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Mis primeras 48 horas con Google Glass

Una experta en tecnología usó este innovador gadget de Google y comparte sus primeras impresiones.
Mis primeras 48 horas con Google Glass
Crédito: Depositphotos.com

Soy una de los afortunados que fueron invitados entre los primeros 1,000 no empleados de Google para pre ordenar los muy esperados lentes computarizados, Google Glass. Este gadget puede tomar fotos y videos, darte direcciones al viajar e incluso traducir idiomas extranjeros. Con Glass, Google busca cambiar la tecnología móvil e ir más allá de los smartphones y tablets.

Recibí mi par de Glass el viernes en la mañana y los usé hasta el domingo en la tarde, quitándomelos prácticamente sólo para dormir. Aunque es demasiado pronto para definir si este dispositivo está hecho para todo tipo de personas, comparto mis primeras impresiones.

Fuera de la caja: Ligeros y fáciles de empezar a usar
Vi por primera vez a Google Glass en la demostración del pasado verano de la I/O Conferencia de Google. Ésta es mi primera experiencia usando el dispositivo. Mi primera sorpresa al sacarlo de la caja es lo ligero que es; pesa casi lo mismo que unos lentes de sol estándar.

Al ponérmelo, no tenía una guía de Google Glass para modelar la moldura de titanio, por lo que me tomó cerca de 15 minutos en ajustarlo a mi rostro. El display de Glass se coloca sobre el ojo derecho y puede ajustarse con un brazo pivote. No me tardé mucho en olvidar que los traía puestos.

La experiencia de ver a través de la interfaz de Glass es similar a la de tener una pequeña televisión frente a tu ojo, pero esto no impide tener contacto visual con otros. Para ver lo que muestra Glass sólo necesitas mirar hacia arriba.

La pantalla puede activarse con un simple movimiento de cabeza o tocando el lado derecho del aparato. Para usar la interfaz, sólo se requiere tap y deslizar con un dedo en la superficie de Glass. Muchas acciones también incorporan controles de voz que inician con decir “OK Glass” para hacer cosas como buscar en Google o dictar textos.

La reacción social
Me aclimaté a Glass como 20 minutos después de usarlos, aunque me tomó un poco más conseguir que la app de compañía de Android se emparejara. Una vez que me conecté a la red móvil de mi smartphone, salí al mundo. En las 48 horas que los usé de prueba hice de todo, desde ir al súper hasta manejar mi auto e ir a una comida.

La gente con la que me encontraba generalmente tenía curiosidad. Al caminar por una calle en un distrito financiero muy ocupado, la gente me detenía para preguntarme si traía el producto ‘loco’ de Google que vieron en las noticias. Debido a que vivo en Portland, Oregon, una ciudad bastante tecnológica, la mayoría de la gente sabía bien qué era.

Creo que conforme Glass sea más usado, también será menos intrusivo socialmente. Al principio estaba escéptico pero después de probarlo descubrí que cada vez revisaba menos mi smartphone. Puedo usar Google Glass para recibir mis actualizaciones en redes sociales y emails, por lo que me sentí cómoda al saber que la información más importante para mí aparecería literalmente frente a mis ojos.

Mis funcionalidades favoritas

Escribir mensajes. Enviar un mensaje de texto corto dictando es rápido, fluido y mucho más fácil que con cualquier otro gadget.

Tomar fotos. Tomar una imagen instantánea a partir de la perspectiva de tu ojo es una oportunidad única de sacar buenas fotografías.

Obtener direcciones. Creía que usar la navegación paso a paso mientras manejaba sería más peligroso con Glass, debido a que siempre tienes algo en tu campo de visión. Pero en la práctica, descubrí que quitaba mis ojos del camino mucho menos que con un smartphone o GPS.

Críticas  

La batería. Me acabé la batería de Glass a las tres horas de uso rudo. Aunque esto fue un escenario intensivo, deja algo que desear.

Datos. Mis fotos se almacenan en un álbum privado de cargas instantáneas de Google+ vía bluetooth, no sólo con Wi-Fi. Si no puedo deshabilitar esta función, esto hará que se consuma mi plan de datos en menos de una semana.

Privacidad. Un vistazo a los términos de servicio de Glass trae pensamientos de “Big Brother”. Saber que Google puede monitorear mi dispositivo para evitar que lo suba a eBay (por el momento, Google no permite que los primeros usuarios compartan o vendan sus aparatos Glass) me asusta.

Resumen inicial: Esto es el principio de algo increíble
Hasta el momento, me siento muy sorprendida. Conforme más desarrolladores sueñan con crear apps más útiles y divertidas, las plataformas deben mejorar. Sin tomar en cuenta algunas limitaciones –por ejemplo, no puedes buscar bien una página Web ya que la mayoría de los resultados de búsqueda sólo muestran unas cuantas líneas de texto—la primera iteración de Google Glass es refinada.

Lo realmente importante es lo que sucederá cuando más personas usen el dispositivo. Abrir la plataforma Glass para más desarrolladores y mentes creativas generará innovaciones que irán mucho más allá de lo que ofrece hoy. Y ésa es la parte que más espero.