Emprendedores

Diseño mexicano sustentable

Conoce a Pirwi, una firma mexicana que fabrica muebles con un compromismo ambiental: crear productos sustentables.
Diseño mexicano sustentable
Crédito: Depositphotos.com
  • ---Shares

El mercado de los productos sustentables enfrenta un desafío: la fabricación de productos que, además de cuidar el medio ambiente, resulten atractivos para el consumidor. En el caso de los objetos de diseño, esta cuestión es clave. Así lo entendió Pirwi (www.pirwi.com), una firma mexicana que fabrica muebles con un compromiso ambiental.

Desde un inicio, la empresa se planteó como una plataforma productiva con estrategias sustentables de diseño y fabricación. Por ejemplo, Pirwi sólo utiliza materiales naturales, renovables y certificados, como la madera de teca. Su primera colección se presentó en marzo de 2007, en la Ciudad de México. “Mi socio (Emiliano Godoy) y yo comenzamos con prácticamente nada, ni siquiera un local”, cuenta Alejandro Castro, director general de la firma. “Hicimos a mano las primeras piezas, en un cuarto de departamento y un taller que nos prestaban. Y apenas fabricábamos un ejemplar cada dos meses”.

Actualmente, Pirwi tiene un showroom en la Ciudad de México, una tienda en Milán, Italia, y sus piezas se venden en Guadalajara, Mérida, San Luis Potosí, Querétaro, Chihuahua y Monterrey, además de 15 puntos venta fuera de México. Sus diseños han ganado premios a nivel internacional, como la Palma de Bronce en el International Design Award, Asahikawa, Japón por la pieza Knit Chair de Emiliano Godoy, así como el segundo lugar en la Bienal Nacional de Diseño por el Biombo Piasa. En próximas fechas, abrirán un par de tiendas propias en Líbano y Dubái. ¿Su público? Consumidores de alto poder adquisitivo, amantes del diseño y preocupados por el medio ambiente.

El crecimiento de la firma se refleja en su productividad. Antes un Biombo Piasa, de madera y cuerda de algodón, se cortaba en 18 días, se cosía en cinco con un desperdicio de material del 65%. Hoy se corta en dos horas y media, y se cose en un día con residuos del 4%. Gracias a esto, la pieza bajó su precio de venta de $90,000 a $25,000 pesos.

La infraestructura productiva de Pirwi, que ha cautivado un mercado difícil como el italiano, fomenta el surgimiento de diseñadores responsables. “Permitimos que otros creadores accedan a nuestros procesos y adquieran nuestros materiales”, comenta Alejandro. Además, si alguien les presenta una buena pieza, ellos la fabrican, distribuyen, promocionan y venden, bajo un esquema de regalías.

Como asegura el emprendedor, la tarea de un creador de muebles empieza antes de la fabricación del objeto. “El 75% del impacto ambiental de una pieza se define en la elaboración de bocetos. La primera tarea de un diseñador industrial es definir la vida útil del  objeto, cómo se va a producir y dónde va a terminar”, dice. “Ser responsables al diseñar es parte de la ética de nuestra profesión.”

www.SoyEntrepreneur.com