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12 cosas que la gente exitosa nunca revelará

Divulgar algunas cosas sobre tu vida podría ayudarte a formar relaciones, pero a largo plazo, te perjudicará más de lo que piensas.
12 cosas que la gente exitosa nunca revelará
Crédito: Deposithotos.com
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No puedes construir una red profesional sólida si no te abres a tus colegas. Sin embargo, hacerlo puede ser complicado, pues revelar las cosas incorrectas podría tener un efecto devastador en tu carrera.

Compartir ciertos aspectos de tu vida de forma adecuada puede ser un arte. Divulgar algunas cosas podría ayudarte a formar relaciones, pero a largo plazo te perjudicará más de lo que piensas. El truco consiste en controlarte a ti mismo antes de cruzar esa línea, pues una vez que compartes algo, ya no hay vuelta atrás.

La siguiente lista contiene las 12 cosas más comunes que las personas revelan en su entorno laboral, y que con frecuencia ponen su carrera en la dirección equivocada.

1. Que odian su trabajo

Lo último que alguien quiere escuchar en su trabajo es a otra persona quejándose sobre lo mucho que odia su empleo. Si tú lo haces la gente te etiquetará como una persona negativa, y no como alguien dispuesto a trabajar en equipo. Esto baja la moral del grupo. Los jefes se percatan rápidamente de quiénes son las personas que bajan la moral colectiva, y saben que siempre hay algún reemplazo entusiasta esperando a la vuelta de la esquina.

2. Que piensan que alguien es incompetente

Siempre habrá personas incompetentes en los lugares de trabajo, y lo más probable es que todo el mundo sepa quiénes son. Si no tienes el poder de ayudarlos a mejorar o despedirlos, entonces no tienes nada que ganar al divulgar lo inexpertos que son. Decir que alguien más es incompetente podría ser contraproducente, pues te hace ver como alguien inseguro. Inevitablemente, tu insensibilidad se volverá en tu contra en forma de opiniones negativas de tus compañeros de trabajo.

3. Cuánto dinero ganan

Quizá tus padres mueran de ganas por saber a cuánto ascienden tus ingresos mensuales, pero en el lugar de trabajo, esta información sólo atrae negatividad.  Es imposible asignar salarios con una equidad perfecta, y revelar el tuyo a tus compañeros es una medida directa de comparación. Tan pronto sepan los demás cuánto ganas, todo lo que hagas en tu trabajo será comparado con tu ingreso. Intercambiar cifras salariales con un colega de trabajo puede sonar tentador, pero en el momento que lo hagas, nunca volverán a verse de la misma manera.

4. Sus creencias políticas y religiosas

Las creencias políticas y religiosas de las personas están estrechamente vinculadas con sus personalidades, pero no necesariamente con su desempeño laboral. Estar en desacuerdo con los puntos de vista de alguien más podría alterar la percepción que las personas tienen de ti. Asimismo, confrontar los valores fundamentales de una persona es una de las cosas más insultantes que puedes hacer.

Las personas abordan los asuntos relacionados con la política y la religión de manera diferente, pero afirmar tus valores podría alienar a algunos así como intrigar a otros. Sólo se necesita una mirada de desaprobación para iniciar un conflicto.

Todos construimos nuestras vidas alrededor de nuestros ideales y creencias, y meterte en este terreno puede ser riesgoso. Mantente dispuesto a escuchar a otros sin imponer tu opinión. Después de todo, desafiar sus puntos de vista no conseguirá que cambien de parecer, pero sí creará animadversión.

5. Lo que hacen en Facebook

Créenos: lo último que tu jefe quiere ver al conectarse a Facebook son fotos tuyas tomando shots de tequila en un bar. Hay demasiadas formas de parecer inapropiado en Facebook y dejar una mala impresión; podría ser tu forma de vestir, con quién te relacionas, qué estás haciendo o incluso los comentarios de tus amigos. Éstas son las “pequeñas” cosas que podrían arrojar la sombra de una duda en las mentes de tu jefe o tus colegas justo al contemplarte para una tarea importante o considerar ascenderte.

Tratar de autocensurarte en redes sociales es difícil. Para ahorrarte el problema, simplemente no añadas a tus compañeros de trabajo; haz que LinkedIn sea tu red social profesional, y deja Facebook para el resto.

6. Lo que hacen en el dormitorio

Ya sea que tu vida sexual sea extraordinaria o que simplemente no exista, esta información no tiene cabida en el trabajo. Tus comentarios al respecto podrían arrancar un par de risas, pero más que nada, incomodarán e incluso ofenderán a más de uno. Cruzar esta línea te dará una mala reputación en el instante.

7. Lo que piensan que alguien más hace en el dormitorio

Te apostamos que el 111 por ciento de las personas que trabajan contigo no quieren saber que tú crees que son unos tigres en la cama. No hay forma más segura de darle escalofríos a alguien que hacerle saber que su vida amorosa ha entrado en tu cerebro.  Desde especular sobre la orientación sexual de un colega hasta hacer un comentario relativamente al aire, como “Oh, lo que daría por ser recién casado de nuevo” planta una semilla permanente en las mentes de muchas personas. Tus pensamientos son tuyos. Eres libre de pensar lo que quieras sobre los demás, pero por favor, guárdatelo para ti mismo.

8. Que aspiran a tener el puesto de alguien más

Anunciar tus ambiciones laborales a tus compañeros cuando éstas entran en conflicto directo con los intereses de otra persona te hará parecer egoísta e indiferente, no sólo para las personas que te rodean, sino para la empresa en su conjunto. Los empleados excepcionales quieren que todo el equipo tenga éxito, y no sólo ellos. Más allá de tus motivaciones reales, anunciar tu objetivo egoísta no te ayudará a alcanzarlo.

9. Lo salvaje que solían ser en la universidad

Tu pasado puede decir mucho sobre ti. Sólo porque hiciste algo extravagante o estúpido hace 20 años, no quiere decir que la gente creerá que has desarrollado un juicio impecable desde entonces. Algunos comportamientos que podrían considerarse comunes en una plática de amigos (tomar de más, robar algo pequeño, manejar en estado de ebriedad, etc.) podrían mostrar a tus colegas que tienes muy poco juicio y no sabes dónde trazar una línea. Muchos presidentes han sido elegidos a pesar de sus indiscreciones pasadas, pero a menos que tengas un equipo de personas controlando tu imagen, deberías mantener tus secretos pasados para ti.

10. Cuánto les gusta beber

Podrías pensar que hablar de lo ebrio que te pusiste el fin de semana no guarda relación con la percepción que tienen de ti en el trabajo. Después de todo, si eres bueno en tu trabajo, eres bueno en tu trabajo… ¿no? Lamentablemente, no. Compartir tus historias de fiesta no hará que la gente te vea como una persona divertida; por el contrario, te verán como impredecible, inmaduro y carente de juicio. Demasiadas personas tienen opiniones negativas del alcohol y las drogas como para que reveles por todos lados lo mucho que disfrutas de ellos.

11. Una broma ofensiva

Si algo podemos aprender de las celebridades es a ser cuidadosas con lo que decimos y a quién se lo decimos. Los chistes ofensivos pueden hacer que otras personas se sientan mal, y hacen que tú quedes terrible. Asimismo, son mucho menos graciosos que los chistes ingeniosos.
Una broma cruza la línea cada vez que debes voltear a tu alrededor para saber si es apropiado contarla. Si hay alguien que podría sentirse ofendido, lo mejor es que no lo hagas. Nunca sabes qué sabe la gente, o qué experiencias ha vivido que podrían herir sus sentimientos.

12. Que están buscando empleo

Cuando yo era un niño, le dije a mi entrenador de béisbol que dejaría de jugar en dos semanas. Las siguientes dos semanas, me encontré a mí mismo sentado en la banca. Todo empeoró después de esas dos semanas, cuando decidí quedarme y me convertí en “el niño que ni siquiera quería estar ahí”. Estaba devastado, pero asumí mi culpa: le dije cuál era mi decisión antes de tiempo.

Lo mismo sucede cuando le dices a las personas que estás buscando trabajo. Una vez que revelas que estás pensando en irte, de pronto te conviertes en una pérdida de tiempo para todos. También existe la posibilidad de que tu búsqueda no tenga éxito, así que es mejor esperar hasta que hayas encontrado un puesto antes de decirle a alguien. De lo contrario, podrías terminar sentado en la banca.