Oportunidades de negocio

Oportunidades y negocios verdes

Súmate a esta industria que, además de ser socialmente responsable, ofrece conceptos novedosos y rentables para emprender.
Oportunidades y negocios verdes
Crédito: Depositphotos.com

De acuerdo con la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), México genera alrededor de 94 millones de toneladas de residuos sólidos al año, de los cuales cerca del 50% es material biodegradable. De la otra mitad, sólo se recicla entre el 12 y el 15% aunque la dependencia calcula un potencial para cubrir de hasta el 47 por ciento.

En términos gruesos, en el país existe un amplio espectro para reutilizar diferentes residuos sólidos, que incluyen los cada vez más voluminosos desechos electrónicos o e-waste. Esto se traduce en oportunidades reales para las pequeñas y medianas empresas (Pymes) mexicanas que pueden aprovechar la tendencia del consumidor ecológico para hacer negocios. Aquí te presentamos algunas opciones con las que puedes emprender.

1. RECOLECTA
Edgar Báez, director general de los Centros de Reciclaje Recupera (www.recuperamexico.com), es tercera generación de recolectores y comercializadores de materiales reciclables. La labor familiar en este campo se ha llevado a cabo por más de 30 años y hace tres que se abrieron estos centros bajo un concepto profesionalizado en la Ciudad de México y en Hermosillo, Sonora.

El esquema es piramidal, explica Edgar, y en la base hay una gran cantidad de proveedores que venden lo recolectado a los centros de acopio. A ellos se les paga por kilo desde papel y cartón, hasta botellas de PET (Polietileno Tereftalato), latas de aluminio, Tetra Pak y vidrio, entre otros materiales. En los centros se clasifican y empacan, lo que implica un valor agregado.

Luego, se revenden a granel a otros centros mayores que los compactan y concentran en grandes volúmenes (toneladas). Posteriormente, los ofrecen a las recicladoras, en donde se encargan del lavado y preparación de forma que puedan adquirirse una vez más y ser reutilizados como materia prima por fábricas transformadoras.

El dinero fluye rápido y es una de las bondades de este sector. Debido a que México es deficitario en consumibles –como papel, por ejemplo–, en 15 años no se ha presentado una crisis en la compra-venta de estos materiales.

Sin embargo, garantizar el abastecimiento es clave. Para esto, Recupera desarrolla un proyecto de transferencia de tecnología para abrir centros que les vendan lo que concentren, asegurando a los dueños la compra de lo recolectado. Eso sí, advierte el director general, “en este negocio tienes que meter las manos y ensuciarte. Debes tratar con personas que van del ‘chacharero’ hasta los comités ambientales de las empresas, y todos deben recibirse como clientes”.

Al no existir índices generales, excepto para el cobre, los precios se establecen comprando a muchos para venderle a pocos. Según Edgar, se trata de integrar el precio de compra para después obtener ganancias, cuidando siempre los costos fijos y los variables. 

Entre los logros de Recupera, Baez señala que en Televisa Santa Fe (en el Distrito Federal) se consiguió que el 60% de sus desechos ahora sea reciclable. “Esto se convierte en una fuente de generación de ingresos para ellos; parte de lo que se conoce como Ecoeficiencia”.

Por otro lado, Alexandra Velázquez y Juan Franco –dos jóvenes de Zapopan, Jalisco– abrieron con recursos propios el Centro de Reciclaje La Experiencia, en septiembre de 2010. Además de la competencia, se enfrentaron a la poca información que existe para emprender en este giro.

Sin embargo, poco a poco han encontrado sus fuentes de suministro, ya sea buscando personalmente en los botes de basura o instalando carpas de colecta y compra de materiales. O bien, planeando campañas en escuelas, en donde intercambian los desperdicios por productos de limpieza biodegradables o por dinero, lo que ha tenido buena aceptación.

Hoy, cuentan con un espacio de 1,500m2 donde compran, separan y preparan las piezas. Asimismo, están por adquirir una compactadora para mejorar su empaquetado. Mientras que en el mediano plazo prevén ampliarse hacia Guadalajara para después cubrir todo Jalisco.

Y es que ambos empresarios perciben esta oportunidad como el negocio del futuro. “Es una actividad con causa y, sobre todo, rentable porque está casi virgen. Al ser México un país de jóvenes, este es un nicho próspero que se acomoda a nuestro tiempo”, dice Alexandra.

2. TRANSFORMA
La variedad de productos que surgen del reciclaje responde a la demanda de alternativas para mercados específicos, pero también a la creatividad de los emprendedores. Enfocándose en este escalón de la pirámide, Julio César Pérez Álvarez fundó Genbruger (www.genbruger.sitiosprodigy.com.mx), empresa mexicana que se dedica a reciclar, transformar y crear pisos y otros elementos constructivos derivados de caucho 100% reciclado, que proviene de las llantas de autos y camiones. 

El concepto comenzó hace cinco años con una ardua investigación, encontrando referencias en todo el mundo, por ejemplo, en Rusia y Brasil. “El proceso de reciclaje de las llantas resulta muy costoso, por lo que es difícil que puedas comprarlas. No es como el PET”, comenta el joven empresario.

En el caso de Genbruger —palabra que significa “recicla” en danés—, las reciben por donación a través de un convenio con el gobierno de la ciudad de Monterrey, que las traslada a la planta de la empresa en Apodaca, Nuevo León. Ahí, con maquinaria de trituración de caucho, se despedazan hasta 400 toneladas mensuales, es decir, unas 36,000 llantas de autos y camiones.

Cada tonelada procesada tiene un costo de entre $1,300 y $1,500 y es vendida, dependiendo de los distintos productos fabricados a partir de esta materia, entre $2,300 y $2,500 en promedio. La compañía envía el 60% de la producción total fuera de México para diferentes aplicaciones.

Genbruger coloca pisos pigmentados continuos hechos en sitio y a la medida, así como losetas y adoquines. Para Julio César, a pesar de la incertidumbre de los negocios de reciclado, esta oportunidad no fue tabú en cuanto a si funcionaría o no, ya que el concepto se adaptó a lo que había en el mercado para hacerlo costeable. “Cuando lanzas un producto de este tipo, el tiempo es el que te da la razón. Actualmente, ya lo vendemos al público y estamos buscando representantes para crecer”.

3. COMERCIALIZA
No todos los desechos equivalen a basura. En el caso de Genbruger, tanto el acero de refuerzo como el nylon con que se fabrican los neumáticos se recuperan y limpian. El primero lo venden a las fundidoras de Monterrey y el segundo a EE.UU. donde se emplea, por ejemplo, como malla para sembrar plantas en los jardines verticales. De esta forma, se completa el ciclo de aprovechamiento.

Bajo esta premisa, Karen Coronado fundó la tienda Ecobutik (www.ecobutik.com.mx) en la Ciudad de México en 2008. Ahí se puede encontrar artículos de uso común con un enfoque ecológico, como un reloj creado en arcilla y fibra de coco, carteras y memorias USB hechos con cámara de llanta o bolsos de mujer a base de anillas de latas de aluminio. “Son piezas únicas hechas a mano por mexicanos de varios estados, lo que fomenta la artesanía y contribuye a la conciencia social”, asegura. Sus precios y manufactura son competitivos frente a los de origen industrial.

Karen, quien se profesionalizó en el diseño de interiores, opina que las posibilidades para abrir un establecimiento en este giro son amplias. “Si bien hay que invertir y reinvertir, ahora es más viable gracias al auge de la moda verde y a que es un tema de conciencia generacional. Desde que comenzamos, las alternativas de artículos para vender han crecido en un 500 por ciento”.

Además de concientizar por medio de las redes sociales acerca de aspectos ambientales, Ecobutik ya tiene pla-nes para expandir su tienda en línea y para 2012 prevé hacerlo en cuanto a puntos de venta. “Esto es real. Hay calentamiento global, el agua se está acabando y hay que ajustarse a los cambios. En este negocio hay mucho aprendizaje y también un gran compromiso”, concluye la empresaria.

Busca asesoría

De acuerdo con datos de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), en México tan sólo el reciclaje del PET representa un mercado potencial anual de US$700 millones, del que sólo se explota un 15 por ciento. Sin embargo, hacer un negocio a partir de este material no es sencillo.

“En el caso de los plásticos existen ciertos estándares que a veces no se conocen y, por lo tanto, no se pueden suministrar con la calidad que la industria exige”, destaca Sergio Espinosa, director general de Recimex (www.recimex.com.mx). Esta firma desarrolla modelos de negocio e imparte cursos para emprendedores que buscan especializarse en plásticos reutilizables. También asesora y capacita para formar empresas especializadas en este segmento.

“El objetivo es cambiar la visión que se tiene de la basura; hay que invertir en ella”, agrega el directivo. Aunque para él, “la evaluación de los proyectos de inversión y el acompañamiento gerencial son básicos, no basta con el entusiasmo”.  

Encuentra 28 oportunidades "llave en mano"