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Cada quien en su lugar

Al emprender en familia es importante delimitar quién ocupará qué puesto. Gely Joyas lo hizo y se convirtió en una firma exportadora que a 10 años de operar está lista para enfrentar la primera sucesión.
Cada quien en su lugar
Crédito: Depositphotos.com

Con sólo $5,000 de inversión inicial, Alejandro De la Torre creó una firma joyera en Jalisco que hoy tiene en stock más de 30,000 piezas de alto diseño. La fórmula: se alió con sus hermanos y, desde el principio, delimitó sus funciones. "Todo se define por el talento y las capacidades de cada uno", asegura el emprendedor.

La tradición empresarial heredada de sus padres, también joyeros, llevó a los hermanos a desarrollar por su cuenta diferentes negocios. Víctor fabricaba joyas, Miguel Ángel tenía un local en un centro joyero y Alejandro vendía plata. "Nos dimos cuenta que podíamos fortalecernos si uníamos fuerzas", explica Alejandro. Y funcionó. "Al abrir, sólo nos preocupaba algo: no incurrir en los típicos errores que cometen las empresas familiares".

Por eso, los hermanos De la Torre comenzaron desde el primer día a hacer las cosas bien. Formularon una estrategia de mercadotecnia para darse a conocer, participaron en ferias nacionales e internacionales, crearon un portal de Internet para vender en línea, contrataron a una diseñadora de planta para lanzar piezas innovadoras y, sobre todo, dejaron claras las reglas sobre la propiedad del negocio y el patrimonio familiar.

"Aquí lo importante fue romper el esquema de la típica compañía familiar. Con todo y sentimientos de por medio, lo logramos", explica Alejandro De la Torre. El consejo del empresario es llevar lo que se dice al plano formal. "Si regularizamos, esquematizamos y ponemos por escrito los acuerdos a los que llegamos como socios, las cosas siempre resultarán bien para la empresa y, en consecuencia, para la familia", sentencia.

Para Alejandro, el éxito a Gely Joyas se debe a que hicieron de sus diferencias un equilibrio: Víctor, ingeniero industrial, se encarga del área administrativa; Miguel Ángel, licenciado en mercadotecnia, lleva la parte operativa; y Alejandro, licenciado en comercio exterior, lidera lo comercial. Y aunque se trata de una firma relativamente joven, con 10 años en el mercado, los fundadores están listos para enfrentar cualquier reto, incluso una sucesión.

Planifica lo antes posible
En un giro de ventas al mayoreo, generalmente se vive al día y es difícil que la planeación tenga lugar. Sin embargo, los tres fundadores de Gely Joyas se dieron tiempo para capacitarse en el tema de "empresas familiares". Tomaron distintos cursos y comprendieron la importancia de contar con asesores externos que mitigaran los conflictos que pudieran presentarse.

Entonces vino la decisión de estructurar un plan de profesionalización. En primer lugar, los hermanos determinaron que ningún miembro de la familia política podría participar en el negocio. "En Gely Joyas no hay esposas ni hijos. El apoyo es de otra manera, ya que desarrollamos líneas alternas de negocio para preparar a cada miembro que desee entrar", explica Alejandro De la Torre.

La empresa de los hermanos De la Torre cuenta con un Consejo de Administración que toma las decisiones estratégicas. El director comercial reconoce que el camino es aún largo y deja claro que el siguiente paso será comenzar un proceso de seguimiento para las segundas y terceras generaciones. "Es importante abrir nuevos esquemas donde la segunda generación comience, desde ahora, a participar. Sin que el tema de parentesco y cercanía influya".

Para los empresarios el verdadero crecimiento de la compañía recién comienza, pero ya sentaron las bases en esta primera generación. "Lo que no queremos que pase es lo siguiente: que los primeros trabajemos y formemos, que los segundos gocen del negocio y que los terceros lo hagan cerrar".

Con esta estrategia, las piezas de Gely Joyas están presentes no sólo en México, sino en mercados internacionales. Hoy, exportan a Estados Unidos, Canadá, Colombia, Costa Rica, Brasil, España y Francia. "Este 2008, la meta es que el 20% de nuestra producción se venda fuera del país", concluye el emprendedor.


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