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Grupo Biomayan: el legado de los mayas en la piel

Su deseo por explorar nuevos horizontes lo llevó a plasmar la magia de la cultura maya en la cosmetología.
Grupo Biomayan: el legado de los mayas en la piel
Crédito: Cortesía Grupo Biomayan
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De niños todos albergamos sueños. Y los de este licenciado en Administración de Empresas no eran la excepción. Pero a diferencia de aquellos que quieren ser bombero o doctor, Juan Paulo Loeza jugaba a crear su propia empresa. 

Un deseo

“Desde chavo quería trabajar en un ambiente distinto y tener a mi cargo a un equipo de gente noble. No el típico trabajo donde checas tu tarjetita y enfrentas un montón de problemas laborales. Yo quería trabajar de manera honesta y ver crecer a mi compañía a nivel mundial”, rememora el fundador y director de Grupo Biomayan.

Esa inspiración fue el motivo para que ese joven amante del jazz; de las motos y autos; y de los libros de marketing y administración, iniciara la aventura en un mundo ajeno al suyo en el año 2008. El escenario para detonar ese espíritu innovador y visionario fue Cancún, Quintana Roo.   

Visión empresarial

Hasta entonces, Juan Paulo solo había explotado sus habilidades en una agencia de viajes y en dos mueblerías de la localidad.

“Por esa etapa, noté que los visitantes de Cancún querían productos ecológicos de mayor calidad. Ya había uno en el mercado pero no era muy bueno”, narra.

Gracias a su carácter extrovertido hizo amistad con varios turistas. “Ellos decían que no estaban a gusto con el producto que se les vendía. Entonces, me di a la tarea de investigar si habría alguno de mayor eficacia que yo pudiera traer a comercializar a esta zona turística. Lamentablemente, no encontré nada que compitiera en costo con lo que había en el mercado”. Al final, no tuvo que ir más lejos. Su mamá, Martha Mendoza, quien es cosmetóloga, le sugirió ciertos químicos y así empezó a dar forma y a maquilar su producto.

La “piedrita en el zapato”

Y aunque todo parecía ir de maravilla, comenzaron los primeros tropiezos. “Las empresas que me trabajaban no mantenían en el producto una calidad estable. Como era un producto nuevo, era difícil conseguir la materia prima necesaria. A veces su consistencia llegaba dura, a veces aguada, de diferentes maneras, ¡aquello era un caos!”.

Esta situación, impedía su avance. “Eso me orilló a montar un pequeño laboratorio. Conocí a Cristina Arenas, una buena química cosmetóloga de la UNAM. Ella tenía bastante experiencia en este tipo de productos. Ya con su ayuda, crecimos poco a poquito”.

Biomayan, la meta

Así, nace Grupo Biomayan, una empresa mexicana cuya misión es fabricar y comercializar artículos hipo alergénicos y libres de químicos, usando tecnología vanguardista. Sus ingredientes son propios de la civilización maya: nim, clavo, geranio, eucalipto y albahaca. 

Para comercializar su labor Juan Paulo debió ser paciente. “Lo que sucede es que las empresas grandes te cierran las puertas porque no te conocen y no saben si podrás cumplir con los tiempos de entrega o de abasto. Walmart, por ejemplo, nos dio número de proveedor. Fuimos a la cita, les encantó el producto y nada. Eso ya tiene dos años”. 

Un nicho vacío 

En este aspecto Juan Paulo sostiene que el panorama para emprendedores en México es complejo por la falta de programas gubernamentales que enseñen a negociar con grandes cadenas.

“Ellos (el gobierno) saben que los empresarios comenzamos sin un centavo. Y, si no eres rico, es difícil que los bancos o empresas financieras te presten dinero. Se podría decir que yo empecé al revés, sin dinero y con un diseño gráfico muy malo. Grupo Biomayan fue levantada con capital propio al 100 por ciento. Hasta el momento, no tenemos ningún crédito bancario ni apoyo de nadie”.

Logros

Tras los altibajos, Grupo Biomayan materializó un sueño que su creador tuvo de niño. Hoy, su gama de bloqueadores solares es extensa. Recientemente incluyó uno dedicado al cuidado de la textura y color de los tatuajes. 

Además de obtener en febrero su registro FDA, el grupo tiene clientes en EU y algunas zonas de Yucatán, Tabasco, Guerrero, Morelos, Nuevo León y Oaxaca; la ciudad de México; y tiendas ring corner.

Asimismo, cuenta con presencia en Chedraui, locales en Quintana Roo, Hoteles en Cancún como Paradisus, Royal Sunset y Grand Palladium Riviera Resort, que venden y regalan a sus clientes vip los bloqueadores. En Cancún, en Xcaret, Xel-Há, Selvatica, Tres Ríos y Xplore.

No obstante, los proyectos para Juan Paulo no culminan. Así, con la intención de arropar a comunidades mayas y a las generaciones jóvenes, Grupo Biomayan se unió a la asociación internacional Save the Children, donando 50 centavos por cada producto biodegradable vendido.

“También participamos con donativos, voluntariado y charlas en la casa de la mujer La ciudad de la Alegría Cancún, así como en la ludoteca Colosio ubicada en Playa del Carmen”, dice entusiasta.

Y su recomendación final es: “Ya que tengan su proyecto, deben ser tolerantes. No es un plan escrito en piedra, no desesperen. Al principio se burlarán de ustedes porque a la gente no le gusta ver a los demás crecer. Tengan en mente su sueño inicial. Nada se da de la noche a la mañana”.