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Cómo una startup hace el análisis de gobierno y empresas

OPI es una empresa que convierte un gran volumen y variedad de datos en información útil para la toma de decisiones.
Cómo una startup hace el análisis de gobierno y empresas
Crédito: Carlos Aranda / Entrepreneur en Español

Cada computadora con conexión a Internet, smartphone o clic que millones de usuarios dan en todo el mundo generan todos los días una cantidad de información impresionante.

De hecho, el 90% de los datos disponibles actualmente a nivel global fueron creados en los últimos dos años, según IBM.

En medio de este océano de información y aún siendo estudiantes, Alberto Tawil y Alejandro Maza –economista y matemático, respectivamente– encontraron una oportunidad para emprender.

“La ventaja de empezar nuestro proyecto en la universidad es que no teníamos ni la presión económica ni la presión de edad. Eso nos llenó de más valentía para iniciar un negocio fuera de lo común”, dice Alberto.

Así surgió en 2011, Yo Propongo, una plataforma de crowdsourcing para recopilar las ideas de la ciudadanía acerca de cuáles serían las mejores soluciones para los problemas públicos más importantes.

Esa fue la semilla de OPI, startup que hoy ambos encabezan y que se especializa en Big Data; es decir, en el análisis de un gran volumen de datos y variables, para encontrar una lógica y sentido en ellos. El objetivo es aprovechar esta información –de diferentes fuentes y en apariencia sin conexión– para que sus clientes –gobiernos estatales y municipales, dependencias y empresas– tomen mejores decisiones y encuentren las soluciones que buscan.

El modelo perfecto

La materia prima de OPI es la información: miles de bases de datos. Sin embargo, desde la perspectiva tecnológica “el gran reto no es el volumen sino manejar la variedad de datos e integrarlos en una sola estructura”, explica Alberto.

“Si bien nosotros no hacemos encuestas, sí debemos tener un amplio conocimiento sobre el universo de datos que hay (allá afuera) para salir a buscarlos en diferentes fuentes, como instituciones de gobierno y del sector público. Ello implica una parte de investigación y el desarrollo de técnicas especiales”, agrega.

Una vez integrada y analizada la información, OPI cuenta con una herramienta Web que permite al usuario explorar toda su base de datos, mientras que la interpretación de estos se muestra a través de distintos modelos gráficos.

“Básicamente es un mapa. Y puedes acceder a él desde cualquier computadora y disponer de distintas variables”, explica Alberto.

Por ejemplo, recientemente la startupha trabajado con tiendas de retail. En este caso, analizan unas 100 variables y, con base en ellas –comparadas contra su desempeño histórico–, toman información interna (dónde está ubicada la sucursal, de qué tamaño es su fachada, cuántos empleados tiene, etc.). También miden cuánto vende cada tienda y para cada ubicación toman los datos sociográficos que puedan llegar a ser importantes, como población flotante, distribución del gasto o edad.

Además, incluyen datos de infraestructura a determinados kilómetros de radio. Con toda esta información corren un modelo y al final pueden saber cuánto impactan estas variables a las ventas de una sucursal. Así pueden desarrollar una solución predictiva con un rango del 15% de error.

De acuerdo con Alberto, a diferencia de una consultora tradicional, “que suele entregar sólo un documento con un resultado y punto, nosotros desarrollamos modelos que se van recalibrando conforme vamos integrando más información, por lo que constantemente vamos arrojando más resultados para nuestros clientes”.

Mientras que conforme cambia la información es que los parámetros del modelo se modifican del mismo modo. “Es una forma dinámica de entregar la inteligencia”, sentencia el emprendedor.

En cuanto al modelo para generar ingresos, OPI cobra por realizar un proceso de implementación, que consiste en un diagnóstico –sustentado en las necesidades del cliente– y conectarse a su base de datos para analizarlos y comenzar a trabajar con ellos. Aunque la mayoría de su facturación proviene de la suscripción que hay que pagar para tener acceso a su plataforma, la cual permanece siempre actualizada.

Emprendedores de alto impacto

En octubre de 2014, Alberto y Alejandro fueron seleccionados como Emprendedores Endeavor en el Panel Internacional realizado en Miami, Florida, EE.UU. A fin de prepararse para este reto, antes entraron en contacto con Felipe Labbe, director ejecutivo de Intellego –firma especializada en tecnologías de la información (TI)–, quien además participa con Endeavor como mentor.

Para Felipe, ellos cumplen con los atributos que debe tener un emprendedor: visión y pasión por lo que hacen y una alta capacidad de emprendimiento, la cual – dice–ha mejorado con el tiempo.

Por otro lado, una vez que los ayudó a terminar de definir la visión y enfoque de OPI, se determinó que las acciones de la compañía se encaminarían hacia tener un alto impacto en la industria donde se desenvuelve, generar empleos y crecer. “Eso es justo lo que Endeavor busca lograr en las empresas por medio de mentorías y otros recursos”, señala.

Actualmente, OPI está integrada por 18 colaboradores: entre científicos de datos, ingenieros desarrolladores de software, project managers y directivos. Desde 2013 han duplicado contratos cada año y, en términos de ventas, crecieron tres veces el último.

“Aún me siento un novato y todos los días aprendo algo nuevo. Y lo mejor: me veo casado con mi proyecto muchos años más”, finaliza Alberto.

Este artículo se publicó originalmente en la verisón de febrero de Entrepreneur. Si quieres conocer más sobre otros casos de éxito de esta revista, consulta la versión para iOS y para Android. ¡No te la pierdas!