El cinéfilo que construyó un imperio de palomitas

Bric Simpson transformó sus 5 visitas mensuales al cine en un gran negocio gracias a una simple tapa.
El cinéfilo que construyó un imperio de palomitas
Crédito: Michael Friberg

Bric Simpson era un verdadero cinéfilo: visitaba las salas de proyecciones cinco veces al mes. Eso lo hizo conocer muy bien las botanas que ofrecían las dulcerías (y qué les hacía falta). “Pagas muchísimo por palomitas, pero solo le ponen mantequilla a las que están hasta arriba. En general, tienes una cubeta de palomitas que sabe a cartón”, dijo para Entrepreneur en Inglés. En 2009, Simpson estaba en la sala de cine con su esposa sacudiendo la cubeta de palomitas para distribuir los condimentos cuando se dio cuenta ella le dijo “¿Sabes qué nos hace falta? Una tapa”. 

Esa simple idea generó la compañía Kernel King, una empresa que vende unas 100,000 tapas especiales para cubetas de palomitas al mes en Estados Unidos. Sin embargo, el proceso no ha sido fácil. Comenzó su negocio mientras seguía trabajando para la Guardia Nacional y descubría cómo entrar en una industria cerrada. 

Simspon siempre quiso tener su propio negocio y la idea de la tapa de su esposa le ofreció la oportunidad perfecta. No obstante, en lugar de pasar su tiempo diseñando o produciendo, su primera decisión fue contactar un abogado para asegurar la patente. El especialista le dijo que mientras la tapa fuera especial o lo suficientemente diferente, podría tener los derechos de autor sin problemas. 

A finales del 2011, Simpson empezó a diseñar las tapas y a crear prototipos con un taller local. Le agregó ventilas para que las palomitas calientes no se aguaden y probó diferentes tamaños y formas para mejorar la distribución de los condimentos. “Elegí nuestro modelo basándome en su capacidad de ‘sacudidad’”, dice riendo. El diámetro debía ser perfecto para entrar en las cubetas de todos los cines y además, le agregó una agarradera para que la gente pudiera pasar las palomitas a sus amigos en el cine.

Una vez que ya tenía el diseño y la patente, comenzó a vender. Consiguió una reunión con Water Gardens, una cadena de cines de su localidad en Utah. Simpson nunca había vendido algo, pero confío en su experiencia militar ya que es reclutador. El director de la cadena de cines se decidió a comprar el producto por un beneficio que Bric no había contemplado en su producto: reduciría los derrames de palomitas y facilitaría la limpieza de las salas. Así, en el verano de 2012, Water Gardens compró 50,000 tapas.

El emprendedor también logró un acuerdo con Bow Tie Cinemas, una cadena con 50 locales en la Costa Este de la Unión Americana. Bric tuvo mucha suerte, Dan Herrl, director de la firma, ya había visto cómo los clientes sufrían para distribuir los condimentos en las palomitas. No solo eso, muchas veces los asistentes agarraban vasos limpios para dividir las botanas, algo que sin duda le cuesta al cine.  La tapa de Simpson solucionó todos estos problemas. 

Bow Tie Cinemas lanzó las tapas en 2014 por un dólar, pero también las agregó a los combos, lo que incrementó la venta de paquetes un 50%. Por su parte, para vender más, Simpson cerró acuerdos para mostrar comerciales de su producto antes de las películas. 

A pesar del éxito, entrar en cadenas más grandes se comenzó a complicar mucho. Simspon está combatiendo esto asistiendo a convenciones de la industria y despertando interés en su producto. El proceso ha dado resultado pues en 2016, las tapas de este cinéfilo entraron en cadenas presentes en todo Estados Unidos. 

Hoy por hoy, Kernel King está en 160 locaciones y Simpson espera llegar a las 300 al cierre del año. “No nos vamos a detener hasta que todas las palomitas tengan su tapa”, dice el emprendedor. “Así como el vaso de refresco viene con su popote, así vendrá esta botana con nuestro producto”. 

 

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