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Plan de Negocios / Diccionario Entrepreneur

Freelance y trabajo por proyecto: dos antesalas del emprendimiento

¿Alguna vez has pensado emprender, pero te da miedo? Empieza a forjar tu camino con trabajos independientes.
Freelance y trabajo por proyecto: dos antesalas del emprendimiento
Crédito: Depositphotos.com
5 min read
Las opiniones expresadas por los colaboradores de Entrepreneur son personales.

Oxímoron: hay pocas cosas tan reveladoras y engañosas a la vez como las cifras del trabajo en México. Va un ejemplo: por cada oficinista en el país, se contabilizan tres trabajadores independientes.

A las instituciones que dan fe de estos números, les parece adecuado integrar en el espectro de trabajador independiente no sólo al freelance, sino también a quienes viven de su propio negocio, a los informales y a los que contestan a este tipo de encuestas con un sospechoso: “trabajo desde mi casa”, sin que nunca se sepa exactamente qué hacen.

Sin embargo, es cierto que el trabajo freelance está creciendo de forma expansiva: de 2016 a 2017, hubo un incremento de la aceptación de este tipo de trabajo en las empresas, el cual pasó del 29 al 33 por ciento, según la firma Regus y el diario El Financiero.

“El trabajo freelance ofrece una gran flexibilidad, en el sentido de que las personas manejan 100 por ciento su tiempo y ofrece la ventaja de arrancar varios proyectos al mismo tiempo”, dice Claire Chopin, gerente ejecutiva de Page Interim, firma que se encarga de posicionar talento en puestos de trabajo por tiempo definido.

Además del trabajo freelance, las plazas por tiempo definido han crecido sustancialmente, debido a dos razones esenciales: la escasez de talento especializado en las empresas y la búsqueda, por parte de los trabajadores, de un mayor número de proyectos.

“El empleo por tiempo determinado es una contratación formal, al contrario del trabajo freelance. Es un esquema que permite mucha mayor productividad para las organizaciones sin tener que realizar una inversión considerable”, dice Chopin.

La contratación por proyecto requiere de un perfil muy distinto al “godín” común (como se le llama en México al oficinista): ejecuta bajo contratos de obra determinada y en función a ese proyecto, obedece las jornadas y horarios pero persigue un objetivo definido en cierto periodo, y su especialización le permite ganar mucho más que el empleado que realiza sus funciones por tiempo indeterminado.

En el pasado, abunda la experta, este tipo de trabajo se vinculaba a posiciones más bien bajas, con candidatos operativos y en proyectos que requerían más de cantidad que de calidad.

Con el tiempo, el perfil ha cambiado a altas especialidades, a perfiles que aprovechan muy bien los recursos tecnológicos y que buscan una serie de proyectos para depurar cada vez más el conocimiento.

Tanto el trabajador freelance como el que realiza sus funciones baja un contrato por tiempo determinado son parte de una nueva forma de desarrollar las funciones laborales y que, en ocasiones, deriva en emprendedores que colocan agencias, consultorías o algún otro negocio relacionado con la alta experiencia y especialización que les permite esta forma de trabajo.

Mientras en América del Norte y Europa ya se tiene una adaptabilidad casi completa a este tipo de colaboradores –80% y 85% de aceptación, respectivamente--, en Latinoamérica las encuestas están alrededor del 60%.

“En Latino América estamos un paso atrás, pero sí, definitivamente, vemos un empuje estos últimos años para estar pronto a esos niveles. Este tipo de trabajador tendrá un gran reconocimiento por parte de los empleadores”, asegura Chopin.

Tanto el trabajador independiente como el que opera con contratos por tiempo definido presenta ventajas claras frente a las formas más convencionales:

  1. Flexibilidad. La apertura de horarios no es la única ventaja para el trabajador freelance, sino también la oportunidad de implementar su propia forma de trabajo y cambiar de espacio (desde rentar una oficina, trabajar desde la comodidad de su hogar o desde alguna playa soleada), si es que las funciones propias del proyecto se lo permiten.
  2. Detona arranques de operación. Las dos modalidades de trabajo que aquí se explican permiten a las nuevas empresas arrancar operaciones u optimizar sus operaciones en el país. Si la unidad empresarial aún no tiene la estructura legal o el organigrama completo, puede valerse de este tipo de esquemas.
  3. Mayor productividad. Los trabajadores independientes y por proyecto se distinguen por llevar su productividad a niveles muy elevados, de ahí que se puedan volver más necesarios que el oficinista común.
  4. Experiencia. La especialización de quienes trabajan por su cuenta es otro punto fuerte. Al estar involucrados en un mayor número de proyectos, recogen rápidamente la experiencia que, en el trabajo convencional, podría llevarles el doble o triple de tiempo.
  5. Genera oportunidades de trabajo. Quienes se contratan por tiempo definido muchas veces reciben ofertas importantes para quedarse a trabajar en las empresas. Los reclutadores también pueden aprovechar este esquema para ahorrarse un periodo de prueba, tanto de proyecto como de personal, y seleccionar al candidato perfecto.

¿Qué involucra el branding de emprendedor primerizo?