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Vende por peso

Cobrar los alimentos por kilo ya es una moda en algunos restaurantes de EE.UU. y Sudamérica. Conoce cómo funciona.
Vende por peso
Crédito: Depositphotos.com

Pagar con base en el peso de un platillo. Así de sencillo. Se trata de una estrategia en la que los comensales de un restaurante tipo buffet pueden armar su comida de acuerdo a sus gustos y pagar en función al peso que marque su plato.

Este sistema de cobro es ya una tendencia en establecimientos de EE.UU. y países de América Latina como Brasil, Argentina, Venezuela y Paraguay. Estos lugares son generalmente visitados por oficinistas, empleados y profesionistas independientes, quienes buscan alternativas de comida ricas y sanas con amplia variedad, y en un formato en el que ahorren tiempo y dinero.

Por su parte, los restauranteros determinan el precio de venta al público según el cálculo del gasto en los insumos e ingredientes que se usan en la preparación de los platillos, a lo que hay que sumar el margen de ganancia. Con base en este valor, se ajusta un total por gramo o kilo –de acuerdo a cada negocio– sin hacer distinción entre los alimentos que puedan colocarse en el plato. Mientras que se fija una tarifa estándar para las bebidas y los postres.

Aunque en México el concepto todavía no ha permeado en la industria, ya se pueden encontrar algunas opciones de este tipo. Un ejemplo es la franquicia de helados de yogur Tutti Frutti Frozen Yogurt (www.tuttifrutti.com.mx), que ofrece la experiencia de “hacer tu helado como quieras”.

Sus 33 sucursales son de autoservicio, es decir, el cliente elige y se sirve él mismo en un vaso la cantidad de helado del sabor que prefiera –de entre más de 52 opciones bajas en grasa y colesterol–. Luego, puede agregar los toppings que más le agraden –frutas, chispas de chocolate, mermeladas, cereales y galletas–. Al final, cuando logra su helado “perfecto”, pone el contenedor en una báscula y paga la cantidad de gramos que ésta marque (100gr cuestan $18).

Este sistema resulta rentable para el negocio, ya que aumenta el margen de ganancia, asegura Angélica Munguía, directora de franquicias de la marca. “El helado le cuesta al franquiciatario $6 y lo vende en $18, por lo que la utilidad es de entre un 33 y un 40% antes de impuestos”.

Asimismo, el costo-beneficio y el aprovechamiento de los insumos es mayor y se disminuye la merma. Incluso, se reducen los costos en capital humano, ya que el self-service requiere menos personal que atienda a los comensales.

Más ideas novedosas

Otra manera innovadora para cobrar es la que tiene el restaurante de comida japonesa Moshi Moshi (www.moshimoshi.com.mx), con presencia en la Ciudad de México y Guadalajara, Jalisco. A través de su banda transportadora de sushi, circulan platos de distintos colores, cada uno correspondiente a un precio. Al final, la cuenta se hace según los tonos que tenga la torre de platos vacíos del comensal.