Emprendedores

Fomenta el espíritu emprendedor infantil

Motiva a tus hijos a iniciar su propio negocio enseñándoles a aprender de los fracasos y la importancia de ser creativos.
Fomenta el espíritu emprendedor infantil
Crédito: Depositphotos.com
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Los emprendedores usualmente le dan el crédito a su educación por el éxito que han tenido o por el empuje de tener su propio negocio. A veces, la razón de esto es que sus padres tuvieron una buena ética del trabajo o que simplemente estuvieron alentados desde muy jóvenes a perseguir sus sueños.

Para mí el emprendedurismo fue bien enseñado. Crecí en un hogar donde cada uno de mis padres tenía su propio negocio, y no fue sorpresa para nadie que acabara iniciando mi exitosa marca, “Rustic Wedding Chic” y “The Rustic Wedding Guide”.  

Ahora que soy madre, miro atrás en mi educación y le doy el mismo crédito que otros emprendedores le dan—y espero pasar las mismas cualidades a mi hijo. Desde muy chica, me dieron las herramientas para construir mi propio negocio. Estos son regalos que puedes transmitirles a tus hijos seas emprendedor o no.

1. Comportamiento de un negocio modelo. Así como tratamos de censurar nuestro lenguaje y ser cariñosos con nuestros hijos, es importante mostrarles cómo comportarse en los negocios invitándolos a nuestras vidas. Yo amo que mi hijo de tres años sea parte de mi negocio. Cuando la hora de la contabilidad viene cada mes, él es muy bueno apilando los recibos, tomando las declaraciones del banco de la impresora y sentándose a mi lado. Tengo la oportunidad de mostrarle lo que hago y hablar con él sobre números mientras trabajo.

2. Fomenta la creatividad. En mi primer negocio “Maggie’s Shell Shop” recogí conchas de la playa y vendí a los que pasaban mis colecciones. Tenía cinco años. Gracias a un gran número de generosos familiares, me enganché en convertirme en una emprendedora y experimenté el éxito muy pronto. Ya sea jugando o teniendo un negocio real pero pequeño, dale a tu hijo la oportunidad para experimentar el éxito y observa lo satisfactorio que es el ver que operan la compañía que crearon.

Empieza dándole a los niños dinero de juguete y pon una tienda en tu sala—es una gran manera para ellos de jugar y aprender al mismo tiempo.

3. Fomenta la curiosidad. Cada gran emprendedor sabe que usualmente el primer paso para crear un negocio es siendo curioso sobre algo: ¿De qué esta hecho? ¿Por qué necesita estar en el marcado? ¿A quién va a ayudar? ¿Cómo puedo mejorarlo? Las preguntas empiezan en los niños a una edad muy temprana y es importante ayudarlos a explorar y que se sientan libres de ser curiosos.

Eventualmente empezarán a hacer algo ellos mismos. Adoro ver a mi hijo desarmar un juguete o creando nuevas reglas para un juego de mesa porque piensa que funcionará mejor. Todo este trabajo de “investigación” como él lo llama, ayuda a expandir su pensamiento y curiosidad.

4. Acepta el fracaso. Los adultos saben que el fracaso es parte del juego—es por lo que las recompensas son tan buenas. Pero hasta los pequeños fracasos pueden ser devastadores para los niños. Ayuda a tu hijo a entender que el fracaso no es algo malo y explica que, frecuentemente, las lecciones más importantes, como dueños de nuestro negocio, vienen de los fracasos. Ayuda a tu hijo a ver que siempre hay una versión 2.0 - la cual, como sabemos, ¡es mejor que la primera versión!

5. Hazlo divertido. Las actividades diarias pueden convertirse en pequeñas lecciones sobre cómo convertirte en un emprendedor, hasta cuando no están relacionadas con el negocio. 

Mi sobrino y mi sobrina son grandes al ayudar con la cena gracias a sus shows de picadillo y guerra de pastelillos. Estos niños de ocho y seis años respectivamente ahora pretenden estar en uno de esos populares shows al ayudar a preparar la cena. En vez de pedir ayuda para poner la mesa, dile a los niños que sean los chefs de la noche. Haz un menú, indícales que deben convertir la cocina en un restaurante. Esto les permitirá inventar algo y no sólo les ayudará a hacer las tareas cotidianas más divertidas, les dará una gran sensación de logro.

Criar niños con un espíritu emprendedor no toma necesariamente mucho tiempo o dinero—sólo toma una perspectiva diferente en tu vida diaria y la disposición para incluir a tus hijos en lo que haces y que sepan porqué amas lo que haces.