Hablar en publico

Nunca mires a estos 10 puntos cuando des un discurso

Evita poner los ojos en los siguientes lugares si no quieres provocar una mala reacción en tu público.
Nunca mires a estos 10 puntos cuando des un discurso
Crédito: Depositphotos.com

El público, de uno a un millón de personas, presente o virtual se crea una impresión de quien le está hablando. Si no le prestas la debida atención a la gente, ésta no te verá y experimentará distintas sensaciones desagradables, todas propicias para evadirte y tal vez hasta ausentarse.

Te aseguro que alguna vez en tu vida aprovechaste molestar a una compañera mientras la miss se volteaba a escribir en el pizarrón; que alguna vez esperaste a que el conferencista mirara al techo para pararte al baño o a que no te mirara el anfitrión, para huir de una fiesta.

Es claro que las conversaciones informales, citas de negocios, entrevistas, cátedra y los discursos se verán afectados cuando pones la vista en un lugar que no deberías.

A continuación 10 ejemplos que tienes que evitar a la hora de hablar en público y las reacciones que éste podría tener si no lo haces.                                   

1. Elevar los ojos al cielo como diciendo "estoy fastidiada".

Provocas en el público: sensación de revancha.

2. Mirar al techo para tal vez "identificar alguna mancha".

Provocas en el público: ausencia.

3. Verte las uñas.

Provocas en el público: impaciencia.

4. Buscar por encima de las cabezas de otros.

Provocas en el público: indiferencia.

5. Voltear y voltear hacia un determinado lugar como si tal vez alguien estuviera por aparecer.

Provocas en el público: expectación.

6. Mirar a una persona excluyendo a los otros, como si se tratara de la única que pudiera entenderte.

Provocas en el público: rechazo.

7. Fijar la mirada en otra mirada por más de medio minuto.

Provocas en el público: curiosidad.

8. Leer un texto como si se tratara de un jeroglífico del que no puedes apartarte porque tal vez se escape un símbolo.

Provocas en el público: desesperación.

9. Parpadear más de siete veces por minuto, como si tal vez estuvieras espantándote las moscas.

Provocas en el público: desconfianza.

10. Estar atento a la pantalla como si estuvieras impresionado tal vez con tu magnífica presentación.

Provocas en el público: sensación de impotencia.

Así que ya sabes qué no hacer, pues va contra la súper marca yo, desluce tu trabajo y tu contacto con aquellos en los que estás buscando que si bien no estén de acuerdo contigo, te vean y te escuchen con interés.

Haz un solo cambio y busca que no te aparten la vista, que te escuchen también con la mirada.