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El estudiante que potencia la inteligencia de los niños con robótica

Adolfo Ferrer, fundador de Liks, hace que la robótica parezca cosa de niños mientras les enseña a explotar su creatividad, comunicación, pensamiento crítico y colaboración.
El estudiante que potencia la inteligencia de los niños con robótica
Crédito: DepositPhotos

Adolfo tenía 10 años la primera vez que participó en un concurso de robótica. En ese entonces creó un autómata hecho de piezas de Lego para competir con niños de otras nacionalidades. Y su afición no acabó ahí, pues casi diez años después dirigió al primer grupo de niños latinoamericanos en ganar la competencia Google Lunar XPRIZE en la categoría Moonbots, cuyo propósito es mandar un robot a la Luna.

Esa ha sido la hazaña más importante del club de robótica para niños, Liks, que fundó Adolfo Ferrer cuando tenía apenas 18 años. Aquel octubre de 2015, él y su equipo conformado por tres niñas de 8 a 10 años tuvieron la oportunidad de ir a Tokio, Japón, a conocer a los equipos que construyen unos robots que irán a la Luna.

Liks hace que la robótica parezca cosa de niños, pues este equipo logró hacer una simulación de un espacio de la Luna con un robot en tres meses y destacar de 235 equipos que participaron en el mundo, además de ponerse a la par de países como Estados Unidos e Italia, que también fueron ganadores en esta competencia de Google.

Los niños que forman parte del club de robótica de Liks no sólo aprenden a construir robots con materiales reciclados, sino también a desarrollar lo que Ferrer nombra las 4C: creatividad, comunicación, pensamiento crítico y colaboración.

“No se necesitan tantos recursos para acceder a este tipo de educación y tener impacto. Los niños han hecho robots que hacen diferentes tareas en caso de desastres naturales”, asegura Ferrer. Pero también han construido otro tipo de máquinas como una montaña rusa, diseñada a escala real en las instalaciones de Liks, en la que los padres pudieron subirse.

Al día de hoy, luego de tres años de enseñar a niños a construir robots, Liks ha capacitado alrededor de 900 niños y próximamente el impacto será mayor, pues Ferrer trabaja en el desarrollo de un programa computacional para escuelas públicas en conjunto con Fundación Televisa. Hasta ahora se han preparado a 200 profesores para implementarlo, con lo cual el alcance es de 11 mil alumnos.

De videojuegos y matemáticas a los robots

De niño, a Adolfo Ferrer le encantaba jugar con Legos y videojuegos, eso hizo pensar a su madre – que es educadora- que le gustaría participar en su primer competencia de robótica en la que tenía que armar un autómata con piezas de Lego. Ahí empezó todo. “La experiencia de participar en este tipo de proyectos abrió mi panorama y decidí seguir participando en más competencias”, afirma.

Cuando entró a la preparatoria Tec de Monterrey de la Ciudad de México concursó en Estados Unidos en el regional de la First Robotics Competition en la que diseñó, en diferentes ediciones, un autómata que jugaba básquetbol y otro que lanzaba frisbees.

En 2013, gracias a esta competencia, Adolfo y su equipo de robótica conocieron a algunos astronautas de la NASA y ellos dieron algunas recomendaciones. “Uno de ellos estaba en la misión a Marte, recuerdo que dijo que nada es coincidencia, que todo es resultado de tu preparación y es producto del esfuerzo y perseverancia”, dice el joven emprendedor.

La semilla de Liks ya estaba plantada. Cuando Adolfo estaba terminando la preparatoria comenzó a impartir clases de matemáticas a un niño que necesitaba regularización, le platicó de los concursos de robótica y él se interesó tanto que le dijo a su mamá que quería participar en uno de ellos. La mamá formó un grupo de diez niños que también querían aprender.

“De pronto muchas mamás querían que sus hijos también aprendieran de robótica. Ahí vi una oportunidad y en agosto de 2013 inicié las primeras clases”, recuerda Adolfo.

Formalmente Liks, que significa creadores en maya, inició como club de robótica en febrero de 2014. “El nombre fue en maya porque en competencias internacionales es algo que representa al país”, explica el ahora estudiante de Ingeniería de negocios y tecnología de la información en el Tecnológico de Monterrey.

En los últimos dos años ha evolucionado un poco el modelo. La novedad más importante, cuenta el emprendedor, es que están por iniciar una plataforma en línea para que más personas puedan usar la metodología de Liks con otros niños.

“Se trata de un aprendizaje basado en proyectos y es un buen pretexto para relacionar las materias del programa de estudios de la SEP a través de la robótica y la programación”, confía Ferrer.