Consultoría

Sé asertivo y di que NO

En ocasiones dar un "no" como respuesta es lo más sensato que podemos hacer por nosotros, nuestro equipo y, sobre todo, por nuestros clientes.
Sé asertivo y di que NO
Crédito: Depositphotos.com
  • ---Shares

Tanto en mi vida personal como a lo largo de mi trayectoria laboral me he percatado de la cantidad de personas incapaces de dar un “no” como respuesta.

La razón principal, y la cual se da en la mayoría de las situaciones, es el miedo a no ser socialmente aceptados. Esto, dado a que acceder a una situación muchas veces es la manera más cómoda de mantener un entorno pacífico.

Ahora bien, aprender a decir “no” de manera asertiva es aún más importante cuando tu trabajo, empresa o proyecto están en juego. Por lo que, ante estas situaciones laborales, dependerá de ti adoptar las siguientes herramientas a tu favor.

1. Haz el miedo a un lado

Como seres humanos cargamos con muchas ideas preconcebidas, prejuicios y miedos, entre ellos la utilización de un “no” como respuesta. Pero siendo parte de un mundo laboral que está en constante transformación, es vital el estar preparados en todo momento para cambiarnos el chip y adoptar ideas frescas que nos permitan pensar distinto.

Ten la certeza de que un “sí” que disfraza a un “no” te hará cultivar aún más miedos con el pasar del tiempo. Por lo tanto, enfócate en que tu poder de decisión es acertado y utiliza respuestas tales como: “Mi agenda está llena el día de hoy, pero te propongo que nos veamos pasado mañana.” O “No estoy de acuerdo con esa idea, sin embargo podríamos trabajar sobre ella y llegar a un acuerdo”.

2. Sé claro y honesto

Ya sea que estés liderando un proyecto o atendiendo a un cliente, si estás convencido de que la mejor respuesta es un “no”, comunícalo sin titubeos.

Decir que “no” te abre la puerta a nuevas posibilidades, al contrario de decir que “sí” por inercia y sin fundamentos.

Además, una vez que estés convencido de que esa es tu mejor respuesta, evitarás dar rodeos o excusas innecesarias. Ahora que, entregar un “no” de la mano de una solución, hará que tu respuesta no se tome como algo meramente negativo, permitiéndote abrir un canal de diálogo, y de confianza a nuevas ideas.

3. Pide tiempo antes de decidir

Aún cuando trabajamos a un ritmo que muchas veces parece exceder nuestros propios límites, es importante que le otorgues a cada situación el tiempo que merece. Define los pros, los contras y determina aquello que esté en juego ante dicha circunstancia.

Y sí, es probable que reflexiones sobre todas aquellas ocasiones en las que tomar una decisión ha sido cuestión de último momento o para dar resolución a una emergencia, pero siempre existe la posibilidad de expresar la necesidad del momento. Por ejemplo:

“En este preciso momento no puedo darte una respuesta, pero en una hora te brindo una propuesta que sea benéfica para todas las partes involucradas”.

4. Acepta que no puedes con todo

Aún cuando muchas personas consideren que un “no” por respuesta es símbolo de debilidad, la realidad es que aceptar que no puedes con una carga de trabajo a la cual no le ves fin es, en verdad, una fortaleza.

Por el contrario de lo que la mayoría piensa, esto demuestra compromiso y deseo de hacer las cosas con dedicación y calidad. Sin lugar a duda, será mejor que dar un “sí” y entregar un trabajo a medias, sin organizar e incluso correr el riesgo de que la calidad de tu negocio se ponga en duda.

Ahora bien, ¿cómo decirle que “no” a un cliente? En realidad es muy fácil, el “no” debes disfrazarlo correctamente y convertirlo en un, “ahora no, pero después con gusto”. Te doy un ejemplo: “Esta es la lista de prioridades que acordamos juntos, pero terminando con gusto comenzamos con los nuevos requerimientos”.

En este momento tu cliente ya recibió un “no” como respuesta, lo cual le brinda dos opciones: aceptar la situación tal como se presenta o cambiar el orden de prioridades, ambas respuestas te resultarán favorables.

Si aún después de esta explicación consideras como mejor opción darle un “sí” al cliente, asumiendo todos los riesgos de por medio, te recomiendo mi artículo El hábito de hacerlo todo y hacerlo bien.

5. Anticípate ante cualquier reacción

Para evitarte un mal rato con socio, equipo o cliente, prepara tus respuestas anticipadamente, plantea distintas formas de enfrentar una misma situación y, sobre todo, propón soluciones que resten importancia a una reacción desfavorable.

Comprueba que poner un “no” asertivo y educado sobre la mesa te brinda no solo la oportunidad de salirte de tu zona de confort, sino de replantear estrategias, ajustar tiempos, proponer soluciones y darte cuenta de que ir un paso adelante es la mejor estrategia para diferenciarte de la competencia.