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5 trucos para fluir y ser el mejor en tu profesión

Atrévete a llegar al estado de 'flow' del que tanto hablaba Bruce Lee para potenciar tu trabajo.
5 trucos para fluir y ser el mejor en tu profesión
Crédito: Depositphotos.com
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¿Has entrado alguna vez en un estado mental en el que te sentías creativo, productivo y terminaste mucho trabajo en poco tiempo?

Es lo que el psicólogo Mihály Csíkszentmihályi conoce como estado de “flow” o flujo, un estado mental en el que el tiempo se para y se presta máxima atención a la tarea que se está haciendo. Es el “fluir” del que hablaba Bruce Lee:

“Vacía tu mente, se amorfo, moldeable, como el agua. Si pones agua en una taza se convierte en la taza. Si pones agua en una botella se convierte en la botella. Si la pones en una tetera se convierte en la tetera. El agua puede fluir o puede golpear. Sé agua amigo mío”.

El problema es que es muy difícil conseguir fluir; nos distraemos con facilidad y vivimos más en el pasado o futuro que en el presente. Aunque hay un tipo de profesionales que parece que lo consiguen más frecuentemente; los  deportistas de riesgo de alto nivel. Montañeros, surferos, esquiadores, pilotos de Fórmula 1… Fíjate en una afirmación de Ayrton Senna, uno de los mejores pilotos de la historia:

“Y de repente, me di cuenta que ya no conducía el coche conscientemente. Lo conducía por un tipo de instinto, estaba en una dimensión diferente”.

Claramente se refería al estado de flow.

De hecho, tiene sentido: ¿cómo van a sobrevivir estos deportistas a olas gigantes, carreras a 400 km/hora o descensos desde montañas si están distraídos? Necesitan concentrarse al máximo en la tarea que están haciendo. Tienen entonces dos opciones: o fluyen o mueren.

Pero no acaba ahí. El estado de máxima concentración tiene también una gran importancia en las empresas:

“Cuando preguntamos a los ejecutivos cuánto subía su nivel de productividad (estado de flow) en comparación con su nivel normal, lo más común era cinco veces más”. (McKinsey Quarterly).

“Las grandes empresas como Microsoft, Ericsson, Patagonia o Toyota, se han dado cuenta de que ser capaces de controlar el estado de flow es el santo grial de cualquier gestor”. (FastCompany).

¿Y si pudiéramos aprender de ellos? Es lo que se propuso el periodista de investigación Steven Kotler en su libro The Rise of Superman. Analizó a deportistas de riesgo de nivel internacional como Tony Hawk (skater), Danny Way (skater), Laird Hamilton (surfero), Jimmy Chin (escalada en solitario libre) o Shane McConkey (esquiador y salto base).

Gracias a tecnologías como la imagen por resonancia magnética funcional (IRMf) se puede conocer qué está pasando en el cerebro de esos deportistas.

Hayas entrado o no en el estado de flow, si quieres ser de los mejores en tu campo es aconsejable que lo intentes. Conseguirlo puede marcar la diferencia con tus competidores.

A continuación te daré 5 indicaciones prácticas basadas en la investigación para que entres en el estado de máxima concentración o flow.

1. No hagas más de una tarea a la vez

¿Te imaginas a un esquiador mirando el Smartphone a la vez que baja una gran montaña? ¿O a Mozart comer mientras componía sus sinfonías?

Si quieres fluir no puedes hacer más de una tarea al mismo tiempo. Tienes que prestar plena atención a una tarea a la vez.

Además, tienes que tener un objetivo claro. Cuando tienes metas claras, tu mente no se pregunta qué tiene que hacer y no pierdes tiempo.

Como dice Guy Winch, doctor en Psicología clínica, “nuestro cerebro tiene una capacidad limitada para la atención y la productividad”.

Al contrario de lo que se cree popularmente, hacer varias tareas a la vez no ahorra tiempo. De hecho, te tomará más tiempo terminar dos proyectos cuando saltas de uno a otro. Lo mismo ocurre con comportamientos automáticos como conducir: En un experimento de la Universidad de Utah, los conductores necesitaron más tiempo para alcanzar sus destinos cuando hablaban por teléfono.

Guy Winch afirma:

“Lo que realmente ahorra tiempo es hacer las cosas en lotes. Por ejemplo, pagar todas las facturas a la vez, enviar todos los mensajes a la vez, hacer todas las llamadas a la vez… Cada tarea requiere una mentalidad específica”.

2. Arriésgate: escoge actividades que te supongan un desafío

Ayrton Senna decía:

“Contínuamente voy más y más lejos aprendiendo de mis propias limitaciones, mis limitaciones corporales, limitaciones psicológicas. Es una forma de vida para mí”.

El estado de flow surge cuando haces actividades que te suponen un desafío.

Si la actividad que estás haciendo es muy fácil para ti, te aburres y no prestas atención. Si es demasiado difícil, aparece la ansiedad o el miedo y puedes buscar formas de distraerte de la situación.

Por tanto, la actividad que hagas tiene que necesitar una habilidad un poco más alta que la que ya tienes. Si puedes mantener ese equilibrio, podrás prestar atención al presente y fluir.

Los deportistas de deportes extremos se arriesgan constantemente y si no entran en el estado de flow pueden distraerse y morir.

Si no quieres tomar riesgos físicos, puedes tomar riesgos sociales, mentales o creativos. Por ejemplo, si eres emprendedor, puedes intentar una estrategia ingeniosa para tu negocio. Si eres entrenador de fútbol puedes crear nuevas tácticas o estrategias.

3. Forma un ambiente enriquecedor

¿Te ha ocurrido alguna vez que te vas a estudiar a un sitio nuevo y te concentras mejor?

Un ambiente con novedades, complejo e impredecible hace que centremos la atención. Si no sabes qué ocurrirá a continuación, prestarás atención.

Lo mismo ocurre con la complejidad; cuando hay mucha información que llega a tu mente a la vez, tienes que prestar atención o la perderás.

La empresa Pixar es un gran ejemplo de lo que es un ambiente enriquecedor. Colocó un atrio en el centro de sus oficinas, con las salas de reuniones, cafetería, buzones y baños a su alrededor. Como dice Philip Kotler:

Steve Jobs creó las condiciones ambientales que  aumentaban la novedad, impredictibilidad y complejidad porque la gente de unos y otros departamentos se encontraban, tenían conversaciones y como resultado surgía el estado de flow, la innovación y la creatividad.”

Foto: innovationleader.com

4. Evita las interrupciones

Las personas no se dan cuenta de lo costosas que son las interrupciones. De acuerdo a una investigación de Basex, las interrupciones cuestan a los Estados Unidos 588 mil millones de dólares al año.

Por otra parte, investigadores de la Universidad de California encontraron que el trabajador de oficina promedio es interrumpido cada tres minutos y cinco segundos. Lo peor es que se pueden necesitar hasta 23 minutos y 15 segundos para volver a un estado de concentración, si es que se vuelve a llegar.

Según Edward G. Brown, consultor que ha trabajado para firmas como Merrill Lynch, Bank of America o Citibank, la fuente principal de las interrupciones son los ladrones de tiempo -compañeros de trabajo que literalmente roban tu tiempo-.

La solución que propone son los bloqueos de tiempo: periodos de tiempo en los que está prohibido interrumpir a los compañeros.

Según Brown, al establecer esta política anti ladrones de tiempo, la productividad aumenta de un 40-60%.

5. Intenta disfrutar de tu trabajo y si no puedes, créalo

Es mucho más probable que entres en un estado de flow si practicas una actividad autotélica, del griego auto (auto, propio) y telos (meta). Cuando algo es autotélico produce su propia recompensa.

Nadie necesita obligar a un surfero a salir de la cama o a un esquiador a bajar la montaña. Son actividades intrísicamente motivantes.

Cuando haces lo que te gusta, te transformas en la mejor versión de ti mismo. Sin embargo, puede que trabajes en algo que no te gusta y sigas ahí porque necesitas el dinero. En esta situación tienes dos opciones: 1) te quedas amargado quejándote, 2) tienes iniciativa e intentas crear un trabajo más entretenido. En definitiva, no tienes porqué quedarte parado, ten iniciativa.

El concepto de crear tu trabajo se conoce como job crafting. Consiste en hacer tus procesos de trabajo más entretenidos a partir de tu propia iniciativa y creatividad. Hay dos formas de aumentar tus probabilidades de llegar al estado de flow:

  • Aumenta el nivel de recursos

Puede haber recursos físicos, sociales o económicos. Por ejemplo, una forma de construir tus recursos sociales en el trabajo es mejorar las relaciones con tus compañeros.

  • Aumenta los desafíos

Ya he explicado antes que el riesgo es una forma de entrar en el estado de flow. Puedes crear un desafío si tu trabajo te aburre o crees que no estas aprovechando todas tus habilidades.

¿Y tú qué rendimiento has tenido cuando has fluido?