Recursos Humanos

Revalorando a las personas con discapacidad

Organismos públicos conjuntan esfuerzos para brindar estímulos fiscales y beneficios a las empresas que las contraten.
Revalorando a las personas con discapacidad
Crédito: Depositphotos.com

El esfuerzo que realiza la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) para conjuntar iniciativas en favor de las personas con discapacidad es realmente valioso. Este sector, uno de los más vulnerables de la sociedad, tiene que enfrentar no sólo las dificultades propias de sus limitaciones, sino también los prejuicios existentes en la sociedad.

En enero de 2015, el Infonavit y la STPS firmaron un convenio de colaboración en favor de las personas con discapacidades. A partir de dicho acuerdo, la STPS puso a disposición de este sector vulnerable el programa Abriendo Espacios que, entre otros servicios, ofrece una bolsa de trabajo; por otro lado, el Infonavit dedicó un complemento de crédito a estas personas para la adecuación de espacios e instalaciones en las viviendas que adquieran mediante el programa Hogar a tu Medida.

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público también participa en esta iniciativa: a través del SAT, ofrece estímulos a las empresas que contraten personas con discapacidad. Tales estímulos pueden ser atractivos, pero cobran un significado mayor en el reconocimiento que se les hace como organizaciones con responsabilidad social.

Estímulos fiscales

Las discapacidades consideradas en esta iniciativa son cuatro: motriz, visual, auditiva, del lenguaje y mental. Las más recurrentes en el país son la motriz, con 42 por ciento y la visual, con 26.

Las empresas que contraten personas con discapacidad pueden optar por alguno de los siguientes incentivos:

-Deducir de sus ingresos un monto equivalente al 100 por ciento del impuesto sobre la renta retenido a las personas con discapacidad contratadas.

-Deducir de los ingresos acumulables un monto adicional equivalente al 25 por ciento del salario efectivamente pagado a las personas con discapacidad contratadas.

El SAT ejemplifica ambos estímulos de esta manera:

Además, pueden obtener otros beneficios:

Deducir el 100 por ciento de las adaptaciones que hagan en sus instalaciones, siempre que impliquen adiciones o mejoras que tengan como finalidad facilitar a las personas con discapacidad el acceso y uso de las instalaciones.

Obtener puntos adicionales en los procedimientos de obra pública y en la adquisición de bienes, arrendamientos o servicios que utilicen la evaluación de puntos y porcentajes, siempre que las empresas que comprueben que por lo menos el 5 por ciento de su personal son trabajadores con discapacidad contratados con seis meses o más de antigüedad.

¿Qué deben hacer las empresas?

Invito a  las empresas a que se animen a participar en esta iniciativa que, además, diseñó unos pasos relativamente sencillos para facilitar el trámite:

1. Contratar a personas con discapacidad.

2. Registrar a estos empleados en el régimen obligatorio del IMSS.

3. Conseguir el Certificado de Discapacidad del IMSS.

4. Obtener el estímulo fiscal: por contratación y por adaptaciones (que no requiere certificado de discapacidad).

En la página del IMSS se puede consultar el procedimiento y descargar el formato para solicitar el certificado.

Un hogar a la medida

La participación del Infonavit en la iniciativa de la Secretaría del Trabajo corona las primeras etapas de este proyecto.

Una vez que las personas con discapacidad son empleadas formalmente, es decir, con prestaciones, y luego de permanecer en su puesto el tiempo suficiente para reunir los 116 puntos que se requieren para que solicite un crédito, puede postularse también para el programa Hogar a tu Medida, que consiste en un monto aportado por el instituto para comprar implementos y hacer adecuaciones en su casa de acuerdo con su discapacidad.  

Puedes obtener más información aquí.

Sobre el autor:

Carlos Zedillo Velasco, arquitecto por la Universidad de Yale y licenciado en Arte, es actualmente subdirector general de sustentabilidad del Infonavit.