por parte de las autoridades, Adam Wiaktor se topó con una gran problemática: buscar la casa de bolsa que se animara a caminar junto a él en el proceso de emisión de títulos de deuda.

"Fue triste para nosotros recibir negativas de las casas de bolsa al solicitarles que se convirtieran en nuestro intermediado financiero, después de seis meses de papeleo y trámites", relata el empresario. Se interesaban en su proyecto, pero a final de cuentas, no accedían por falta de confianza, pues era la primera empresa mediana que decidía emitir deuda. Hasta ese momento, ninguna otra se había atrevido.

Tres intermediarios bursátiles dijeron que no, hasta que un buen día Arka Casa de Bolsa decidió levantar la mano y caminar junto a ellos en esta histórica colocación. Así, a principios del 2006 logró colocar $50 millones, de los $100 millones que tenía derecho a emitir. Al final, consolidó la deuda que tenía con cuatro bancos en un solo acreedor, de tal manera que redujo la tasa de interés que pagaba aumentó su portafolio de clientes en un 41% en los últimos 24 meses.

Pero eso no fue todo. A principios de este año, Docuformas comenzó a operar como una Sociedad Anónima Promotora de Inversión, lo que le permitió conseguir una capitalización de US$10 millones por parte de Aureos Capital, fondo que se integró como accionista minoritario con la compra del 31.25% de sus acciones, con opción de recompra después de 10 años.

Anímate a salir a Bolsa

Un pensamiento común entre las empresas medianas es que la Bolsa sólo es una opción para las grandes compañías. "Esto es completamente erróneo", opina Jesús González, Socio de Práctica de Servicios de Asesoría en Riesgo de KPMG.

El experto sostiene que desde el 2006, con la creación de la Nueva Ley del Mercado de Valores, la Bolsa Mexicana (BMV) modificó sus estatutos con la finalidad de facilitarle el camino a todas las firmas de tamaño mediano que estuvieran interesadas en participar en el mercado accionario.

Mediante la creación de las Sociedades Anónimas Promotoras de Inversión, de Inversión Bursátil y Bursátil (SAPI, SAPIB y SAB, respectivamente), permite que los cambios institucionales que necesitan las organizaciones empresariales -prácticas de Gobierno Corporativo y manejo de información financiera- se lleven a cabo de manera paulatina y con asesoría de la Bolsa.

Incluso, comenta, la BMV creó un fondo específico para las empresas medianas, mediante el cual paga la asesoría de consultorías y asesores externos para que ayuden a las compañías en el camino para llegar al mercado de valores.

Si tu empresa genera ventas anuales de mínimo $70 millones, tienes la posibilidad de ocupar un espacio en las pizarras del Piso de Remates del Centro Bursátil mexicano. Sin embargo, Jesús enfatiza que el primer y principal requisito que debes cumplir es tener al día tu información contable y financiera.

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