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Conquista clientes ecoamigables

Si quieres tomar la delantera en este creciente mercado crea productos que se conviertan en parte del estilo de vida de tus consumidores.
Conquista clientes ecoamigables
Crédito: Depositphotos.com
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Cada vez son más las parejas jóvenes con hijos que buscan no sólo el bienestar familiar, sino que quieren disminuir (y revertir) el impacto al ecosistema pensando en el futuro que heredarán. Esta tendencia proviene principalmente de consumidores con ingresos hasta por $85,000 mensuales, ávidos de productos y servicios amigables con el medio ambiente (ecofriendly).

“La gente se acerca a los productos verdes ya sea por ahorro –en su consumo de energía, por ejemplo– o por satisfacer una necesidad de bienestar sin importar el costo”, asegura Paulina Moreno, directora general del directorio Las Páginas Verdes. Además, el éxito de la oferta ecofriendly ya es visible en México. Esto lo demuestra la misma publicación que en 2008 inició con 1,008 empresas enlistadas y que actualmente reúne más de 2,500.

Si te interesa una rebanada de este pastel, entonces toma nota de las lecciones de negocio de Lesly Méndez Cazenave Tapie, fundadora de KA-AB –empresa dedicada al diseño y comercialización de botellas de acero inoxidable con causa– y Eugenio Villarreal Hernández, director general de la fábrica de mobiliario a base de cartón, Eolus Design.

Encuentra tu mercado

Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el consumo y desecho per cápita de PET es de 7.2 kilos al año en México. El motivo: la gente prefiere (por comodidad) utilizar envases de plástico para tomar sus bebidas en lugar de optar por materiales como el vidrio o tetra pak. Este dato ubica al país como el segundo consumidor más grande a nivel mundial, sólo después de Estados Unidos.

Siguiendo esta problemática, Lesly identificó a un público que rechazaba la idea de contribuir al deterioro del medio ambiente, pero que carecía de opciones ecofriendly para transportar el agua que bebe a diario. “Por años trabajé en una empresa de consumo y comprobé que el mejor material para conservar intactas las propiedades de alimentos y bebidas era el acero”, recuerda. Esto lo convertía en una buena alternativa para quienes deseaban un mejor planeta sin cambiar su estilo de vida.

Inspirada en un regalo que recibió en 2007 de una amiga radicada en Canadá, una botella de acero inoxidable para almacenar y transportar agua, tuvo la idea de lo que hoy es KA-AB, una empresa con sede en el Distrito Federal dedicada a la importación, diseño y comercialización de botellas de acero. “La ventaja de este material es que es ligero, no guarda olores y lo mejor: se trata de un material amigable con el medio ambiente y 100% reciclable”, explica la creadora del concepto.

El siguiente año, Lesly se dedicó a realizar un estudio de mercado para asegurarse de que su producto tuviera aceptación. Así, a finales de 2008 lanzó al mercado un lote de 1,000 botellas (de 500ml y 750ml), con dos diseños inspirados en especies de animales mexicanos en peligro de extinción. A decir de Paulina Moreno, de Las Páginas Verdes, la gente sí quiere ayudar a rescatar el planeta, “lo que no sabe es cómo hacerlo”.  De ahí que la propuesta de KA-AB tuviera buen recibimiento entre el público verde.

“Además, me uní a tiendas que ya habían hecho la parte más complicada: ubicar geográficamente al consumidor verde de la Ciudad de México y cautivarlo”, dice la emprendedora. Sus productos pronto fueron descubiertos y adquiridos en tiendas como The Green Corner y Orígenes Orgánicos –dos marcas bien posicionadas en los barrios de Roma, Condesa y Coyoacán que se caracterizan por albergar a extranjeros, profesionistas independientes, artistas y parejas jóvenes que gustan de experiencias cosmopolitas–.

Vende soluciones

Eugenio Villarreal (originario de Monterrey, Nuevo León) convirtió su experiencia personal en una hipótesis que finalmente se materializó en un modelo de negocios. Como parte del programa de estudios de la licenciatura en Arquitectura que cursó en Canadá, tuvo que realizar prácticas profesionales en países como Nueva Zelanda, Arabia Saudita y China; esto lo obligaba a mudarse de forma continua, así como a rentar departamentos y comprar muebles. “Como estudiante foráneo tienes que invertir en mobiliario que eventualmente vendes o abandonas”, asegura.

De regreso a México, este joven arquitecto hizo un estudio de mercado entre alumnos del Tec de Monterrey y la Universidad de Monterrey (UDEM). Los resultados obtenidos comprobaron su hipótesis: los universitarios querían muebles fáciles de armar, guardar (o desechar), a precios que no comprometieran el apoyo que recibían de sus familias o universidades.

Eugenio y un grupo de amigos concluyeron que el cartón reciclado era la materia prima idónea para satisfacer la demanda (potencial) del público universitario. Se trata de un material maleable, ligero, con una capacidad para soportar hasta 115 kilos de peso, personalizable y, como valor agregado, amigable con el medio ambiente. Así fue como en mayo de 2012 este grupo de emprendedores lanzó Eolus Design con dos diseños: un librero y un escritorio.

Lo mejor es que este concepto no sólo conquistó a jóvenes estudiantes, sino que además se ganó a los consumidores ecoamigables y al mercado corporativo. Gracias a la comercialización de su oferta a través de su página Web y a su presencia en redes sociales como Facebook, catapultó su propuesta en todo Nuevo León y Distrito Federal.

Si bien es cierto que Eolus no surgió como una compañía ecofriendly, también lo es que su filosofía de negocio y materia prima la posicionaron como una alternativa comprometida con su cliente, su comunidad y el medio ambiente. “Antes comprabas algo ecológico pero que era inútil. Yo no te vendo algo de buena voluntad, yo te vendo algo que sí sirve”, sentencia Eugenio.

Ayuda a ayudar

La última lección es: dale a tu cliente la posibilidad de impactar positivamente al medio ambiente. En el caso de KA-AB, cada una de sus líneas (actualmente seis, con un valor de $189 a $289 por pieza) destina un porcentaje de sus ventas (del 7% al 10%) al rescate y conservación de una especie animal en peligro de extinción.

El primer donativo fue para Pronatura, dedicada a la conservación de la biodiversidad en México. Luego se crearon alianzas con Presencia Animal, Sustenta, WWF y Bioamigables de Huatulco. Esta estrategia sensibilizó a los clientes e hizo que las ONGs beneficiadas le dieran a KA-AB presencia de marca. Además, le valió la entrada a tiendas donde el diseño, originalidad y la tendencia verde son factores de decisión de compra, incluso, más importantes que el precio.

Por su parte, Eolus Design contribuye a generar ambientes confortables para quienes tienen la necesidad de prepararse académicamente fuera de casa, en tanto que brinda a las empresas la oportunidad de acondicionar espacios de trabajo funcionales a bajo costo. Todo esto acompañado de una oferta amigable con el ecosistema y la generación de fuentes de empleo en su comunidad.

Muchos creen que la sustentabilidad se remite a la consultoría y que, por lo tanto, las oportunidades de negocio en este ámbito son limitadas. Sin embargo, a través de Las Páginas Verdes se pueden encontrar más de 120 subcategorías de productos y servicios ecológicos. “Desde muebles y ahorradores de energía hasta ropa, comida y entretenimiento; para todos hay una oferta verde”, concluye Paulina Moreno.