Emprendedores

Cría artesanal de truchas en Argentina

Un grupo de emprendedores lucha en la Patagonia por criar y comercializar salmónidos en un ambiente libre de contaminación.
Cría artesanal de truchas en Argentina
Crédito: Depositphotos.com

BARILOCHE, Argentina - En las frías aguas de un lago patagónico argentino, rudimentarias jaulas de madera flotan a su vera, encerrando en su interior a miles de crías de trucha que se convertirán en un plato tradicional de la zona.

La reproducción y cría de salmónidos en el sur argentino es una actividad emprendedora artesanal, de baja escala, y definitivamente inusual en una potencia agropecuaria como es Argentina. Aquí todo es artesanal, el desove se realiza mediante masajes manuales a la hembra durante los meses de mayo y junio y luego los huevos se fecundan para iniciar el proceso de cría, que dura un año y medio hasta poder ser comercializada, dijo Marcela Beveraggi, dueña de una

explotación sureña.

El criadero de Truchas Colonia Suiza está a 1,700 kilómetros de Buenos Aires, y a 40 kilómetros de la ciudad de Bariloche, la principal referencia urbana de la Patagonia argentina.

Enclavado en un lugar paradisíaco a orillas del cristalino lago Moreno, rodeado de montañas y frondosos bosque de pinos, el criadero produce desde hace 22 años truchas de la variedad arco iris.

Si bien la magnitud de la actividad acota su potencial exportador, es un negocio que tiene un atractivo potencial de crecimiento basado en la pureza de un producto, desarrollado en un ambiente casi virgen y libre de enfermedades.Esta es una actividad que va a seguir creciendo ya que tiene mucho futuro, dijo la piscicultora Beveraggi.

La trucha es una rama de los salmónidos, que fue introducida en Argentina desde Estados Unidos en 1904. Los ejemplares de Colonia Suiza son criadas en piscinas y luego pasadas a jaulas.

Distinto a Chile

La producción actual de truchas en Argentina solo alcanza a abastecer al mercado local, por lo cual la salida al exterior a la chilena está remitida a criaderos más sofisticados.

La nuestra, es una producción que requiere paciencia y dedicación. En Argentina la cría y el cuidado se realiza en forma íntegramente manual,por lo cual es complicado competir con criaderos más industrializados como los instalados en chile, explicó Beveraggi,

Además, los incentivos gubernamentales para atraer inversiones al sector son pobres. Pero en la región, la ecuación cambia y el comercio de truchas criadas artesanalmente es una actividad que se va consolidando paulatinamente.

Un ejemplar de 250 gramos de peso, equivalente a una porción para un adulto, necesita un año y medio de trabajo antes de poder salir al mercado.

Los criaderos reciben unos 25 pesos (US$ 6.8) por kilogramo de trucha limpia, frente a los 40 pesos (US$ 11) que debe pagar un comensal para disfrutarla ya preparada en un restaurante. Los de mayor envergadura, con más tecnología y dedicados a la exportación están instalados en los márgenes de diques patagónicos.

Por Walter Bianchi

Fuente: Reuters