Minimento, la startup que logró el desafío de vincular música y niños

Los argentinos Mercedes Insausti y Pablo Genoud fundaron Minimento, un emprendimiento que conjunta la música con los niños.
Minimento, la startup que logró el desafío de vincular música y niños
Crédito: Reflex fotografía

Mercedes Insausti y Pablo Genoud son los fundadores de Minimento, una empresa argentina dedicada a la producción de instrumentos musicales especialmente diseñados para niños.

Los comienzos de Minimento datan del año 2004, cuando ambos fundadores, colegas en la profesión musical, empiezan a trabajar sobre la necesidad que detecta Mercedes, que por ese entonces estaba dictando clases en el Collegium Musicum. Ella se percató de la falta de instrumentos de calidad para enseñar música en el aula y de la inexistencia de producción nacional, pues la mayoría se importaba de Alemania o Japón, además de que con el tipo de cambio en 2001 en Argentina, la importación de instrumentos se hacía muy costosa para las instituciones educativas.

La enseñanza de música se utiliza en el aula, además de con fines recreativos, para desarrollar habilidades como el trabajo en equipo o la motricidad en el uso de instrumentos en los más pequeños.

Durante el 2004 se dedicaron a investigar el mercado y obtener todo tipo de información: precio de materiales, forma de producción y en el 2005 salieron al mercado con los primeros diseños de instrumentos, se presentaron y fueron seleccionados en INCUBA IV en el Centro Metropolitano de Diseño.

Allí obtuvieron el primer reconocimiento en un entorno distinto: el empresarial y el diseño. Siguiendo el programa, acompañados por tutores y capacitaciones especializadas, lograron dar forma a una empresa cuya misión era unir a los niños con la música mediante productos musicales y servicios musicales.

Pero desde el inicio se concibió a Minimento como un proveedor de instrumentos para las instituciones educativas. La realidad fue muy distinta, a pesar de haber pasado por el proceso de incubación: se encontraron con un cliente deseado que era muy difícil, y luego de varios tropezones empresariales, lograron encontrar el mercado en las jugueterías didácticas (retail).  Allí la empresa, finalmente, comenzó a consolidarse y alcanzó el objetivo de llegar a los colegios como un paso indirecto: el retail fue el canal que les permitió tener vidriera para llegar a las instituciones educativas.  Hoy se pueden encontrar los instrumentos en lugares como Giro DidácticoAlparamisCompañía de Juguetes.

En retrospectiva, los fundadores sienten que todo se dio en el justo tiempo: empezaron el proyecto en una edad ideal, con muchas energías y con ganas de apostar en la idea hasta que fuera rentable, solo invirtieron 500 dólares, y obtuvieron un primer subsidio que les permitió adquirir herramientas y tecnología para aplicar a la producción de los instrumentos.  Esa época la llaman “de supervivencia” por lo que todos los emprendedores pasan al inicio: identificar al cliente, lograr un buen flujo de fondos para poder producir, encontrarse con una realidad que es diferente de la planificada o soñada en la mente.

Durante estos años lograron equilibrar la estructura productiva, lograr tranquilidad económica e individualizar las épocas fuertes del año: día del niño y fiestas de fin de año. 

Además de la producción, incorporaron el desarrollo de servicios a organizaciones, logrando unir a los chicos con la música a través de instalaciones sonoras, el año pasado realizaron un montaje para el Ministerio de espacio verde del gobierno de la Ciudad con la palabra MÚSICA (2,20 metros de alto por 14 metros de ancho) frente al obelisco, cada una de las letras tenían sonoridad diferente.

¿Cuáles son los proyectos para este año?

Los fundadores de Minimento están trabajando en la edición de su primer colección de CD musicales propios, continúan con su show musical TODO SUENA, participaron de Living de emprendedores, el evento de networking mensual que se desarrolla en el Cultural San Martín, en donde dieron algunos tips para quienes quieran emprender:

“Que lo intenten. Que visualicen muy bien dónde está su mercado. Que sepan que no es nada fácil crear una empresa en Argentina. Que tengan paciencia. Que le pongan mucho esfuerzo y cabeza, que en algún momento se empieza a cosechar lo que se sembró”, aconsejó Pablo Genoud.

“Hay una visión rosada del emprendimiento, y no siempre es así. Aparte, hay que tener cuidado con el entorno que espera que el éxito sea instantáneo. Cuando comenzás hay un millón de trabas, te piden productos que estén avalados por alguien, no es fácil. Es necesario perseverar, adaptarse y tener cintura. Pero vale la pena el esfuerzo por hacer algo que te gusta, por brindar un aporte creativo y la satisfacción personal que termina dándote”, recomendó Mercedes Insausti

¿Cómo lograron mantenerse en el tiempo?

Mercedes nos cuenta que las relaciones entre socios no son fáciles, volviendo a que se concibe al emprendimiento como rosado, de hecho muchos nuevos proyectos fracasan porque los socios se terminan separando. Y es verdad, a veces uno quiere ir para un lado, el otro para otro lado.  Ellos han pasado por muchas discusiones, pero finalmente consiguen acuerdos. 

También fueron perseverantes: decidieron decirle no a otras oportunidades profesionales y dedicarse 100% a Minimento

Hoy los productos de Minimento, entre los que se encuentran objetos para regalos empresariales, tienen presencia en diversos lugares del mundo: toda Argentina, España, Uruguay, Paraguay, Ecuador, Panamá y quieren seguir expandiendo su presencia en nuevos países.

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