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¿Es hora de comprar un negocio?

Antes de tomar esta decisión clave para tu futuro como emprendedor, asegúrate de hacer todas las preguntas necesarias. ¡Ahora es el momento!
¿Es hora de comprar un negocio?
Crédito: Depositphotos.com

Ahora que el empleo corporativo resulta menos seguro y más escaso, adquirir un negocio podría ser una excelente salida para muchos profesionales desempleados. Además, la crisis económica ha empujado al mercado una gran cantidad de empresas, por lo que en este momento los compradores pueden encontrar verdaderas gangas.

¡Pero cuidado! Cualquiera que esté pensando en convertirse en dueño de una compañía debe realizar previamente una investigación considerable y una auto evaluación, y entonces dar pasos más seguros hacia el éxito.

¿Estás decidido a convertirte en todo un empresario? Toma en cuenta los siguientes puntos.

Analízate
Aunque la idea de dirigir un negocio es emocionante y mueve a muchos aspirantes a emprendedores a querer comprar tan pronto como sea posible, es esencial evaluar adecuadamente qué tipo de actividad te conviene. Cuando los compradores eligen la empresa equivocada, sus sueños empresariales pueden convertirse rápidamente en una angustiosa carga.

Por esta razón, antes de sumergirte en el proceso de compra debes realizar un cuidadoso análisis de tus fortalezas, debilidades y necesidades de acuerdo con tu estilo de vida. Aquí hay cinco preguntas cruciales que debes plantearte antes de decidir qué tipo de negocio es el mejor para ti, o incluso si estás hecho para ser propietario de una empresa.

1. ¿Tengo algún pasatiempo o interés que desee hacer parte de mi trabajo diario? A menudo los compradores pasan por alto sus intereses y buscan un negocio basándose solamente en lo que creen que será más rentable, pero ello puede tener consecuencias negativas. El potencial para generar dinero es importante y debe tomarse en cuenta, pero si no te interesa lo que haces, probablemente no mejorará en nada tu vida.

2. ¿Cuáles son mis fortalezas y destrezas? Quienes vayan a adquirir un negocio deben considerar también sus fortalezas personales antes de empezar a buscar qué comprar. Quizá seas un hábil escritor y comunicador, o te entiendes bien con la tecnología. Si compras una compañía que te permita poner a trabajar tus fortalezas, tu oportunidad de tener éxito será mucho mayor.

3. ¿Hay ciertos periodos en los que definitivamente no puedo o no quiero trabajar? Si adquieres un negocio cuyo actividad te va a complicar el día a día, el proyecto que tú creíste que mejoraría tu vida más bien hará lo contrario. Si estás considerando un tipo específico de empresa, habla con los dueños actuales o de negocios similares para que te des una idea de sus horarios. Ten en cuenta que ser tu propio jefe no necesariamente significa más tiempo libre; puede ser exactamente lo opuesto. Prepárate para enfrentarte a las largas horas que por lo general se requieren para dirigir una compañía.

4. ¿Me siento cómodo dirigiendo gente? Sólo porque tú quieras ser dueño de negocio no significa que eres —o necesitas ser— un administrador de personal de primer nivel. Sin embargo, si adquieres una empresa que no implique que un gerente de personal hará ese trabajo por ti, más vale que estés seguro de que te sientes cómodo con la situación antes de comprometerte. Por ejemplo, si ocurriera algo que afectara el éxito de la compañía, ¿te sentirías capaz de confrontar a los empleados que hayan incurrido en alguna falta, o más bien tenderías a fingir que nada está sucediendo?

5. ¿De qué tamaño es el negocio que quieres? Ten en cuenta que no hay nada preestablecido en lo que se refiere a la experiencia de poseer un pequeño negocio. Un empresario con una compañía de cinco integrantes seguramente tendrá un papel y un estilo de vida muy diferentes de los del propietario de una compañía de 50 personas. Piensa qué quieres para ti.

Conoce tu mercado
No es raro que los nuevos compradores de empresas entren en el proceso de adquisición sin un sólido conocimiento del ámbito de los pequeños negocios y de lo que deberían buscar para invertir. En genera solo están arrojando clavos en su camino, porque no están preparados y se están ubicando en una posición que en el futuro les traerá muchos problemas.

Una vez que hayas identificado un negocio que atraiga tu atención, debes comenzar a investigar todo acerca de él, incluyendo la industria a la que pertenece, la competencia, los esfuerzos de mercadotecnia que necesita, los proveedores, etc. Es importante hacerlo antes que nada para que, una vez que contactes al vendedor, sepas exactamente qué preguntar.

Debes estar enterado de lo que cuesta un negocio en tu localidad y en la rama de la industria que te interesa. Sitios de Internet como www.negocius.com.mx te darán puntos de referencia del negocio que quieres en comparación con otros de la misma industria. Tanto si estás interesado en adquirir una pizzería en Ciudad de México o un taller de reparación de automóviles en Guadalajara, fuentes como ésta te proporcionarán algunas guías.

Finalmente, debes programar entrevistas con dueños de negocios establecidos o representantes de cámaras empresariales -de manera ideal, de la industria a la cual quisieras incorporarte- que puedan hablarte de su experiencia y ofrecerte consejos acerca de la manera de abordar la operación.

Mientras algunos compradores se sienten suficientemente capaces de realizar solos este proceso, otros optan por la ayuda de un contador, un consultor profesional o directamente un conocido con experiencia en el mundo de los negocios. Si no te agrada la idea del “hágalo-usted-mismo”, ellos pueden ayudarte a cubrir todos los aspectos para evitar salir “raspado” en la transacción.

Y antes de dar pasos firmes para adquirir un negocio, es importante saber con exactitud qué puedes pagar y a cuánto asciende el ingreso que necesitarás cada mes para vivir confortablemente. Alguien que tiene $500,000 en el banco vivirá la experiencia de modo totalmente distinto de alguien que tiene $20,000.

Si tienes reservas de efectivo significativas y puedes solventar el negocio, no tendrás que preocuparte tanto por obtener financiamiento a través de un banco. Si no tienes reservas, buscar negocios a la venta en los cuales el vendedor ofrezca una opción de financiamiento probablemente sea la alternativa ideal. Puesto que los préstamos bancarios son tan difíciles de obtener, las oportunidades financiadas por el vendedor son las más viables.

En estos tiempos difíciles el financiamiento del vendedor —que es cuando el vendedor de un negocio acuerda financiar parte de la venta, mientras que el comprador se obliga a pagarle a vendedor con intereses en cierto plazo— se ha vuelto un elemento crucial en la venta de negocios. En muchos casos el financiamiento del vendedor resulta más ventajoso para el comprador, porque te asegura que el dueño anterior permanecerá interesado en el éxito del negocio una vez que te hayas hecho cargo: tu éxito está directamente relacionado con tu capacidad de pagarle.

Concreta y negocia
Si ya realizaste tus investigaciones iniciales y determinaste que adquirir un negocio es lo adecuado para ti, es hora de reducir el abanico de opciones. Elige los tres o cuatro negocios en venta que más te atraigan y evalúa cuidadosamente los pros y contras de cada uno. ¿Alguno de ellos te convendría más por estar ubicado cerca de donde vives? ¿Alguno parece tener un historial de éxito más extenso y una clientela más establecida? Detalles como estos te facilitarán mucho tomar una decisión informada y justificada sobre los negocios que deberías buscar.

Luego de que te pongas de acuerdo con el vendedor y comiencen las pláticas serias sobre seguir adelante con las transacciones, entrarás en el proceso de negociación. Puesto que la baja en la economía ha tensado la situación de las ventas, es el momento apropiado para que trates de negociar un buen trato. Aquí es donde reditúa tener conocimiento del negocio y su contexto, ya que te permitirá obtener una cifra justa y con la que te sientas satisfecho.

Una vez que llegues a un acuerdo sobre el precio con el vendedor y pasen a la fase en que la oferta se acepta, es hora de hacer más investigaciones. El periodo en que las entidades financieras revisan la contabilidad y los registros —lo cual equivale a hacer una auditoria— suele durar, en el caso de una pequeña y mediana empresa, entre 10 y 15 días. En ese lapso tú tendrás pleno acceso a la información, así que revísala con cuidado.



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