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Twinings: el éxito cabe en una taza de té

¿Cuáles fueron las claves para que Twinings pasara de ser un local pequeño en Londres a una empresa mundial?

En 1706 Thomas Twining, un comerciante inglés, abrió el primer salón de té en la capital británica. Desde el principio tuvo claro que, en lugar de concentrarse en las ventas al por mayor, se enfocaría en la calidad de su producto; en comprar las mejores hojas de té y ofrecer mezclas con un sabor consistente.

Hoy sabemos que tomó el camino correcto: más de tres siglos después, Twinings es la compañía comercializadora de té más antigua del mundo, y una de las más fuertes del mercado. Twinings vende alrededor de 200 variedades de té en 115 países.

¿Cuáles fueron las claves para que este negocio pasara de ser un local pequeño a una empresa mundial? ¿Cómo consiguió popularizar una bebida que era consumida únicamente por un número muy reducido de personas?

Las claves del crecimiento

“El té tiene todo que ver con los sentidos”, explica Stephen Twining, maestro de té y embajador de la marca a nivel global. Y tiene razón: esta bebida milenaria es apreciada en todo el mundo por su aroma y sabor. Pero obtener un té que cumpla con los altos requisitos de calidad y lograr distribuirlo a lo largo y ancho del globo no es cualquier cosa.

Según el embajador de la compañía, éstas son las principales claves que les han permitido marcar la diferencia:

“Hacer una sola cosa… y hacerla realmente bien”

Desde su fundación, Twinings se ha dedicado exclusivamente a vender té gourmet. “Nos dedicamos a una sola cosa, y dirigimos todos nuestros esfuerzos a ella”, explica Stephen Twining. “Así nos hemos ganado la reputación de que, lo único que hacemos, lo hacemos realmente bien”.

De hecho, la filosofía de la compañía es: “sabemos lo que hacemos”. Los expertos de té seleccionan las mejores hojas del mundo para que la taza de té de los consumidores siempre sepa igual de exquisita. Todas las hojas que conforman las mezclas de Twinings se recogen a mano, bajo estrictos estándares que permiten asegurar su calidad y el cuidado del medio ambiente. “Nos mantenemos apegados a nuestra filosofía, pues es la que nos ha llevado al éxito”, añade el experto.

El valor de la consistencia

Sin duda, uno de los principales retos de cualquier empresa es mantener el mismo nivel de calidad en todos sus productos. Twinings logró que todos sus tés tuvieran exactamente el mismo aroma y sabor, aunque los ingredientes cambiaran constantemente. “Los consumidores saben que, al comprar una caja de té Twinings, se encontrarán siempre con un producto que satisfará sus necesidades”, comenta Twining.

Moverse con el tiempo

… O, mejor aún, un paso adelante de él. Mantenerse apegado a sus valores fundacionales y ser constante con la calidad de sus productos no significa que una empresa deba ser estática. Por el contrario, los negocios que se adaptan a los cambios o, mejor aún, se adelantan a ellos, son las que marcan la diferencia.

En la década de los cincuenta Twinings se enfrentó con una importante decisión de negocios. Años atrás, un empresario norteamericano había inventado las bolsas de té, que facilitaban el consumo de esta bebida. La compañía tuvo que elegir entre empacar sus tés en bolsa para masificar su consumo, o continuar ofreciendo la presentación tradicional –la “correcta” para muchos–. Y es que, en ese entonces, se creía que los tés empacados en bolsa eran de una calidad inferior a los de hojas sueltas.

Twinings tomó el riesgo; adoptó las bolsas y las convirtió en su sello, buscando expandir su mercado. “Con un estilo de vida tan ajetreado, es más importante que nunca disfrutar una buena taza de té”, fue su premisa. La presentación en bolsa permitió que los amantes del esta bebida del mundo experimentaran el ritual del té en cualquier lugar y a cualquier hora.

“Se trata de moverse con el tiempo, tomar las decisiones correctas en el momento adecuado”, finaliza Twining.