Temas de Negocio

Lecciones de Warren Buffet a Trump

En una carta abierta al candidato republicano, Buffet críticó la manera en que se desempeña y cuestionó su falta de responsabilidad empresarial con los estadounidenses.
Lecciones de Warren Buffet a Trump

Warren Buffett

La campaña presidencial de Donald Trump ha estado llena de escándalos. Desde ese primer discurso donde acusó a todos los mexicanos indocumentados de ser criminales y violadores, hasta los más recientes, donde las acusaciones de acoso sexual han brotado por doquier.

El candidato republicano, sin embargo, toma cada disrupción en la agenda informativa para avanzar su mensaje: sólo un empresario listo como él puede hacer que Estados Unidos sea un país líder nuevamente. Por eso, su rival, Hillary Clinton, decidió en el primer debate presidencial entre ambos intentar mostrarlo como un torpe hombre de negocios.

La Secretaria de Estado argumentó que Trump escondía sus declaraciones fiscales porque escondía algo muy grave. Días después el New York Times hizo eco de las acusaciones y publicó un artículo donde se revelaba que el magnate no había pagado impuestos en los últimos 18 años porque hace casi dos décadas su compañía perdió 900 millones de dólares
Para el bando republicano, el movimiento financiero de su candidato era una demostración de su experiencia como empresario.

Un signo más de su inteligencia para aprovechar cualquier recurso a su beneficio y una muestra de la manera en que podría dirigir al país del norte. 

Los de enfrente, obviamente no estaban de acuerdo. Los demócratas apuntaron que era una señal más de lo egoístas que son los grandes magnates, pensando primero en su beneficio y no en la sociedad (después de todo el dinero recaudado sirve para pagar servicios comunitarios, entre muchas otras cosas).

“Existe un sistema fiscal corrupto que le dice a la gente común: ‘usted debe pagar sus impuestos’, pero si eres un multimillonario hay todo tipo de lagunas que se pueden utilizar que le permiten… no pagar nada de impuestos”, afirmó Bernie Sanders, senador demócrata y precandidato presidencial. 

No obstante la crítica más destacada por los medios norteamericanos vino de otro multimillonario: Warren Buffet. Considerado uno de los empresarios más destacados de su país, el inversionista inmobiliario es recordado por sus paisanos gracias al austero estilo de vida que lleva, a pesar de tener millones en el banco.

En una carta abierta a Trump, Buffet crítico la manera en que se desempeña Trump y cuestionó su falta de responsabilidad empresarial para con el pueblo norteamericano. Además de burlarse veladamente de su presunción de saber “más sobre impuestos” que cualquier otra persona en Estados Unidos.

“El señor Trump dice que sabe más sobre impuestos que cualquier otro humano. Él no ha visto los recibos de mis retribuciones fiscales. Pero estoy feliz de ofrecerle algunos datos”, afirmó Buffet en su texto. 

La sardónica respuesta se dio después de que Trump intentó defenderse diciendo que Buffet también era un evasor de impuestos que se aprovechaba de los vacíos legales disponibles.

“He pagado impuestos federales todos los años desde 1944, entonces tenía 13 años. (Aunque empecé tarde, sólo debía 7 dólares ese año). Tengo copias de mis 72 declaraciones de impuestos y ninguna saca ventaja de las leyes”, afirmó el empresario en su respuesta a Trump.

A lo que agregó: “Finalmente he sido auditado por el IRS (la contraparte norteamericana de Hacienda) en diversas ocasiones y actualmente estoy siendo auditado. No tengo ningún problema en revelar mis declaraciones. Tampoco debería tenerlos el señor Trump, a menos de que tenga un problema legal”.

El ejemplo de Buffet fue replicado por otros grandes magnates como Mark Cuban (dueño de los Maverick de Dallas) o la propia familia Clinton (el año pasado ganaron 10 millones de dólares y pagaron la mitad de impuestos). Es sólo una demostración de, como decíamos líneas arriba, la llamada responsabilidad empresarial.

Una empresa sana y exitosa debe hacer su parte por mejorar a la comunidad donde pertenece. Es una máxima que millonarios como Abigail Disney, Agnes Gund, Leo Hindery o Steven C. Rockefeller han predicado desde hace unos años.

Para ellos, una alza de impuestos al 1% de la población con más dinero podría ayudar a solucionar problemas endémicos, como la pobreza infantil, de manera permanente.

“Una norma simple y sencilla como esta bloquearía los esfuerzos de miembros de lobbys, abogados y legisladores hambrientos por contribuciones para que los ultrarricos sigan pagando tasas muy inferiores a las que se aplican a las personas cuyos ingresos son sólo una pequeña fracción de los nuestros”, apuntó Buffet hace unos años.

Todos deben poner su granito de arena. Triunfar a toda costa sólo ha servido para dejar al planeta en la peligrosa posición en que se encuentra. El cambio está en las manos de aquellos con los recursos suficientes para hacer una diferencia y en el resto de la población empresarial.

A diferencia de Donald Trump, que tu pyme aprenda del ejemplo de Warren Buffett.

Texto publicado originalmente para Temas de Negocio.