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Qué no hacer en comidas de negocios

Aprovecha estas reuniones para crear relaciones sólidas con tus clientes; no para dejar una mala imagen que pueda afectar tu empresa.
Qué no hacer en comidas de negocios
Crédito: Depositphotos.com
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Puede ser un arte algo perdida, pero una comida de negocios es una de las mejores formas de conectarte con tus clientes y ganar más negocios. Aunque la tecnología nos ayuda a mantenernos en contacto frecuentemente, nunca reemplazará al tiempo cara a cara que significa llevar a nuestros clientes a comer.

Pero no debes dejar que tu plan de negocios perfecto se vea opacado por tus fallas de etiqueta al comer. Por eso debes evitar estos errores:

No te pelees por la cuenta
Si invitaste a un cliente a comer, entonces tú debes pagar… siempre. Mejor aún, discretamente pídele la cuenta al mesero o da tu tarjeta desde el comienzo de la comida (antes de que llegue tu invitado) para evitar la incomodidad de este momento.

No pruebes los restaurantes nuevos y de moda
La comida con un cliente no es el momento indicado para probar un nuevo establecimiento y arriesgarte a recibir un mal servicio o malos alimentos. Elige un restaurante que te sea familiar; la mejor opción es escoger un lugar al que vayas seguido y donde los meseros te conozcan y te den un excelente servicio. De esta manera lucirás VIP; y nada más impresionante que ser saludado por tu nombre cuando entras a un restaurante.

Trata a toda costa de no cancelar o cambiar horario
Antes de agendar una comida con un cliente revisa cuidadosamente tu calendario. Los planes cambian, pero cambiar tus planes al último minuto porque accidentalmente olvidaste un pendiente o porque tenías un compromiso anterior te hace ver despreocupado e irresponsable. Una comida de negocios se trata de impresionar a tus clientes, y es mejor no darles ninguna razón para que duden de tu habilidad para ser puntual y comprometido.

No ordenes primero
Permite que tu cliente pida primero, y después sigue su estrategia. Trata de pedir algo parecido a la otra persona (por ejemplo, si pide un plato fuerte y vino, haz lo mismo.

También debes prestar atención a las restricciones dietéticas de tu cliente. Una vez fui a comer con un grupo de amigos y el anfitrión nos llevó a comer a un restaurante de carnes. Una de las mujeres del grupo era india y no comía carne por razones religiosas. El anfitrión se sintió muy apenado cuanto notó que pidió un menú vegetariano.

Evita las fallas de etiqueta
No eres un bárbaro; eres un emprendedor. Los buenos modales son básicas en este contexto. No mastiques con la boca abierta, usa la servilleta y nunca abuses del alcohol. Una comida de negocios debe ser más sobre el negocio y menos sobre la comida.

No centres la conversación alrededor de ti
Conoce a tu cliente a través de una conversación dinámica. Haz preguntas abiertas, e interésate por lo que dice la otra persona. No temas compartir algunas historias personales; esto le recordará a tu cliente que eres humano y te permitirá establecer una conexión más personal. Sólo recuerda ser apropiado y no compartir cosas que no deberías o demasiado personales.

No revises tu celular
Tus emails y mensajes de texto pueden esperar. Pon tu celular en silencio y déjalo en tu bolsillo o bolsa. Quizá te has entrenado a responder a cualquier alerta, pero debes darle a tu cliente completa atención. Tu atención demostrará dedicación al cliente y al negocio.