Storytelling

El empanadero que llamó la atención de Arturo Elías Ayub

El video viral que muestra las tremendas habilidades de un joven acapulqueño para usar el storytelling para destacar su marca personal.

Un video que está dando vueltas por las redes sociales muestra a un joven que se identifica como Francisco Orihuela Ramírez, un vendedor de empanadas que a través del storytelling da lecciones sobre cómo destacar la marca personal para posicionar un producto.  

Los mercadólogos modernos saben que los mejores pitches son aquellos que cuentan historias que mueven sentimientos y que incluyen a los inversionistas y compradores dentro de la narrativa de la marca. A esto se le conoce como storytelling. Suena complicado, pero este joven de Acapulco lo ha entendido muy bien.   

A través de un discurso plagado de datos científicos comprobables, citas a personajes famosos y anécdotas chistosas, Francisco destaca las cualidades de su producto, el compromiso que tiene con su familia y por qué el comprador debe optar por sus empanadas en medio de todas las ofertas culinarias que ofrece el Pacífico mexicano. 

“Podría llegar a su lugar de residencia diciendo que apoyó a un emapanadero con un poco de actitud, que hacía algo diferente que los demás”.  

Con esta frase el emprendedor hace uso del storyselling para incluir a sus inversionistas (en este caso sus posibles consumidores) en su proyecto. En otras palabras, les vende su sueño y nos hace preguntarnos qué tan sabrosas estarán realmente sus empanadas.

Tal es la habilidad y cultura universal de ese chico acapulqueño que el video de su insólito pitch de ventas llamó la atención de inversionistas de la talla de Arturo Elias Ayub, director de Fundación Telmex y una de las estrellas del programa Shark Tank México.

El pequeño gran mercadólogo hace uso de su carisma y su propia experiencia (y aspiraciones) para generar interés en lo que vende. De acuerdo con el autor Kumail Hemani, las marcas rara vez se hacen virales, lo que las revoluciona es la historia que se coloca alrededor de ellas. Esto nunca había sido tan real como lo es hoy en día gracias al poder que las redes sociales le dan a las historias para compartirse e incluir al público en la mitología de la empresa. 

Y parece que Francisco entiende muy bien esta estrategia.