Franquicias

Cielito Querido: Déjate guiar por el cliente

Con 38 sucursales abiertas en menos de cuatro años, el dueño de estas cafeterías sabe que le debe su éxito a escuchar a su consumidor.
Cielito Querido: Déjate guiar por el cliente
Crédito: Depositphotos.com

Mientras que hace 10 años el consumo per cápita de café en México era de 600gr, hoy oscila entre 1 y 2.9 kilos, según la Asociación Nacional del Café (Anacafé). En medio de un mercado altamente competido y con marcas muy posicionadas –como Café Punta del Cielo, The Italian Coffee Company y Starbucks– surgió Cielito Querido Café.

Para su director general, Diego Landa, la apuesta es que atienden “a un grupo que no se siente identificado con el concepto de Starbucks, que no se aprende eso de ‘Alto’ o ‘Venti’ y que quiere un lugar que lo haga sentir como en casa”. Escuchar al consumidor mexicano le valió a esta cadena de cafeterías abrir 38 sucursales propias a menos de cuatro años de arrancar operaciones.

Desde el inicio, la compañía fue conservadora con sus planes de crecimiento. Por eso, limitó la apertura de unidades a la Ciudad de México y sin recurrir a financiamiento externo. “Íbamos a pelear contra el más grande y debíamos ser precavidos”, señala Diego. Así, se tomó la decisión de darle al cliente algo más que una taza de café: experiencias. Reinventar la mexicanidad a la hora de tomar el aromático fue su estrategia de expansión, “pues eso era lo que los consumidores de café buscaban”, sentencia.

Replicar la experiencia

Dentro del menú de Cielito Querido destacan tanto la horchata (caliente, fría y frappé) y el café de olla como el panqué de elote. En las paredes se pueden leer dichos populares y la decoración, a cargo de los despachos Esrawe Studio y Cadena y Asociados, remite a ambientes del México colonial y clásico con un toque modernista. “No inventamos el hilo negro; sólo escuchamos al mercado”, afirma el directivo.

La empresa declara estar lista para salir al interior de la República con un concepto ya probado. Sin embargo, aún falta determinar si lo hará por su cuenta –como hasta ahora– o confiar en que su fórmula permanecerá intacta bajo el modelo de franquicias.