Hide this Looking for English Content? Click here

Fairphone: El teléfono que va a cambiar el mundo

Este smartphone tiene un ciclo de vida más largo, evitando así que los equipos antiguos dañen el medio ambiente.
  • ---Shares

Hoy en día existen más celulares que personas en el mundo. Esto implica que hay más de siete mil millones de teléfonos allá afuera, por lo que es muy posible que tú tengas uno en la bolsa en este momento, o que incluso estés leyendo este artículo en tu smartphone.

El hecho de que esta tecnología esté cada vez más al alcance de todos tiene grandes beneficios, pues estamos conectados, tenemos un gran acceso a la información y podemos generar impacto con lo que vemos, escribimos y compartimos todos los días.

Sin embargo, así como en todas las historias, el tema de la telefonía móvil tiene también un lado oscuro, una serie de impactos negativos que no todos conocemos. Cuando hablo de las cosas negativas, no me refiero a que pasamos mucho tiempo viendo el celular, o de las diferentes consecuencias que puede tener en nosotros como consumidores (que seguro valdría la pena revisar también). Me refiero a los impactos que esta industria tiene en nuestro planeta.

Aunque seguramente hay más problemas asociados a este tema, hay cuatro principales que ataca este emprendimiento social:

El uso de minerales de conflicto
Nuestros celulares tienen aproximadamente 40 minerales diferentes que van desde el cobre hasta el paladio. La extracción de muchos de éstos, especialmente el tántalo, estaño, tungsteno y oro, genera grandes conflictos como la contaminación, la explotación de trabajadores, incluso de niños y, en regiones como el Congo, ayuda a grupos paramilitares a financiarse.

Diseño de desecho
Actualmente, nuestros teléfonos están diseñados básicamente como desechables. La industria nos ha acostumbrado a que, al poco tiempo de que los adquirimos, sale una versión nueva y las personas se deshacen del pasado para actualizarse. Esto genera un problema grande de desechos dañinos para el ambiente y para la gente que lleva a cabo el reciclaje de materiales dañinos.

Manufactura agresiva
Hoy en día, en muchos países del mundo, especialmente en Asia, la manufactura de productos de tecnología emplea obreros de manera intensiva sin ofrecer salarios justos o condiciones dignas y humanas de trabajo.

Un ciclo de vida débil
Nuestros celulares no están diseñados para durar, ya que, si una pieza falla, a veces es más sencillo conseguir uno nuevo. Además, los materiales que se usan no son reciclables y no tenemos un sistema para tirar todos los teléfonos que salen de circulación de manera responsable.

Ante estos cuatro problemas, el panorama parece bastante negativo. Sin embargo, existe un nuevo emprendimiento social que se creó con el fin de presentar una alternativa para todos los que estamos interesados en ser consumidores más responsables.

Fairphone empezó como una campaña en Ámsterdam para denunciar el conflicto que los celulares generan en algunas regiones de África. Al poco tiempo que fue lanzado el proyecto, se dieron cuenta del potencial que tenían para desarrollar una alternativa que en realidad pudiera cambiar al mundo.

Fue entonces cuando el equipo de Fairphone diseñó un teléfono que atendiera los cuatro principales problemas del sector haciendo una propuesta bastante revolucionaria.

Ante un proyecto tan ambicioso, había un enorme riesgo de que la gente no estuviera interesada en este tipo de producto, así que decidieron lanzar una campaña de crowdfunding para conseguir los fondos necesarios. ¡Y los resultados fueron extraordinarios! Más de ochenta mil personas participaron, logrando financiar el 100 por ciento del proyecto, convirtiendo a Fairphone en una de las top 10 empresas financiadas por este medio.

Constituida como una verdadera empresa social, Fairphone creó un modelo de negocio que verdaderamente apunta a resolver los problemas de su sector:

El uso sustentable de minerales
Fairphone trabaja directamente con comunidades e instituciones en el Congo para garantizar que los minerales que obtiene vienen de condiciones de comercio justo. Esto no sólo mejora el ambiente laboral, sino también empodera a los trabajadores para que las mismas comunidades se desarrollen de manera independiente, fomentando la estabilidad regional.

Diseñando una nueva relación entre el teléfono y el usuario
Estudiando todo el ciclo de vida del teléfono, Fairphone está desarrollando un modelo enfocado a que la vida de un celular sea mucho más larga y que su producción sea más eficiente, reduciendo así el impacto y el desecho. Por ejemplo, crearon piezas que cualquiera puede descargar e imprimir en 3D, eliminando envíos, empaques, entre otros.

Manufactura inclusiva
Trabajando de la mano con empresas de manufactura, Fairphone está diseñando un nuevo modelo. Este equipo social está presente en todo el proceso y pone a los empleados al frente y al centro. Además, es todo un ejemplo, ya que cuenta con políticas de salarios justos, de participación de los empleados en la utilidad y sobre todo de creación de condiciones laborales dignas.

Un ciclo de vida integral
Replanteando la relación de los usuarios con los teléfonos, Fairphone verdaderamente logra que el ciclo de vida de los celulares se transforme:
• Ofrecen refacciones para que los equipos sean fáciles de reparar.
• Establecen iniciativas de reciclaje seguro que no dañe a nadie en el proceso.
• Crean programas propios de recolección y reciclaje.
• Permiten a los usuarios adquirir partes por separado. De esta manera mejoran el celular con el tiempo en lugar de sustituirlo.  

Estas cuatro estrategias no servirían de nada si el producto simplemente no fuera bueno. Ese es el gran paradigma del comercio justo, que muchas veces las compras son impulsadas por un sentimiento de culpa y no por un verdadero producto competitivo.

Fairphone lanzó su primer modelo al mercado en 2014 y vendió por completo las sesenta mil unidades que produjo. Está preparando para 2015 un nuevo diseño que tendrá mejores características.

Esta empresa social es un ejemplo del cual podemos aprender muchas lecciones pero, como lo dicen los fundadores, su historia todavía no se acaba de escribir, así que ellos mismos seguirán aprendiendo mucho más, y a mí me encanta la idea de estar al pendiente y ver qué lecciones compartirán.

Lo único malo de esta iniciativa es que desafortunadamente todavía no está disponible en nuestro país, ya que la empresa está enfocada actualmente en perfeccionar su modelo en el mercado europeo. Pero Sean Ansett, el Director Ejecutivo de Sustentabilidad, me dijo en una entrevista que tuviéramos los ojos bien abiertos porque tienen sorpresas para el mercado de América.

Por mi parte me quedo con la duda: si lograron lanzar su producto en Europa a través del crowdfuning, ¿qué nos detiene para hacer lo mismo en México? Estoy seguro que habemos muchos consumidores que queremos productos que hagan al mundo un lugar más justo.

¿Conoces otros productos disruptivos de comercio justo? Cuéntame al respecto, deja tus comentarios o escríbeme en Twitter.

Juan Del Cerro es emprendedor, promotor y entusiasta del emprendimiento social, Director Ejecutivo de Socialab México y conductor de Disruptivo.

     @delcerrojuan

OK

This website uses cookies to allow us to see how our website and related online services are being used. By continuing to use this website, you consent to our cookie collection. More information about how we collect cookies is found here.